
Chilpancingo, Guerrero, 18 de noviembre de 2024. A 40 días del asesinato del alcalde Alejandro Arcos Catalán, el sacerdote Gamadiel Villalobos Medina dijo que no se sabe qué fue lo que pasó, y “yo creo que nadie quiere investigar”.
Gamadiel Villalobos ofició la misa que se realizó el sábado a las 9 de la mañana en la iglesia de la Santa Cruz, donde Alejandro Arcos fue velado el 7 de octubre, para pedir por el eterno descanso del alcalde sacrificado.
En su mensaje a los asistentes, principalmente familiares, amigos y simpatizantes del perredista, dijo que Alejandro Arcos “se entregó por amor” y “luchó hasta el final” para que hubiera paz en el municipio.
Dijo que la administración del alcalde decapitado inició a la par de la contingencia por el huracán John, y “se veía” que las obras para reparar los daños iban a tardar, “pero a raiz de su muerte hubo un poco más de movimiento y yo desde ahí es donde confío en que la muerte de Alejandro Arcos va a dar muchos frutos para nuestra sociedad”.
Llamó a la ciudadanía y especialmente a las familias Arcos Catalán y Arcos Solís a que “no perdamos la paz”; puntualizó que, ante “estas situaciones”, debemos responder con el amor que Cristo y el alcalde sacrificado enseñaron.
“Alejandro nos mostró que con el amor se pueden cambiar muchas cosas, con el amor podemos transformar vidas, transformar sociedades y transformar el mundo… es el amor el que cambia los corazones, aún tan duros de las personas que tal vez sean las peores”, expresó.
Pidió a los asistentes “no tener miedo, no quedarnos encerrados, sino trabajar, reconstruir el tejido social”, como una forma de venerar la memoria del perredista, así como darle su voto de confianza a las autoridades municipales, a quienes también llamó a trabajar por el proyecto por el cual Alejandro Arcos “luchó mucho a tal grado que entregó su vida”.
También invitó a no dejar sola a la familia del perredista, “porque en esta familia otra vez estamos tristes por la muerte de nuestro presidente, pero tenemos la esperanza de que podemos sacar muchas cosas buenas… confiamos en Dios, en que vamos a salir adelante”.
Contrario al novenario al que la familia de Alejandro Arcos invitó a la ciudadanía, en esta ocasión optaron por sólo invitar a los más allegados, del PRD sólo se vio al ex secretario general, Ricardo Barrientos Ríos.
La Iglesia estuvo resguardada por agentes de la Guardia Nacional, Policía Estatal y escoltas vestidos de civiles, que están a cargo de la seguridad de la familia de Alejandro Arcos, así como del alcalde Gustavo Alarcón Herrera, quien asistió a la misa.
Gamadiel Villalobos agradeció la asistencia de Gustavo Alarcón y le deseó que su administración tenga buenos resultados para Chilpancingo.
La mayoría de los asistentes vistió de blanco, algunos derramaron lágrimas en distintos momentos, particularmente cuando el sacerdote habló del deseo de paz de Alejandro Arcos.
En la iglesia hubo acceso restringido a medios de comunicación, sin embargo, varios asistentes tomaron fotografías en la misa.
A pesar de que Gamadiel Villalobos preguntó a la familia del alcalde sacrificado si quería dar un mensaje, optaron por no pasar al frente, pero al final de la eucaristía recibieron condolencias y agradecieron a los asistentes su apoyo.
Texto: Alina Navarrete Fernández
Foto: Jesús Eduardo Guerrero


