
Reportan 17 heridos, 14 de ellos infantes. El agresor identificado como Robin Westman de 23 años y ex alumno, estaba armado con un rifle, una escopeta y una pistola. El FBI investiga el hecho como un acto terrorista y un delito de odio. El presidente de EU, el gobernador de Minnesota y el papa León XIV envían sus condolencias a las familias afectadas
Washington / Madrid, 28 de agosto de 2025. El jefe de la policía de Minneapolis y el alcalde, Jacob Frey, confirmaron ayer que hay dos niños muertos, de ocho y diez años, y otros 17 heridos (catorce de ellos menores de edad) tras el tiroteo registrado en una escuela católica de la ciudad.
“Dos niños pequeños, de ocho y diez años, fueron asesinados en los pupitres donde estaban sentados. Sus padres ya han sido notificados. Otras 17 personas resultaron heridas, 14 de ellas niños. Dos de esos niños están en estado crítico”, explicó el jefe de policía de Minneapolis, Brian O’Hara, en una rueda de prensa, según información de EFE.
El tirador, un antiguo alumno de 23 años, se quitó la vida en la parte trasera del edificio y estaba armado con un rifle, una escopeta y una pistola. El director del FBI, Kash Patel, le ha identificado como Robin Westman y ha confirmado que la agencia investiga los hechos como un acto terrorista y un delito de odio contra católicos.
Patel ha descrito a Westman como un “varón”, aunque medios como NBC News han asegurado que había solicitado ya el cambio de género en documentos oficiales. El alcalde, Jacob Frey, instó a los ciudadanos a no utilizar este caso como “oportunidad para convertir a la comunidad trans, o a cualquier otra comunidad, en villanos”.
Westman había dejado programado un mensaje que debía ser publicado en YouTube tras el tiroteo, si bien no han trascendido los motivos que le habrían llevado a perpetrar el ataque.
Los hechos se produjeron esta mañana, sobre las 08:30 horas, en la iglesia católica de la Anunciación de Minneapolis, en el estado de Minnesota, y provocaron una fuerte respuesta policial y una gran tensión hasta que se confirmó que el autor de los disparos había fallecido.
Según explicó O’Hara, durante la misa como parte del inicio del curso escolar, “un hombre armado se aproximó por la parte exterior, al costado del edificio, y comenzó a disparar con un rifle a través de las ventanas de la iglesia hacia los niños que estaban sentados en los bancos”.
“El agresor” dijo, “estaba armado con un rifle, una escopeta y una pistola”. “Creemos que utilizó las tres”, añadió, y dijo que había disparado “docenas” de veces.
Las autoridades confirmaron también la muerte del tirador, quien creen que «se quitó la vida en el estacionamiento» de la escuela, ubicado en la parte trasera de la iglesia.
El gobernador de Minesota, Tim Walz, como el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, han dictado sendas órdenes para que las banderas en instituciones oficiales ondeen a media asta como señal de condolencias hacia las víctimas y sus familias. Trump ha asegurado en su cuenta de la red Truth Social que seguía “esta terrible situación” y ha alabado la “rápida” respuesta del FBI.
Por su parte, Walz ha trasladado en un mensaje publicado en redes sociales sus oraciones a los niños y maestros, “cuya primera semana de clases se ha visto empañada por este horrible acto de violencia”.
El Papa León XIV envió ayer un telegrama al arzobispo de Saint Paul y Minneapolis, Bernard Hebda, para expresar su “más profundo y sincero” pésame tras el tiroteo ocurrido durante una misa en una escuela católica en el suroeste de la ciudad estadunidense, donde han muerto dos niños y cerca de una veintena de personas han resultado heridas.
Redacción / Europa Press


