25 julio,2019 7:00 am

Ni la falta de fertilizante ensombrece la matanza de toros en honor a Santa Ana

Pobladores de Mochitlán mantienen su tradición para pedir una buena cosecha, aunque “quién sabe cómo nos vaya” este año, porque el abono no llegó a tiempo, lamentan. La fiesta, con vigilancia de municipales y comunitarios y sin violencia, porque “la gente que se porta mal ya sabe lo que le pasa”, dice ganadero.
Mochitlán, Guerrero, 25 de julio de 2019. Pobladores de Mochitlán sacrificaron 18 toros como parte de una tradición en honor a Santa Ana y así esperar que les vaya bien en sus cosechas.
Mas de 3 mil pobladores participaron en la celebración que consiste en pasear a los toros amarrados por varias calles de Mochitlán, donde la gente corre para que los animales no los alcancen.
“Es una fiesta que lleva años, no sabemos cuántos, pero le damos gracias a la madre de la virgen María (Santa Ana) por las cosechas que nos deja cada año” expresó eufórico un joven asistente que corrió con los toros que fueron sacrificados en las casas de los mayordomos.
Desde las 12 de día cientos de personas se concentraron en la entrada principal de la Iglesia de Santa Ana, donde llegaron los toros amarrados y llevados por los principales del pueblo, que en forma de reverencia los ofrendan y comienzan el recorrido del toro.
Los pobladores, en su mayoría jóvenes, montan los animales que fueron sacrificados mientras corren ante una multitud que celebra entre la música de viento y el mezcal.
“Es para la buena cosecha, sobre todo de la buena lluvia, aunque quién sabe cómo nos vaya hoy, por que el fertilizante no llegó a tiempo, no sabemos si echarle la culpa a la Santa o a Morena (partido político)” mencionó con sarcasmo un poblador.
En Mochitlán todo se paraliza para realizar la fiesta, las calles se cierran y los policías municipales se encargan de la entrada y salida de los visitantes: “¿para dónde va? ¿con qué familia viene? Y después toman datos de las personas y los vehículos.
“Aquí no pasa nada, no hay violencia, todo esta controlado y la fiesta sigue sin problemas, llevamos años así, no hay muertos como en otros lugares y la gente que se porta mal ya sabe lo que le pasa”, reveló un ganadero que lleva amarrado a uno de los toros que pasean, aunque no explica el “ya saben lo que le pasa”.
Mochitlán es una cabecera municipal que se encuentra a 30 minutos de Chilpancingo, es un territorio totalmente plano, donde por un lado cruza el río Huacapa, que alimenta de agua sus campos de maíz; es el camino que muchos turistas locales cruzan para ir al famoso balneario de Santa Fe, en Quechultenango. Para llegar se tiene que pasar un retén de autodefensas en Petaquiilas y la entrada la vigilan policías municipales de Mochitlán, no hay Guardia Nacional y mucho menos policías estatales que vigilen el camino.
Cada año realizan la tradicional fiesta de Santa Ana, pasean a los toros que serán sacrificados para darles de comer su tradicional huacaxtoro a los miles de visitantes que llegan el 26 de julio a darle gracias a la madre de la Virgen María.
El huacaxtoro es un caldo de res rojo, combinado con frijol y maíz, que sólo lo hacen en estas fechas como parte de una ofrenda a las cosechas que se dan en este municipio de la zona Centro.
El viernes esperan la llegada de más de 20 mil personas de diferentes partes del país, que participaran en un recorrido de danzas de la región y una misa en honor a Santa Ana para pedirle que les vaya bien en sus cosechas, aunque ahora “depende de la entrega tardía de fertilizante”.
Texto: Lenin Ocampo Torres / Foto: Jesús Eduardo Guerrero