
Chilpancingo, Guerrero, a 29 de enero de 2026.- El director del Centro de Derechos Humanos Minerva Bello, José Filiberto Velázquez Florencio, conocido como Padre Fili, no tiene estatus de desplazado por la violencia ante el gobierno del estado, ni la Iglesia ha pedido medidas cautelares para su regreso a Guerrero, informó el subsecretario de Desarrollo Político y Social, Francisco Rodríguez Cisneros.
El funcionario fue consultado sobre las condiciones de seguridad para el sacerdote activista tras la declaración del obispo de la diócesis Chilpancingo-Chilapa, José de Jesús Gonzalez, para que regrese al estado tras su salida de la entidad por amenazas del grupo criminal Los Ardillos, en diciembre de 2025.
Indicó que la condición del sacerdote, con quien ha habido comunicación permanente, no es de desplazado.
Dijo que en un esfuerzo de diálogo con la Iglesia católica, con el propósito de sumar a los esfuerzos a la construcción de la paz, tampoco ha habido un planteamiento de seguridad para el sacerdote.
Incluso expuso que el martes la gobernadora Evelyn Salgado Pineda acudió al Encuentro Provincial de Formación del Clero, coincidiendo en la importancia de fortalecer la paz, los valores y la cohesión social en Guerrero, con autoridades eclesiásticas del estado, donde expresó su disposición de trabajo con todos los actores sociales, en un marco institucional para avanzar en unidad a la paz y la justicia.
“Se reunió con el arzobispo de Acapulco, Leopoldo González González, el obispo de la diócesis Chilpancingo-Chilapa, José de Jesús González Hernández, presbíteros y representantes de distintas diócesis de nuestra entidad”, en el Encuentro Provincial de Formación del Clero.
Rodríguez Cisneros expuso que en este diálogo la mandataria habló del respeto al Estado laico, “que no implica que quienes tienen una responsabilidad pública no puedan dialogar con las iglesias. Se refiere a que las políticas vayan orientadas en el respeto que tiene todo el mundo de ejercer su fe”.
Mencionó que en diciembre se reunió con integrantes del Consejo Interreligioso y acordaron iniciar jornadas de paz, a partir de febrero de este año.
“Es importante la participación de este sector para contribuir a atender las causas que generan la violencia”, expuso.
Tras un mes fuera de Guerrero por amenazas durante meses en sus redes sociales, el sacerdote Filiberto publicó que extraña su labor, de la que ahora está apartado.
Lourdes Chávez / Foto: Jessica Torres Barrera


