
Acapulco, Guerrero, 6 de abril de 2024. A tres días de la realización del Tianguis Turístico, en la Expo del Mundo Imperial, ubicada en la zona Diamante, y a cinco meses del impacto del huracán Otis, la huella de la destrucción sigue intacta en edificios e inmuebles ubicados a los costados del bulevar de Las Naciones.
En un recorrido realizado la tarde de este viernes, se observó a dos grupos de trabajadores del gobierno estatal, los primeros terminando de retirar parte del pavimento, bajando del puente a desnivel del entronque de la carretera Cayaco-Puerto Marqués y el bulevar para colocar otro.
El segundo grupo, aprisa pero con el cuidado necesario, plantaban arbustos de ornato en el camellón central del bulevar, y en las laterales, para que la vía esté presentable para el lunes, día en que se inaugura el Tianguis Turístico y que finaliza el 12 de abril.
Casi la totalidad de los restaurantes ubicados en el bulevar han reabierto luego de semanas de remodelación y reconstrucción, luego del devastador impacto del huracán que entró justo en esa zona de Acapulco, con vientos de más de 300 kilómetros por hora.
En los accesos de algunos de los restaurantes, los propietarios han colocado pequeñas lonas que dan la bienvenida a los asistentes al Tianguis Turístico, y en letras más grandes se indica “abierto”.
A lo largo del bulevar se pueden apreciar algunos espectaculares que no han sido retirados y cuyas estructuras metálicas están dobladas, otras ladeadas; unas más han sido rehabilitadas y tienen anuncios.
Otis sigue muy presente en esa zona de la ciudad y un ejemplo de ello son dos edificios de departamentos, ubicados en una esquina del bulevar con el viaducto Diamante, que siguen intactos, tal cual los dejó el huracán durante su impacto el 25 de octubre pasado.
Pero no es el único rastro, a lo largo del bulevar hay bardas colapsadas y se pueden ver los predios abandonados. Además, las plazas comerciales siguen en proceso de reconstrucción, La Isla Village continúa cerrada y sólo se puede entrar a una área limitada de la tienda Liverpool.
Texto: Jacob Morales Antonio


