27 julio,2018 5:49 am

Nos afectó en la economía el Mar de Fondo, se quejan comerciantes de playa Icacos

El fenómeno los obligó a cerrar sus negocios durante tres días y alejó a los visitantes, se quejan los prestadores de servicios turísticos.

Texto: Karla Galarce Sosa / Foto: El Sur
Acapulco, Guerrero, 27 de julio de 2018. Prestadores de servicios turísticos de playa Icacos se quejaron porque el Mar de Fondo ahuyentó a los turistas y los obligó a cerrar sus negocios durante tres días, además de que modificó el perfil de la playa y les dejó enormes dunas de arena, que tampoco ayudan a que los bañistas se queden.
El lunes pasado, cuando el oleaje provocado por el Mar de Fondo se intensificó, parianeros y comerciantes desalojaron sus locales en playa Icacos; y aunque vendían sus productos en los pasillos entre los hoteles El Presidente, Torre Acapulco y el hotel Calinda, otros prestadores de servicios dejaron de trabajar.
Ése fue el caso de Humberto Bravo González, un mesero que depende de la venta de comida en un local del parián Calinda, pero que ante el alto oleaje y la remoción de arena dentro de ese pequeño negocio, la dueña del sitio lo tuvo que cerrar.
Bravo González se quejó de que él y otros tres meseros, que laboran en un pequeño tramo de la playa llevando comida a los turistas y a los propios empleados de los condominios y hoteles, no reciben ningún tipo de apoyo por parte del gobierno.
“No habíamos trabajado desde el domingo, tampoco el lunes, ni el martes y el miércoles que se compuso tantito el mar, pero nunca hemos recibido apoyo. Nosotros somos prestadores de servicios y tratamos de dar lo mejor de nosotros, para que el turismo regrese. Las olas se llevaron equipo, sombrillas, mesas y sillas; y yo como mesero lo tengo que pagar”, dijo Humberto Bravo.
Recordó que con el Mar de Fondo ocurrido hace tres años estuvieron casi tres meses sin trabajar, período en que tampoco recibieron apoyo del gobierno, que únicamente envió maquinaria para la remoción de arena que había cubierto los parianes donde trabajan decenas de familias.
Comentó que apenas este jueves retomaron sus actividades de servicio a los turistas, porque el Mar de Fondo se los había impedido, pero que el miércoles que reabrieron el local, no vendieron mucho.
Fue el mismo caso de los integrantes de la cooperativa Saeba, conformada por 14 personas, quienes viven gracias a la renta de sombrillas, mesas y sillas a un costado del parián Calinda.
Los turistas apenas se atrevieron a llegar a las playas, pues preferían refrescarse en las albercas de los hoteles a donde llegaban.
El representante de esa organización, Roberto Sánchez, comentó que apenas este jueves instalaron una decena de sombrillas, que aunque el oleaje aún se observó elevado al mediodía, lograron rentar una decena de sombrillas, pero no todas habían sido ocupadas.
Comentó que ante la alerta por el Mar de Fondo trasladaron su mobiliario a los pasillos, pues el gobierno tampoco les ayuda si lo pierden con el oleaje.
Autoridades de Protección Civil estatal y municipales informaron que el fenómeno se disiparía anoche, no obstante, que mantendrían la vigilancia ante el arribo de más turistas al puerto en las subsecuentes semanas de vacaciones.