
Lucina Oliva Victoria, hija de un sobreviviente de la masacre de El Charco, llegó alrededor de la 1 de la tarde del viernes con su esposo al hospital, donde le negaron la atención toda la noche, informa Hoguer Morales, y el personal que los recibió les dijo que no había médico, enfermeras, ginecólogo ni camas libres
Lourdes Chávez
Chilpancingo
La madrugada del domingo falleció un bebé en el Hospital General de Ayutla de los Libres del IMSS Bienestar, debido a la falta de atención a una mujer embarazada que acudió a los servicios de salud desde el viernes, denunció el coordinador del Frente Nacional por la Liberación de los Pueblos (FNLP), Hoguer Morales Miranda.
Vía telefónica indicó que de acuerdo con la pareja afectada esa noche murió no sólo su bebé en un parto, porque no había ginecólogos, enfermeras ni camas para su atención.
El hospital general de Ayutla de los Libres fue inaugurado como IMSS Bienestar el 17 de mayo del año pasado con servicios de Ginecología, Pediatría, Cirugía Interna, Gastroenterología, Medicina Interna e Integral, Odontología, Anestesiología, Traumatología, Psicología, Nutrición, Medicina General, según la publicación del organismo en Facebook de esa fecha.
El luchador social recriminó la negligencia, no obstante que las autoridades declaran que las mujeres embarazadas son una prioridad.
Como representante de la organización demandó la destitución del director, Pablo Navarrete, de la ginecóloga que revisó a la paciente el viernes y del ginecólogo de la guardia del fin de semana que llegó hasta el domingo.
Explicó que la mujer embarazada, Lucina Oliva Victoria llegó alrededor de la 1 de la tarde del viernes con su esposo al hospital de Ayutla, donde le negaron la atención durante toda la noche.
Informó que la pareja vive en la comunidad El Paraíso en el municipio indígena de Ñuu Savi, y el personal que los recibió en el hospital de Ayutla les dijo que no había médico, enfermeras, ginecólogo ni camas libres.
Informó que la joven es hija de Alfonso Oliva Morales, sobreviviente de la masacre de El Charco y ex preso político, quien se comunicó con la organización para pedir que lo ayudarán a recibir el servicio.
Tras la intervención del FNLP, el director del hospital les dijo después de la revisión de la paciente que no se podía adelantar un parto, y que los dolores pueden tardar hasta tres días. Los llamó a no hablar de falta de atención porque era mal visto en la prensa.
El sábado en la tarde la paciente de unos 19 años rompió la fuente. Entonces la admitieron en el hospital y la instalaron en una camilla, donde tampoco recibió atención, “porque argumentan (el personal de atención médica), que no había ginecólogo, anestesiólogo, enfermeras ni camas”, ratificó.
A las 3 de la mañana le dijeron al esposo que se llevara a la mujer a un hospital privado a Chilpancingo o Acapulco.
Morales aclaró que debido a la inseguridad que priva en el municipio no hay servicio de taxis hacia Acapulco en la noche, en una clínica privada de Ayutla les dijeron que el ginecólogo llegaba a las 10 de la mañana, y para usar la ambulancia del hospital el personal dijo que no habían localizado al director para la autorización.
Indicó que el esposo lo volvió a llamar entre las 6 y 7 de la mañana del domingo, para decirle que urgía sacar a su esposa del hospital, y cuando llegaron a apoyarlo, también “apareció” el ginecólogo que debió estar de guardia el fin de semana.
Sin embargo, indicó que se realizó una intervención urgente porque el bebé ya estaba muerto. Mencionó que la mujer rompió la fuente la tarde del día anterior.
Indicó que en la mañana consiguieron una caja para sepultar el cuerpo del bebé, y hasta las 6 de la tarde recibieron el acta de defunción del hospital. estimó que fue elaborada a modo.
Asimismo, dijo que la pareja les dijo que mientras estaban en el hospital se dieron cuenta de que otro bebé murió durante el parto.
Morales exigió una investigación de la coordinación del IMSS Bienestar y de la Jurisdicción de la Secretaría de Salud que se encuentra en la cabecera municipal de Ayutla.
Responsabilizan al director del hospital de cualquier intimidación o desatención a la pareja, tras la denuncia, porque la joven seguía internada.


