5 septiembre,2025 4:37 am

No puede visitar Cochoapa sin seguridad, advierte la delegada de la Mujer en la Montaña

Chilpancingo, Guerrero, a 5 de septiembre de 2025.- La delegada de la Secretaría de La Mujer en la región Montaña, Delfina Gálvez Solano, denunció que no puede ir al municipio de Cochoapa el Grande sin seguridad, porque recibió amenazas y que en otro municipio, un alcalde también la amenazó por hablar de la violencia de género. Esto, durante su participación en el primer Congreso Estatal de Mujeres Indígenas.

La joven activista, que además es perito intérprete en la ONU, reveló que se corren mucho riesgos en el territorio por ayudar a otras mujeres.

En la inauguración de la actividad, que se llevó a cabo en el Palacio de la Cultura, la encargada de despacho de la Secretaría General de Gobierno, Anacleta López Vega, en representación de la gobernadora Evelyn Salgado Pineda, reconoció que las mujeres indígenas siguen siendo hostigadas, invisibilizadas o relegadas.

“En Guerrero no podemos cerrar los ojos. Las mujeres indígenas han sido golpeadas en el seno familiar, silenciadas en la comunidad, discriminadas en las instituciones y utilizadas en la política sólo como números o estandartes. Esa una verdad que incomoda y no la debo reconocer, pero es cierta”.

Recordó que en las políticas públicas eran reducidas a beneficiarias, a rostros de la diversidad cultural para los informes de gobierno, no eran reconocidas como sujetas de derecho, “esa es la primera injusticia que debemos erradicar y que nos convoca a estar aquí”.

Asumió que las deudas son grandes y que las transformaciones no se hacen de un día para otro, “pero callar, postergar o maquillar esas deudas sería repetir las injusticias”. Luego, se comprometió “a corregir lo que se haya hecho mal”.

Ofreció escucharlas, pero la funcionaria estatal se retiró después del acto oficial, donde sólo intervinieron representantes de las instituciones que también fueron convocantes. Sólo se quedó el secretario para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas y Afromexicanos, Abel Bruno Arriaga, y consejeras del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana (IEPC), como parte de las organización.

 

Perfiles de liderazgo y superación

 

En panel Mujeres Indígenas que Deciden, la ex comisaria municipal de Arroyo San Pedro de Iliatenco, Zulma Francisco Barrera, contó cómo su papá la defendió a los 11 años, cuando el padre de otro niño la pidió para matrimonio. También cómo llegó a los 14 a su primer empleo como maestra bilingüe interina, su formación en la Universidad Pedagógica Nacional (UPN) en Ometepec, y el regreso a su comunidad, casada, donde comenzó a ir a las asambleas donde sólo participaban hombres, viudas y madres solteras, para entender y ayudar a quienes le pedía que redactara oficios.

Recordó que la primera comisaria de su comunidad era madre soltera, en 2021. En 2024 la propusieron, pese a la discriminación por estar casada, “por los rumores allá afuera, estaba a punto de renunciar, pero a la primera los votos me favorecieron”.

Estimó que apenas un 10 por ciento de las mujeres indígenas tienen oportunidades a las que la mayoría no puede acceder.

La presidenta de la asociación Martha Sánchez Nestor Voces de Esperanza, originaria de Xalpatláhuac, Esperanza Ramírez Ruiz, huérfana de madre desde los dos años de edad, recordó que vendía dulces a sus compañeros, a la vez que se encargaba de preparar los alimentos para su papá y su hermano desde la primaria, que cuando les dijo que quería estudiar Derecho en Chilpancingo la expulsaron de la familia.

Hoy es una reconocida feminista, fue la directora de Centro de Justicia para las mujeres de la Montaña, y servidora publica que laboró en la Secretaría de la Mujer. Desde febrero es la presidenta de la Barra de Abogados de la región.

Solicitó a los organizadores que compartan los resultados del foro a las asistentes y si se hace un segundo encuentro, que las instituciones convocantes, la próxima ocasión, cubran los costos del pasaje de las participantes, “que haya valido la pena levantarse a las 3 de la mañana para compartir este espacio. Las mujeres dejamos actividades en casa y para las mujeres indígenas es más difícil tener ingresos económicos. Muchas somos feministas, lideresas y nos falta darnos esos espacios para poder expresarnos”.

 

Hablar de la realidad que viven

 

La delegada de la Mujer en la Montaña, Delfina Galvez Solano, coincidió en que son pocas las mujeres indígenas con posibilidades de cambiar sus entornos.

“Todas pasamos por mucha violencia y si estamos aquí, es porque tuvimos la oportunidad. Allá en las comunidades están quienes realmente necesitan el apoyo. En secundaria sólo quería dormir y no volver a despertar, ahora quiero vivir para que otras niñas no vivan lo mismo que yo”.

Pero señaló que es riesgoso trabajar para cambiar estos contextos en la lengua originaria, a tal grado que recibió amenazas de un alcalde, sin precisar el municipio, así como en Cochoapa el Grande, a donde no puede ir sin seguridad.

“Es la realidad que estamos viviendo. Tenemos que hablar de ello. Estar en comunidades, prácticamente es un reto, que al principio no me daba cuenta. Ahora me doy cuenta de los riesgos de ir sola, hablando de las violencia, en las lenguas originarias a los jóvenes, niñas, mujeres, hombres, en la lengua tun savi”.

Señaló también que hace unos días atendió un caso de acoso que le dolió mucho, porque el agresor era su mejor amigo, “ahí fue cuando entendí que un manipulador, un agresor, para sus amigos será la mejor persona, pero la víctima conoce su verdadero yo, y tienen miedo de denunciar”.

Aclaró que sin denuncia la persona que violenta seguirá cometiendo las mismas atrocidades con niñas y niños.

De la violencia institucional, denunció que como delegada de la mujer, la Fiscalía General del Estado no le hizo caso en el acompañamiento de una denuncia, hasta que intervino la secretaría de la Mujer, Violeta Pino Girón. Aclaró que eso no puede seguir ocurriendo. Exigió que se busquen los mecanismos para responder de manera inmediata a situaciones de violencia.

En una intervención del público, la presidenta a del DIF municipal de Xalpatlahac, Claudia Lizet Estrada Lozano, pidió ayuda para evitar la venta de niñas de 12 a 14 años en la comunidad de Cahuatache, sin consentimiento de las infancias, donde no han podido intervenir por falta de intérprete de la lengua mixteca.

En consulta, señaló que las mujeres han pedido ayuda para terminar con esta práctica. “Yo creo que encontré a las personas correctas, tomé sus contactos para que den pláticas. Yo soy hablante del náhuatl, no me he podido comunicar con ellos porque no hablan el español”.

 

Disminuye pero persiste venta de niñas en Xochistlahuaca

 

En consulta la alcaldesa de Xochistlahuaca, María Rojas Pineda, panelista en el Congreso, señaló que en el municipio, mayoritariamente amuzgo, tienen localidades na savi donde se mantiene la venta de niñas.

Confirmó que es un tema delicado por el arraigo de la costumbre, pero con talleres ha ido disminuyendo, “hoy se ha logrado por lo menos en La Soledad, de Ometepec, disminuir un poco esta práctica; sin embargo, se sigue dando y que no va a ser fácil erradicarla completamente, porque también depende mucho del contexto de la comunidad, pero desde el gobierno estamos haciendo lo propio”.

Señaló que las mujeres viven aisladas en sus comunidades, son calladas y están buscando mediante el empoderamiento económico, cambiar esta condición, “hemos llevado varios talleres cómo de costura, repostería, cortinas, telar de cintura para quienes no lo aprendieron de niñas, para que la mujer tenga un sustento”.

Texto: Lourdes Chávez / Foto: Jessica Torres Barrera