
Uno de cada 10 personas del estado puede tener cierto grado de enfermedad renal. Por las estadísticas nacionales y mundiales el padecimiento es considerado pandemia
Acapulco, Guerrero, 11 de marzo de 2025. En Guerrero hay al menos unas 100 personas en espera de recibir una donación de riñón, señaló el nefrólogo trasplantólogo clínico Anwar Hernández Paz y Puente, quien llamó a los trabajadores de salud de la primera línea de atención a buscar de forma intencionada cualquier patología de forma temprana, comenzar el manejo médico para que no progrese, y a los pacientes con factores de riesgo a que también traten de identificar cómo se encuentran.
Consultado vía telefónica sobre el Día Internacional del Riñón, que se conmemora cada año el segundo jueves de marzo, expuso que uno de cada 10 guerrerenses puede tener cierto grado de enfermedad renal y que por las estadísticas nacionales y mundiales, el padecimiento es considerado pandemia, y que en México se estima que aproximadamente 130 mil pacientes están en terapia de reemplazo renal, ya sea en diálisis o hemodiálisis.
Acentuó que aunque epidemiológicamente la enfermedad puede ser grave, el hecho de que no haya tantos enfermos en diálisis o hemodiálisis es debido a que “prácticamente son los sobrevivientes”, porque antes de llegar a requerirla o ser diagnosticados fallecen por enfermedades cardiovasculares, que son la principal causa de muerte en los pacientes con enfermedad renal crónica, ya que la calcificación de las arterias coronarias y la afección cardiovascular ocurren desde estadíos tempranos de la enfermedad.
Agregó que hay un subregistro porque los fallecimientos se pueden catalogar como un infarto al miocardio y en realidad las personas pudieron tener un grado de enfermedad renal que condicionó el deterioro de las arterias coronarias.
Dijo que en el estado hay por lo menos 100 pacientes en lista de espera en el IMSS para recibir una donación, consideró que es un número relativamente bajo porque muchos no saben que existe la posibilidad de trasplantarse y no buscan el beneficio, además de que sólo se ofrece en ese Instituto y en ISSSTE, y que la gran parte de la población no cuenta con estos servicios de salud.
Explicó que debido a que la función del órgano puede sustituirse con la terapia de diálisis o hemodiálisis muchos pacientes, al llegar al estadío en que requieren reemplazo, se pueden mantener sobreviviendo años en espera de un órgano donado por algún familiar o conocido o en la lista de espera para donación cadavérica.
El también tesorero de la mesa directiva del Colegio de Nefrólogos de México explicó que el eslogan de la campaña de este año es “¿Sabes si tus riñones están bien?” y que es la pregunta que se deben hacer todas las personas, porque si el órgano está enfermo “vamos a tener muchísimos problemas” en las funciones antes mencionadas.
Convocó a los profesionales de la salud, médicos generales y familiares a tratar de buscar intencionadamente de forma temprana las enfermedades renales, sobre todo en pacientes de riesgo como diabéticos, hipertensos, con obesidad, con antecedentes de haber nacido con bajo peso, quienes han tenido alguna afección renal aguda secundaria a accidentes o enfermedades, a embarazadas con preeclamsia o eclampsia, y pacientes que tengan familiares con problemas de riñón que hayan requerido diálisis.
Hernández Paz y Puente detalló que entre los estudios que se pueden hacer están una simple muestra de sangre para obtener la creatinina sérica, que es un análisis económico y fácil de realizar, y existen calculadoras en páginas de Internet especializadas en las que se ingresan los datos del paciente para valorarlo.
Añadió que quienes presentan factores de riesgo deberían realizarse análisis mínimo cada seis meses y quienes no tienen antecedentes hacerlo una vez al año.
El especialista destacó que los riñones son los encargados de depurar las sustancias producidas por el metabolismo del organismo como urea, creatinina, y regular el equilibrio del agua y la sal, además de mantener los niveles adecuados de sangre y evitar la anemia, controlar la presión arterial y activar la vitamina D para la salud de los huesos.
Texto: Yee Trujillo


