
El papel de mediación también lo podrían hacer Uruguay, que se mantiene al margen en esta crisis, diplomáticos de prestigio mundial, la ONU o el papa Francisco, señala.
Ciudad de México, 26 de febrero de 2019. El presidente Andrés Manuel López Obrador, ha reiterado este martes su política de no injerencia en la crisis en Venezuela pero ha ofrecido el país como sede para un eventual diálogo entre el gobierno de Nicolás Maduro y la oposición con vistas a lograr una “salida pacífica”.
“Convoco respetuosamente a las partes en conflicto a que se sienten a dialogar y a buscar una salida pacífica”, señaló López Obrador durante su rueda de prensa matutina, al tiempo que añadió que si lo piden las partes, México podría acoger ese diálogo. “Las puertas están abiertas en nuestro territorio”, ha sostenido.
No obstante, ha añadido que ese papel de mediación también lo podrían realizar Uruguay, que también ha optado por mantenerse al margen en esta crisis, “diplomáticos de prestigio mundial, la ONU, incluso el Papa Francisco”.
El mandatario mexicano ha rechazado la “polarización” y la “confrontación” en lo relativo a Venezuela, recordando que la Constitución del país azteca apuesta por “la solución pacífica de controversias”.
Asimismo, ha sostenido que si se quiere hacer llegar ayuda humanitaria a Venezuela “se acuda a la ONU y a la Cruz Roja y que no se politice este tema”.
México es uno de los pocos países de la región que no ha reconocido a Juan Guaidó, titular de la Asamblea Nacional, como presidente encargado de Venezuela después de que este se autoproclamara como tal el pasado 23 de enero.
Texto: Europa Press
Foto: José Pazos F. / Notimex / DPA / Europa Press
Urgen a México papel activo ante Venezuela
El ex presidente boliviano Jorge Tuto Quiroga y activistas de otros países se sumaron a las voces que piden al gobierno de Andrés Manuel López Obrador que tome una postura firme ante la crisis que vive Venezuela.
“Esperaríamos, como hermanos de América Latina, que México tome un papel más activo”, señaló el ex mandatario al inicio del Oslo Freedom Forum (OFF), que se realiza en el Museo de Antropología e Historia de la Ciudad de México.
“En situaciones de injusticia, si eres neutral has tomado lado del opresor; en situaciones de flagrante represión sin límite, aquel que es neutro ha tomado partido por el opresor”.
Quiroga recordó que México tomó postura durante la guerra republicana española, así como en contra de Augusto Pinochet en Chile y de Anastasio Somoza en Nicaragua.
“El silencio de ahora contradice el actuar histórico de México, y sería desconocer a México del resto de los grandes países de América Latina que tienen una línea clara de reconocer a Juan Guaidó”, explicó.
De igual manera, consideró que si se condena lo que calificó como una pantomima electoral en Venezuela, lo mismo se tendría que hacer en Cuba, donde, dijo, se origina todo.
En tanto, Edipcia Dubón, activista nicaragüense y una de las ponentes en el OFF, aseguró que el pueblo mexicano ha sido muy solidario con sus connacionales ante el conflicto social y político provocado por el gobierno de Daniel Ortega, y ante el cual la administración de López Obrador se ha declarado también neutro.
“El pueblo mexicano ha sido solidario, ha refugiado a nicaragüenses, pero esto es lo que ha hecho el pueblo mexicano, le pedimos al gobierno mexicano que sea más amigo del pueblo nicaragüense y menos amigo del Gobierno de Daniel Ortega”, expresó.
Javier El-Hage, director legal de Human Rights Foundation, que organiza el Oslo Freedom Forum, señaló que tanto las dictaduras de derecha como de izquierda política son igual de riesgosas.
“Todas las dictaduras, sin importar qué ideología tienen, terminan apoyándose entre ellas para reprimir a la gente de esos países”, manifestó.
“Nosotros le hablamos a la gente razonable de derecha como de izquierda, a los demócratas”.,
Esta es la primera vez que Human Rights Foundation celebra un evento satélite del Oslo Freedom Forum en México.
“Políticamente no tenemos afiliación, estamos por un régimen por altas libertades políticas”, aclaró El-Hage.
Texto: César Daniel Martínez Cisneros / Agencia Reforma


