
Ciudad de México, 7 de diciembre de 2024.- El secretario de organización de Morena, Andrés Manuel López Beltrán, pidió este sábado a los simpatizantes no caer en divisiones internas y cuidar el legado de su padre, el ex presidente Andrés Manuel López Obrador.
Durante el cierre de la gira nacional de la dirigencia del partido, el morenista encomendó a los simpatizantes integrar 10 millones de personas a la militancia del partido.
“Ahora el compromiso de todos, no solo de su servidor, debe ser cuidar ese legado (de López Obrador) y seguir luchando juntos por construir el segundo piso de la Cuarta Transformación”, declaró.
Advirtió que la división interna del partido podría resultar benéfica para la oposición, por lo que exhortó a los guindas a procurar la unión del partido.
“No olvidemos que aunque actualmente, la oposición se encuentra moral y políticamente derrotada, el más grande riesgo que tenemos es fortalecerla con nuestra división interna”, subrayó.
Además, lanzó un mensaje a quienes aspiren a ocupar cargos públicos de la mano del partido oficialista: “Se vale aspirar a candidaturas y cargos de elección popular, pero nunca se valdrá poner por encima del interés común el interés personal”.
López Beltrán aseguró que, aunque su familia es de origen tabasqueño, se consideran chilangos “por adopción y convicción”.
“Le debemos absolutamente todo; por eso le dedicaré mi vida y siempre lucharé por su bienestar. Pero sobre todo, por los más pobres, porque como siempre nos enseñaron: ‘Amor con amor se paga'”.
En su turno, la presidenta nacional del partido, Luisa María Alcalde Luján, agregó su deseo de que sean al menos 900 mil de los nuevos militantes de Morena sean chilangos, y subrayó que ser parte de Morena es una responsabilidad.
“Deténganse a pensar qué sería de este País si no existiera Morena, ¿En manos de quién dejamos a la patria?”, ofreció.
Al evento acudieron decenas de personas que llegaron con gorras y chalecos color guinda, característico del partido.
Muchos de ellos llegaron organizados por alcaldías a bordo de varios camiones.
Tras la clausura, uno de los asistentes, que comía una torta en compañía de las personas con las que llegó al evento, dijo a Grupo REFORMA que vino por voluntad propia.
“No venimos como borregos, pues”, aseguró una de sus acompañantes.
Texto e imagen: Agencia Reforma


