15 junio,2018 6:36 am

Nicaragua sumida en la violencia, a dos meses de rebelión cívica 

Texto: DPA / Foto: EFE
Managua, Nicaragua, 15 de junio de 2018. A dos meses del estallido de las protestas en Nicaragua la posibilidad de una pronta solución al conflicto se aleja, mientras recrudece la acción de fuerzas policiales y paramilitares contra manifestantes civiles que exigen la renuncia del presidente Daniel Ortega.
Aunque el gobierno registra 46 muertos desde el inicio del conflicto, organismos de derechos humanos independientes  contabilizan casi 170 víctimas fatales y más de mil 400 heridos, en la crisis más grave y compleja de los últimas décadas en el país.
Estos han sido los principales sucesos de los últimos dos meses:
16 abril: El gobierno anuncia la aprobación de una reforma al Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS), en riesgo de quiebra por un millonario déficit.
17 abril: El Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) rechaza la reforma y advierte que se trata de una decisión unilateral que “rompe el modelo de diálogo y consenso” con el gobierno.
18 abril: Unas 60 personas que protestan contra la reforma del INSS son atacadas con piedras y tubos de hierro por activistas del Gobierno en Managua. Incidentes similares se registran en las ciudades de León (occidente) y Matagalpa (norte).
19 abril: La Policía disuelve a balazos una protesta universitaria. Se reportan tres muertos y 37 heridos. Las manifestaciones se extienden a 11 ciudades.
20 abril: Los hechos violentos en Nicaragua reciben el rechazo internacional. El Cosep urge instalar un diálogo con el Gobierno.
22 abril: Ortega deroga por decreto la reforma y confirma su disposición al diálogo pero rechaza “cesar la represión”. Se producen saqueos a comercios en presencia de la Policía.
23 abril: Miles de personas participan en la mayor movilización pacífica autoconvocada de las últimas décadas.
24 abril: Los obispos de la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN) anuncian que asistirán al diálogo como “mediadores y testigos”.
26 abril: La no gubernamental Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH) informa que 63 personas han muerto en las protestas, en su mayoría jóvenes.
28 abril: Millares de opositores marchan en Managua, convocados por la Iglesia católica, para pedir paz y justicia. El Parlamento, de mayoría oficialista, crea una Comisión de la Verdad. Los universitarios rechazan esa entidad y piden una visita de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de la OEA.
3 mayo: La Conferencia Episcopal anuncia que el diálogo nacional deberá “revisar el sistema político de Nicaragua de raíz”.
10 mayo: Decenas de miles de personas participan en una tercera marcha pacífica contra el Gobierno.
11 mayo: El Gobierno se declara “listo” para el diálogo. Ataques armados a dos universidades de Managua dejan un muerto y 11 heridos.
12 mayo: Paramilitares apoyados por policías antimotines atacan a manifestantes en Masaya, vecina a la capital. El saldo es de un muerto y un centenar de heridos.
16 mayo: Se instala el diálogo nacional. Estudiantes y representantes de la sociedad civil exhortan a Ortega a “ordenar el cese de la represión” y a retirarse del poder.
18 mayo: La relatora especial para Nicaragua de la CIDH, Antonia Urrejola, llega al país y exige al Gobierno el “cese inmediato de la represión”.
19 mayo: Familiares de jóvenes asesinados denuncian sus casos ante la comisión de la CIDH.
21 mayo: La misión de la CIDH entrega al Gobierno un pliego de 15 recomendaciones para enmendar las graves violaciones a los derechos fundamentales durante las protestas.
22 mayo: El conflicto se cobra ya 76 vidas. El Gobierno denuncia un “complot financiado desde el exterior”.
23 mayo: El diálogo se suspende por falta de consenso en la agenda. El Gobierno exige cesar los bloqueos de carreteras y la oposición demanda la renuncia de Ortega y elecciones anticipadas. El Gobierno denuncia un “golpe de Estado blando”.
29 mayo: Un informe de Amnistía Internacional (AI) afirma que el Gobierno cometió “crímenes de derecho internacional” al “ejercer una política represiva letal”. Se producen saqueos en comercios de Masaya, donde se levantan barricadas para contrarrestar la acción policial y paramilitar.
30 mayo: Cientos de miles de personas marchan pacíficamente en apoyo a las madres de los fallecidos. Paramilitares y policías disparan contra los manifestantes. Ataques similares ocurren en otras ciudades. El saldo: 16 muertos y decenas de heridos. Ortega dice que no deja el poder.
2 junio: Opositores que participan en el diálogo viajan a Estados Unidos para denunciar la crisis ante la OEA. Paramilitares siembran el terror en las noches en Managua. Reportan tres asesinados, entre ellos un ciudadano estadounidense.
4 junio: Un prolongado ataque y asedio de policías y paramilitares en Masaya deja
10 muertos y decenas de heridos.
5 junio: Se registran saqueos, incendios y ataques de paramilitares en la ciudad colonial y turística de Granada.
6 junio: Los “tranques” bloquean las carreteras de acceso a Masaya, bajo control de los manifestantes que organizan una resistencia pacífica.
7 junio: La CEN entrega a Ortega una propuesta para reanudar el diálogo con una “agenda de democratización” que incluye su salida del Gobierno. El presidente pide tiempo para “reflexionar”.
10 junio: La represión nocturna no cesa en varias ciudades y las barricadas se multiplican en la capital. El Cenidh reporta 139 fallecidos.
12 junio: La oposición convoca a un paro nacional (huelga) de 24 horas. Ortega responde aceptando reanudar el diálogo el 15 de junio.
14 junio: La huelga paraliza todas las ciudades del país, mientras la policía y paramilitares aumentan sus ataques. El Cenidh reporta 164 y más de 1.400 heridos en casi dos meses.
Ocho claves de la crisis política que vive Nicaragua 
Más de 160 personas han muerto y otras mil 400 resultaron heridas desde el pasado 18 de abril en Nicaragua, donde una pequeña protesta estudiantil dio paso a la más grave crisis en la historia del país desde la revolución sandinista que derrocó al dictador Anastasio Somoza en 1979.
A dos meses de iniciado el conflicto no se vislumbra una pronta solución debido a que el presidente, Daniel Ortega, se resiste a dejar el poder como lo exige la opositora Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia, que agrupa a estudiantes, empresarios y otros miembros de la sociedad civil involucrados en las protestas.
Estas son algunas claves para entender la crisis:
¿Cómo empezó el conflicto?
La crisis comenzó el 18 de abril con una protesta de estudiantes contra una reforma al Seguro Social que afectaba a miles de trabajadores y jubilados. Las manifestaciones se extendieron a 14 ciudades del país y cobraron fuerza debido a la violenta acción de la Policía y grupos paramilitares contra civiles desarmados, que siguen protestando.
¿Quiénes están involucrados?
Las protestas las protagonizan estudiantes, trabajadores, comerciantes, pequeños empresarios y campesinos. Del lado del Gobierno actúan policías uniformados y de civil, activistas del partido Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) y paramilitares bajo un mando paralelo de la Policía. Este último grupo incluye a pandilleros (maras) y francotiradores que han aterrorizado a las ciudades con saqueos y ataques nocturnos.
¿Por qué esta rebelión es diferente a la revolución de 1979?
La revolución de 1979 fue resultado de una insurrección armada dirigida por el FSLN, entonces un movimiento guerrillero que luchó en las montañas y organizó a la población en barrios, ciudades y municipios. En este nuevo caso, se trata de una rebelión totalmente cívica, donde los jóvenes, trabajadores de la ciudad y campesinos resisten los ataques del Gobierno sin armamento y sin una dirección política o militar. Sus armas son piedras y morteros (bombas caseras).
¿Cuántas víctimas ha dejado esta crisis?
Según el gobierno, 46 personas murieron desde que iniciaron las protestas, pero la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) reporta al menos 127 muertos y más de mil 200 heridos. Por su parte, organismos de derechos humanos de Nicaragua elevan a más de 160 la cifra de víctimas fatales, en su mayoría jóvenes heridos por armas de fuego.
¿Cuál ha sido la posición del Ejército?
El Ejército ha asegurado que se mantendría al margen del conflicto y que sólo vigilaría “objetivos económicos  estratégicos” como el aeropuerto internacional, los puertos e instituciones importantes. Sin embargo, en los últimos días se han conocido denuncias sobre el supuesto uso de medios aéreos militares y de expertos francotiradores en apoyo a la policía.
¿Qué pasa en la ciudad de Masaya?
Situada a sólo 25 kilómetros de Managua, la ciudad de Masaya fue clave en la lucha guerrillera sandinista, y el barrio indígena de Monimbó, uno de sus lugares emblemáticos, fue escenario de la resistencia indígena contra Somoza. Hoy la ciudad funciona como un “territorio liberado”, rodeado por “tranques” y barricadas que las fuerzas del Gobierno no han podido destruir. El jefe de la Policía no puede salir del cuartel, que permanece vigilado por los manifestantes.
¿Qué son los “tranques”?
Son retenes de piedras, troncos y adoquines colocados sobre carreteras para impedir el tráfico y bloquear fundamentalmente el comercio terrestre regional.
Según dirigentes campesinos que dirigen este sector de la protesta, hay más de 130 “tranques” en las 16 provincias de Nicaragua que han impedido el paso de más de 6.000 furgones de carga de distintos países de Centroamérica que se encuentran varados en el territorio.
¿Qué se espera del diálogo nacional?
El diálogo que se instaló el 16 de mayo y se suspendió el 23, con posibilidades de reanudarse, es considerado una herramienta para ayudar a resolver la crisis. Sin embargo, las posiciones han sido antagónicas: la Alianza Cívica exige la renuncia de Ortega, la sustitución de autoridades electoral y elecciones anticipadas, mientras el Gobierno asegura que esa posición es “inconstitucional” y significaría dar un golpe de Estado al Ejecutivo.