
Encabeza la alcaldesa una ceremonia por el 22 aniversario del paso del huracán “Paulina”, en el Asta Bandera. Los predios que se encuentren en esa situación no podrán regularizarse, advierte.
Acapulco, Guerrero, 10 de octubre de 2019. La alcaldesa Adela Román Ocampo llamó a los vecinos a no construir viviendas en zonas de alto riesgo, porque esos predios no podrán regularizarse.
Ayer por la mañana, la alcaldesa encabezó una ceremonia con motivo del 22 aniversario del paso del huracán Paulina, en el Asta Bandera, y allí recordó que Acapulco está en una zona expuesta a fenómenos naturales.
En su mensaje, indicó que el hacer una ceremonia en honor a las víctimas del huracán Paulina cada año no sólo es para reiterar condolencias, sino para no olvidar “que estamos expuestos a sufrir consecuencias graves por el entorno natural de riesgo en el que habitamos, sismos y huracanes son nuestras grandes amenazas y no podemos evitarlos pero sí podemos prevenir”.
Pidió a los ciudadanos “no prostituirse” al aceptar habitar en zonas de riesgo para recibir ayuda del gobierno en caso de desastre, porque “no tienen que pagar por la inconsciencia de algunas personas”.
En la ceremonia en memoria de las víctimas, se hizo un minuto de silencio y Román Ocampo recordó que el 9 de octubre de 1997 hubo “mucho dolor y mucho llanto, Acapulco quedó devastado, convertido en zona de desastre”.
La tragedia del huracán Paulina, dijo, debe servir para reflexionar en el cómo evitar que una amarga experiencia como la vivida hace 22 años, impulse la cultura de la protección civil, “de la cual aún carecemos”.
“Les hago la más atenta y cordial invitación para que se sumen a las actividades preventivas y de coordinación que el Ayuntamiento realiza a través de las autoridades de Protección Civil”, indicó.
Y llamó a los ciudadanos “a no ocupar espacios donde esté en riesgo su seguridad e integridad como ríos, barrancas, arroyos, laderas y zonas inundables”, y que en caso necesario se refugien en los albergues.
Después, en declaraciones a reporteros, Adela Román insistió en que la conmemoración del paso del huracán Paulina debe servir para reflexionar y que no se vuelvan a cometer los mismos errores. “La naturaleza es implacable cuando se violan las reglas, cuando no la respetamos”.
Señaló que hay ciudadanos que siguen viviendo en barrancas y que vuelven a construir en lugares de riesgo.
Adela Román dijo que la instrucción que ha dado es que la Dirección de Protección Civil no entregue constancias de autorización a asentamientos ubicados en zona de riesgo, “aunque tengan años de vivir ahí”.
Agregó que con el programa de regularización de la tenencia de la tierra que aplica el gobierno federal, como parte del Programa de Mejoramiento Urbano de la Secretaría de Desarrollo Agrario Territorial y Urbano (Sedatu), también se ha tomado esa determinación. “No se puede ser tolerante porque está de por medio la vida”.
Recordó que luego de las lluvias de la tormenta tropical Narda acudió a Barra Vieja al sitio conocido como El Plantón, donde unas 12 familias que construyeron enramadas se inundaron, pero se negaron a abandonar ese lugar.
“Mucha gente se prostituye, se corrompe, dice ‘si el huracán me quita la casa o el sismo me quita la casa porque la puse en tal lugar, al rato el gobierno me ayuda’, entonces el pueblo no tiene porqué estar pagando las imprudencias de gente que no ha entendido que con la fuerza de la naturaleza no podemos jugar”, señaló.
De la lluvia de ayer por la madrugada, Román Ocampo indicó que fue atípica, intensa y con fuertes vientos, y arrastró vehículos en la colonia Progreso.
Agregó que el cambio climático provoca lluvias intensas y eso pone en peligro a quienes habitan en zonas de riesgo, y en caso necesario tendrán que obligar a las personas a salirse.
La alcaldesa encabezó ayer tres actos conmemorativos por el huracán Paulina: a las 7 de la mañana, en el Asta Bandera, un acto cívico por el 22 aniversario de esa tragedia; a las 7:30 de la mañana colocó una ofrenda floral en honor a las víctimas en la plaza de La Esperanza, que se construyó sobre el cauce del río El Camarón, y por la noche en este mismo lugar acudió a una celebración religiosa.
Texto: Daniel Velázquez / Foto: Jesús Trigo


