
Después de amasar una enorme fortuna como jefe del infame Cártel de Sinaloa y escapar de dos prisiones en México, Guzmán Loera fue extraditado en 2017 a EU para que enfrentara el juicio que se le sigue en Nueva York.
Nueva York, 5 de enero de 2019. El juicio que se sigue al caído capo mexicano Joaquín Guzmán Loera (El Chapo Guzmán) ha tenido de todo, empezando por la compra de las autoridades policiacas y militares a su influencia en el gobierno, pero este viernes la fiscalía estadunidense presentó fotografías del narcotraficante mientras éste bailaba con una mujer no identificada… pistola al cinto.
Dichas imágenes fueron presentadas al jurado que decidirá la suerte de Guzmán Loera, como una de las tantas pruebas que refieren que al acusado le gustaba divertirse incluso si eso conllevaba poner su vida en peligro.
La fotografía presentada por la autoridad estadunidense muestra al jefe narcotraficante portando una pistola con diamantes incrustados.
El Chapo Guzmán es enjuiciado por cargos relacionados con tráfico de narcóticos en una corte federal de Brooklyn.
Después de amasar una enorme fortuna como jefe del infame Cártel de Sinaloa y escapar de dos prisiones en México, Guzmán Loera fue extraditado en 2017 a Estados Unidos para que enfrentara juicio.
El pasado 19 de noviembre, fiscales de Estados Unidos mostraron como evidencia en el juicio contra él una pistola incrustada con diamantes, que según sus testigos perteneció al capo sinaloense.
El juicio ha mostrado cómo el cártel de El Chapo, a través de la entrega de sobornos millonarios —a jefes militares y de la Policía Federal— neutralizaba a sus rivales sin necesidad de enfrentarse con ellos.
Uno de los principales testigos en el juicio contra Joaquín El Chapo Guzmán en Estados Unidos, Vicente Zambada —El Vicentilo—, detalló la primera huida de prisión del jefe del Cártel de Sinaloa en 2001.
Ante la Corte Federal del Distrito Este de Nueva York, el hijo de Ismael El Mayo Zambada relató cómo su padre inició los negocios con Guzmán, el apoyo que le dio tras su huida del penal de Puente Grande y de los problemas que tuvieron Zambada y El Chapo con los hermanos Carrillo Fuentes —Amado (El señor de los cielos), Vicente (El Viceroy) y Rodolfo— jefes del Cártel de Juárez.
Zambada dijo que El Chapo huyó de la cárcel en un carro de lavandería, una salida que le relató a El Vicentillo el propio Guzmán en una reunión posterior a su salida.
Escondido debajo de sábanas del penal, el encargado de la lavandería, un tal Chito, consiguió que el narcotraficante pasara todos los controles hasta dejarlo en libertad.
Además, Zambada afirmó ante el jurado que El Chapo negó cualquier soborno o complicidad al más alto nivel, rechazando haber comprado al entonces presidente mexicano Vicente Fox o al director del penal de Puente Grande.
El Vicentillo dijo que a su primera huida de prisión, Guzmán se encontró en la ruina económica, aunque recibió la ayuda de El Mayo Zambada, que le aseguró un 50 por ciento de la cantidad que consiguiera por cada kilo de cocaína.
Vicente Zambada, que alcanzó un acuerdo de culpabilidad con la Fiscalía el año pasado, por el que se comprometía a un pago de mil 373 millones de dólares a cambio de colaboración y un permiso de residencia para su familia, era una pieza fundamental del Cártel de Sinaloa hasta su arresto en la Ciudad de México en 2009, encargándose, entre otras cosas, de coordinar y cobrar envíos de droga.
La colaboración con la Fiscalía, con la que Zambada quiere reducir una posible cadena perpetua, supuso la narración de diversos encargos de asesinatos, con los que El Chapo quiso deshacerse de rivales.
Uno de estos asesinatos fue el de Rodolfo Carrillo Fuentes, cuya muerte ordenaron El Chapo y El Mayo a la salida de un centro comercial en Culiacán.
Además, El Vicentillo detalló algunas de las reuniones que mantenía ambos capos. En una de ellas, explicó, se reunieron con responsables de Petróleos Mexicanos (Pemex) y con políticos mexicanos, con los que quisieron organizar un envío en un barco petrolero de la compañía y asegurar su llegada.
En otra de las juntas de los cabecillas del Cártel de Sinaloa en 2008, relató, contemplaron la idea de comenzar a cocinar metanfetamina. Zambada dijo que no supo si iniciaron ese negocio, pues él fue detenido antes de ello.
Texto: Agencia Reforma (con información de AP y de EFE)
Foto: Archivo El Sur-Fotograma programa especial de la Cadena Telemundo


