5 mayo,2025 8:25 am

“No se crearon las condiciones” para cuidar la seguridad de Suástegui, señala Encinas

 

Chilpancingo, Guerrero, a 5 de mayo de 2025.- El secretario de Planeación, Ordenamiento Territorial y Coordinación de Ciudad de México, Alejandro Encinas Rodríguez, repudió el asesinato del vocero del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositoras a la Presa La Parota (Cecop), Marco Antonio Suástegui Muñoz.

El sábado pasado, Alejandro Encinas presentó la conferencia Los nuevos retos de la izquierda, en el auditorio de la Universidad Pedagógica Nacional que fue convocada por organizaciones sociales de Guerrero.

Al inicio de su participación, el funcionario expresó: “Mi más sincero repudio e indignación por el asesinato de nuestro compañero Marco Antonio Suástegui, a quien tuve la oportunidad de conocer y que, lamentablemente, no se crearon las condiciones para garantizar su seguridad y hoy ha perdido la vida, como sucedió con su hermano”, Vicente Suástegui, que sigue desaparecido.

Señaló que el asesinato del vocero del Cecop, al igual que el de los luchadores sociales Arturo Hernández Cardona y Ranferi Hernández Acevedo, presidentes municipales y “muchos líderes sociales, nos da cuenta de que las cosas no van bien en Guerrero. Esto es un hecho puntual y concreto que merece de toda nuestra atención”.

Indicó que “tenemos que tomar las medidas y las acciones, urgentes y necesarias, para enfrentar y revertir los problemas de violencia, que prácticamente tenemos en todas las regiones del estado”.

“Esta es una alerta de que tenemos que retomar muchas de nuestras formas de organización y de nuestras causas, que independientemente de que estemos en el gobierno o no, debemos de reencauzar”, expresó.

Resaltó que Guerrero es una entidad que se distingue por su experiencia y nivel de organización social, “en una lucha permanente y sistemática” contra el caciquismo, el autoritarismo y que durante décadas fue “mal gobernado, con mano dura” por el PRI; además, es un estado donde lucha social “enfrentó las expresiones más violentas del autoritarismo del sistema político mexicano”.

En ese sentido, dijo que uno de los principales retos es “hacer que lo que fue la lucha contra la represión y la lucha en la defensa de los derechos humanos, hoy se cristalice en los gobiernos que encabezamos”.

Reconoció que “no hemos sido capaces de dar respuesta en Guerrero a esta demanda de carácter social”.

No obstante, destacó que se ha avanzado “muchísimo” en la lucha política y electoral en la entidad, tanto como en el país, lo que se refleja en la mayoría calificada de Morena y sus aliados en el poder Legislativo, así como alcaldías.

Recordó con el ex presidente Andrés Manuel López Obrador inició la construcción de los gobiernos que tienen como eje central los derechos humanos y se mantuvo “de manera sistemática y permanente”, un movimiento que en la actualidad tiene la mayoría y la posibilidad de conducir “los destinos del país con mucha fuerza, pero también con muchos problemas”.

Manifestó que también “apareció hoy un nuevo fenómeno en nuestras filas, que es el pragmatismo”, mediante alianzas políticas, las cuales “no necesariamente nos traen buenos resultados”.

Recordó que en la búsqueda de sumar esfuerzos con sectores con los que “no necesariamente tenemos identidad política”, se convocó a aliados fuera del proyecto para encabezar los movimientos, como ocurrió con los ex gobernadores Zeferino Torreblanca Galindo y Ángel Aguirre Rivero, a quien se refirió como “un caso extremo”.

Puntualizó que por no garantizar “una transformación de fondo”, ocurrieron “las lamentables tragedias” como la masacre en El Charco y la desaparición forzada de los 43 estudiantes de la normal rural de Ayotzinapa, durante las administraciones de Ángel Aguirre.

“Hay mucha gente que se incorpora a nuestras filas, pero que lejos de traer aire fresco y de renovación a nuestras filas, empiezan a reproducir las prácticas, de ese ADN priista, que muchos todavía llevan dentro y que tenemos que erradicar y eso va a implicar nuevas formas de organización”, expresó.

Resaltó que “en muchas ocasiones, incluso en el Congreso de la Unión, la mayoría de los legisladores no acompaña las iniciativas” de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. Esto demuestra que “aunque tengamos un nuevo partido hegemónico, no hemos construido una nueva hegemonía cultural, que nos permita consolidar los principios, los valores que le dieron origen a nuestro movimiento”.

Consideró que otro reto de la izquierda es “no renunciar a las causas que nos dieron origen, que, aunque estemos en el gobierno sepamos decir ‘ojo, estamos cometiendo estos errores’, ‘ojo, necesitamos cambiar este tipo de prácticas’, ‘atención, hay compañeros que están traicionando el movimiento porque hay corrupción’”.

“No podemos perder la objetividad y la energía que nos dio origen como movimiento, creo que ese es el gran reto que tenemos. Tenemos que alentar la unidad de todas nuestras compañeras y compañeros dentro de Morena”, dijo.

Puntualizó que sí es importante abrir el movimiento para que se incorpore la gente que no se identifica con otros partidos políticos, “sí abrirnos, pero no abrirnos para recoger los escombros o el despojo del pasado”.

Sin nombrarla directamente, dijo que el de Evelyn Salgado Pineda es el primer gobierno en Guerrero que emana de Morena, “es una situación difícil, después de la pandemia y dos huracanes, la verdad es que no ha sido sencillo y menos aún con la herencia que se ha tenido con la presencia de grupos delictivos, que se han diversificado y que tienen presencia clara y evidente en muchas regiones”.

Ante este panorama, afirmó que es necesaria “una mayor cohesión” y cuestionó: “¿Cómo es posible que nos organizamos frente a los gobiernos represivos y hoy nos encontremos cercados por grupos delictivos que, en muchas ocasiones encuentran la forma, por la buena o por la mala, de construir una base social?”.

“No sólo es tarea del gobierno. Yo creo que nosotros, desde las comunidades, debemos construir espacios de resistencia para recuperar la paz y la tranquilidad en el estado”, expresó.

Manifestó que ha habido “muchas experiencias de guardias comunitarias y grupos de autodefensas, algunos de los cuales se han desvirtuado. Retomemos esas experiencias y veamos cómo en aquellos casos donde la comunidad se articula, se une, se contiene la actividad de estos grupos”.

“Exijámosle al gobierno acompañamiento para que cumplan con la responsabilidad primigenia del estado, que es garantizar la seguridad y la protección de las personas y de sus bienes, esa es una responsabilidad primigenia que no puede renunciar ni aplicar el Estado y esperemos que eso lo vayan asumiendo”, dijo.

Sobre las próximas elecciones del poder Judicial, expresó que espera que arrojen “un cambio profundo”, mientras que en cuanto a la renovación intermedia de los gobiernos municipales, consideró que no se deben repetir la forma de selección de las candidaturas, ya que prevalece quién cuenta con más recursos y “lo que debe articular son las ideas”.

“Traigo un mensaje de unidad aquí en el estado de Guerrero. Cometeríamos un gravísimo error si empezamos a buscar momentos de tensión y de confrontación cuando tenemos una situación de tanta inestabilidad en materia de inseguridad en la entidad”, declaró.

Abundó: “Necesitamos cerrar filas, hablar con toda claridad con la gobernadora, con su equipo de gobierno, con la mayoría del Congreso, de cómo nosotros podemos convertir a Guerrero en un espacio de paz”.

“El gran reto de la izquierda hoy en Guerrero, más allá de la política social que se está implementando, más allá de la infraestructura que tiene que recuperarse después de los huracanes, es ¿cómo convertimos a Guerrero en un territorio de paz? Y no va a ser sencillo, van a estar no solamente las fuerzas de seguridad federales y estatales, sino de la comunidad”, añadió.

Puntualizó que construir la paz implica el reconocimiento de las diferencias, tolerancia, mucho respeto, pero también “dejar atrás muchas de las mezquindades que han caracterizado a la política”.

Dijo que a diferencia de los gobiernos priistas “lo que nosotros tenemos que defender es el interés de la sociedad, de lo que nos es común, donde el Estado debe ser nuestro instrumento para garantizar la protección, el cuidado, el desarrollo de la sociedad, de todas las comunidades” y no para pensar en los intereses de los gobernantes.

En declaraciones luego de su participación, el funcionario reiteró que el asesinato de Marco Antonio Suástegui es un indicador de que “no están bien las cosas”, pero “hay cosas muy positivas en el estado”, como la respuesta de las autoridades federales y estatales ante los huracanes Otis y John.

Subrayó que los grandes retos en Guerrero son dos “la lucha contra la desigualdad, sigue habiendo zonas con problemas de marginación y pobreza muy significativa, y el problema de la inseguridad”.

A la conferencia asistieron unos 100 activistas y militantes de Morena, quienes le pidieron a Alejandro Encinas que sea un enlace para que se reúnan con Claudia Sheinbaum, para expresarle sus preocupaciones sobre el partido y la situación de la entidad. El funcionario también les sugirió buscar a la presidenta nacional de Morena, Luisa María Alcalde Luján.

Texto: Alina Navarrete Fernández/ Foto: Jesús Eduardo Guerrero