
Ven exclusión social del gobierno federal en la reconstrucción de la ciudad tras el huracán Otis y señalan que Fonatur no ha escuchado a la sociedad
Acapulco, Guerrero, 27 de octubre de 2025. Activistas entrevistados por El Sur sobre la reconstrucción de Acapulco tras el paso del huracán Otis señalaron que el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) no ha escuchado a la sociedad y lamentaron que el gobierno federal solamente esté invirtiendo recursos económicos en la zona turística del municipio, olvidando el resto de los problemas que aquejan a las colonias y a las localidades.
El vicepresidente de la región 5 del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (ICOMOS), Manuel Ignacio Ruz Vargas, afirmó que Fonatur “tiene un interés muy particular en beneficiar al sector privado principalmente y deja a un lado la cuestión social, hay una exclusión social desde la estructura de gobierno”.
La codirectora del Jardín Botánico de Acapulco, Kay Mendieta Marsalis, señaló que las decisiones son “platicadas en la Ciudad de México, sin aterrizarlas a la realidad de Acapulco, del ciudadano, de qué necesitamos los acapulqueños”.
El sacerdote Jesús Mendoza Zaragoza planteó una política gubernamental de reconstrucción de la ciudad que abata la pobreza y la violencia en las colonias, “hay otras necesidades que tiene la ciudad fuera de las áreas del turismo”.
El abogado del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, Rogelio Téliz García, señaló que la oposición a la obra de los pozos radiales en el río Papagayo se debe a que las autoridades no atendieron la falta de agua en los Bienes Comunales de Cacahuatepec.
Con una bolsa de 8 mil millones de pesos, el gobierno federal reconstruye el municipio con el programa Acapulco se transforma contigo desde principios del año en curso, el cual se materializa con la conversión de la ciudad en un Centro Integralmente Planeado (CIP) a partir del 1 de marzo.
“Lo importante es cómo se va a invertir”, afirmó Ruz Vargas
“El problema no es cuánto se va a invertir, lo importante es cómo se va a invertir, el gran problema de Acapulco es la alta dependencia de los recursos federales, desde que se crea con la Junta Federal de Mejora Materiales, el Plan Acapulco, el Fideicomiso (Acapulco, Fidaca), ha sido altamente dependiente”, opinó en entrevista Ruz Vargas, doctor en Desarrollo Regional e investigador de la Universidad Autónoma de Guerrero.
Recordó que a raíz del huracán Paulina de 1997 se impulsó un Plan de Desarrollo Urbano aprobado en 2001, actualizado en 2015 después de los meteoros Ingrid y Manuel de 2013, en 2020 se llevó a cabo otra actualización y en Otis se volvió a hablar de una actualización más.
Es una planeación de muy corto plazo y de forma “reactiva”, el desarrollo ha sido “fragmentado, o sea, todo va a la zona turística y qué pasa con la zona rural, hay 180 localidades en extrema pobreza que no tienen un nivel de subsistencia, viven de las remesas porque no hay un apoyo a la zona rural”.
Ruz Vargas señaló que Fonatur “tiene un interés muy particular en beneficiar al sector privado principalmente y deja a un lado la cuestión social, hay una exclusión social desde la estructura de gobierno”, que se ve en el simple hecho de que limpian la avenida Costera y no el resto del municipio.
“El problema grave de Fonatur es que nomás se encarga de un espacio muy reducido que genere mayor problema de división social y exclusión social; ése es otro de los graves problemas de Acapulco, el turismo ha generado ese tipo de exclusión y segregación”.
“Hay una estratificación en cuestión de dependencias, o sea, participa el gobierno federal, el gobierno estatal y el gobierno municipal, pero no de manera integral”, subrayó.
También hace falta gobernanza, es decir, “la participación efectiva de la sociedad, no hay quién evalúe, que dé seguimiento a todos los proyectos, las estrategias que se plantean más que los talleres”.
Ruz Vargas ha participado en las reuniones promovidas por Fonatur con el fin de escuchar a la ciudadanía, particularmente en la reconstrucción del Centro Histórico de Acapulco, pero el arquitecto las calificó como un “proceso de simulación porque se tiene que tener la evidencia de que la sociedad participe”.
También es uno de los integrantes del Colectivo Ciudadano de Recuperación del Jardín del Puerto, grupo crítico de la obra desarrollada por la Administración del Sistema Portuario Nacional (Asipona) Acapulco por rehabilitar las construcciones que no deberían de estar desde un principio, desde 1930 es un “espacio para la comunidad”.
Repiten “muchos errores del pasado”, critica Kay Mendieta
Una de las integrantes destacadas del mismo grupo pro Jardín del Puerto es la co directora del Jardín Botánico, Mendieta Marsalis, quien dijo que en la reconstrucción se están “repitiendo muchos errores del pasado, por dar prisa a esto que siempre se ha dicho, es que hay que usar los recursos porque si no se regresan”.
Se necesita la recuperación del turismo para generar bienestar en Acapulco y el resto del estado, “pero para eso tenemos todos que estar involucrados y no que vengan decisiones, la palabra no es impuestas, platicadas en la Ciudad de México, sin aterrizarlas a la realidad de Acapulco, del ciudadano, de qué necesitamos los acapulqueños”.
Aseguró que persiste la esperanza en las inversiones del gobierno federal y de Fonatur, pero también hay descontento de la ciudadanía “porque todas estas obras maravillosas que sin duda son bienvenidas para Acapulco, no han sido ni siquiera socializadas entre los actores principales que son los acapulqueños”.
Además, hay “mucha desesperanza para dónde va el futuro del puerto, más que nada en varios aspectos, el primero lógicamente la inseguridad, que nos ha pegado pues a todos los sectores, entonces a la gente eso le preocupa muchísimo”.
Más allá de las necesidades apremiantes como el servicio de agua potable, “necesitamos espacios donde pues se privilegie la convivencia, el tejido social donde podamos sentirnos como iguales, y que sean espacios dignos y espacios bellos, y se puede lograr porque Acapulco tiene una belleza natural impresionante”, expuso.
La codirectora del Jardín Botánico destacó la función de este espacio verde en la preservación del Parque Estatal Bicentenario, “somos custodios y hemos cuidado mucho que esta zona quede protegida para que haya manera de que la ciudad siga teniendo todas las bondades medioambientales que aplica esta zona”.
La vecina de La Quebrada, área en decadencia por los edificios abandonados que la rodean, llamó a “sacar las manos por nuestra ciudad y ponernos a trabajar en nuestra colonia con nuestra familia, en ver que haya orden y limpieza, y de ahí empezar a partir que haya seguridad y que haya condiciones iguales para todos”.
Las consultas ciudadanas “no han funcionado”: Jesús Mendoza
En la reconstrucción de la ciudad “habría que reconstruir otros espacios porque con el huracán se destruyó también la vida emocional, se destruyeron familias, se destruyeron comunidades”, planteó Mendoza Zaragoza, al frente de la parroquia del poblado de La Sabana cuando pasó Otis.
En la reconstrucción de Acapulco “el gobierno hizo la parte que él quiso hacer porque la sociedad civil no fue escuchada, no se le puso atención a los caminos que desde la sociedad civil se previeron para hacer esta reconstrucción”, señaló el integrante del colectivo Guerrero es Primero, que promueve la atención a la salud mental, uno de los pendientes de las autoridades.
Lo ejemplificó con la oposición al proyecto del Jardín del Puerto, “Fonatur ha hecho las cosas a su modo y las consultas que ha habido de Fonatur a la sociedad no han funcionado”.
Dijo que Fonatur está remodelando la avenida Costera, “pero no está haciendo el trabajo que necesitamos en toda la ciudad porque Fonatur piensa solamente en el turismo y el turismo es el mayor beneficio que tiene Acapulco, pero también tenemos que buscar otras maneras en las cuales Acapulco se haya beneficiado por otros caminos”.
“En las colonias hay procesos de pobreza, de violencia, de inseguridad, y si hay una estrategia gubernamental que integre también la estrategia social, creo que habrá condiciones para construir una mejor ciudad”.
En los Bienes Comunales “primero se meten y después consultan”: Tlachinollan
Los pueblos de los Bienes Comunales de Cacahuatepec fueron reconstruidos por iniciativa del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositoras a la presa La Parota (Cecop) junto con fundaciones y organizaciones sociales, entre ellas el Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, destacó el abogado Rogelio Téliz García.
El estado y el municipio no le metieron “realmente mucho y por eso se está generando la oposición a los pozos radiales porque justamente no les están atendiendo el tema del agua que han solicitado desde hace muchos años”.
Como parte del diálogo entre el Ayuntamiento y el Cecop por los pozos radiales se iniciaron obras de restablecimiento del servicio de agua en algunas comunidades, pero aun así la llegada del proyecto impulsado por el gobierno federal “es un tema de confronta hacia el Cecop porque ellos son los que están cuidando el agua y el territorio”, señaló el integrante de Tlachinollan.
“Y al llegar a construir los pozos es igualito el mismo procedimiento que hicieron con la presa La Parota, primero se meten y después consultan”.
No pasaban ni dos meses de la llegada formal de Fonatur cuando fue baleado el 18 de abril el vocero del Cecop, Marco Antonio Suástegui Muñoz, quien también lideraba la Asociación de Turisteros en Defensa y Rescate de Playa Icacos (Tuderpi), desde donde promovió la organización de los prestadores de servicios turísticos para que fueran tomados en cuenta en la reconstrucción.
Falleció siete días después en un hospital privado y desde entonces la Fiscalía General del Estado (FGE) “no judicializa la carpeta de investigación, nosotros como asesores jurídicos y la propia víctima indirecta ya aportamos todos los datos, toda la información que tenemos, solamente le corresponde a la Fiscalía poder judicializarla para detener a esta persona responsable”, señaló Téliz García.
Ramón Gracida Gómez/Foto: Archivo


