
Chilapa, Guerrero, 22 de agosto de 2021. El obispo Salvador Rangel Mendoza opinó que se deben abrir las clases presenciales en Guerrero con todas las medidas de seguridad y sanitarias y que, si el gobierno va a mandar a los niños a las aulas, los vacune.
“Es un tiempo hermoso para educar a los niños sanitariamente porque el Covid no se va a ir y tenemos que convivir, que regresen los niños a las escuelas y con mucho cuidado”, dijo.
En relación a que el gobierno del estado no tiene dinero para pagar insumos de higiene en las escuelas, Rangel Mendoza consideró que las autoridades de educación deben pedir dinero a la federación y direccionar bien la economía. “¿Cuánto se gastó en campaña y en otras cosas inútiles?”, cuestionó.
Del semáforo epidemiológico rojo que continuará en Guerrero, el obispo dijo que en este periodo es donde ha habido más contagios y se han descuidado las medidas sanitarias, pero que una de las ventajas es que la aplicación de las vacunas va avanzando. Añadió que ojalá las cosas empiecen a calmarse y se pueda vacunar a los niños.
El prelado católico celebró la tradicional misa de la 1 de la tarde en la catedral de Chilapa; al final bendijo un enorme candil que será colocado en el centro del templo y costó 500 mil pesos. También indicó que hay dos sacerdotes contagiados con el virus.
Texto y foto: Luis Daniel Nava


