24 enero,2020 5:01 am

Pacificar Chilapa y Hueycantenango será un proceso muy complejo, advierte Florencio

Hay que esperar a que “se asienten las cosas… porque se va a hablar con personas que han estado enfrentadas y que tienen de por medio hechos de sangre”, plantea el secretario de Gobierno. La presentación de niños armados por la CRAC-PF fue un montaje mediático, señala.

Chilpancingo, Guerrero, 24 de enero de 2020. Es necesario esperar a que “se asienten las cosas” en las comunidades de Chilapa y Hueycantenango (José Joaquín de Herrera), antes de ir a un proceso de pacificación de los pueblos, consideró el secretario general de Gobierno, Florencio Salazar Adame, a pregunta sobre la zona de conflicto tras los asesinatos de diez músicos  y la presentación de niños capacitados en el uso de armas para la defensa de las poblaciones de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias de los Pueblos Fundadores (CRAC-PF).

En su oficina en el Palacio de Gobierno, indicó que los ánimos están muy crispados, y los procesos de pacificación son “sumamente complejos, requieren de métodos específicos, personal muy capacitado que tenga además una enorme voluntad de lo que implica el riesgo, porque vas a hablar con personas que han estado enfrentadas y que tienen de por medio hechos de sangre”. 

Aclaró que si bien se requiere la presencia de la Guardia Nacional y la Secretaría de Seguridad Pública para generar condiciones de diálogo, como autoridades también deben hacer mucho en programas sociales, en identificar las causas concretas que generan violencia porque el atraso social, pues los problemas que provocan este tipo de violencia son multifactoriales. 

Precisó que la ayuda humanitaria que el gobierno del estado envió a las viudas y huérfanos en la zona se entregaron en la cantidad y materiales que ellos mismos solicitaron, en respuesta a la declaración en redes sociales ayer del diputado federal de Morena, Rubén Cayetano García, quien consideró electorero el envío de colchonetas y despensas a la comunidad indígena, en lugar de garantizar la impartición de justicia.   

Salazar Adame señaló que esa posición es desafortunada, porque los apoyos humanitarios se entregan en situaciones de emergencia, no para sobornar.

Confió que en el mediano y largo plazo, puedan encontrar una solución definitiva a este conflicto, “es una propuesta del gobierno federal, tener un nivel de coordinación y hacer un esfuerzo porque en efecto, las zonas se pacifiquen”. 

Confirmó que en la zona hay conflictos agrarios, y particularmente una lucha por el territorio “donde confluyen diferentes grupos incluso delincuenciales que repente envuelven a la población en hechos como los que vivimos”.

Ahí, los diarios han dado cuenta de la confrontación de Los Ardillos y Los Rojos, dos grupos de narcotraficantes.  

El funcionario, reconoció que las autoridades quisieran entrar rápidamente a un proceso de pacificación “pero tenemos que hacer un diagnóstico muy preciso y dejar que un poco se asientes las cosas, en este momento el ánimo está muy crispado y hay condiciones para poder en un futuro próximo establecer un diálogo, esperemos que lo haya”.

Plan mediático, la presentación de niños armados 

En la entrevista, aclaró que sin desconocer la situación de violencia que se vive en toda esta parte de Hueycantenango, Chilapa, y un grupo de comunidades (los homicidios han sido documentados en la prensa), la presentación de niños y adolescentes adiestrados en armas para la defensa de sus comunidades, es parte de un plan mediático de la CRAC-PF. 

Recordó que hace unos meses también presentaron a niñas con rifles de madres, por lo tanto no son actos espontáneos, “hay que decirlo con toda franqueza, creo que todo hay un plan para generar este tipo de acciones y estamos viendo los resultados lamentables”. 

De su experiencia en Colombia como embajador, se le preguntó si hay alguna comparación con los hechos que se están presentando en Guerrero.

Aclaró que regresó al país cuando se iniciaban los acuerdos de paz en Colombia, aunque sí fue testigo porque México formaba parte de una misión con la OEA de contribución de la paz, que dada informes periódicos e invitaba a los embajadores a formar parte de ese mecanismo a algunos de pacificación. 

Dijo que eran actos donde los victimarios pedían perdón a los familiares de la víctima, donde el agresor de pronto le dice a la familia que no va a encontrar en cuerpo de su hermano o hijo porque lo lanzó al río, “son cosas francamente tremendas pero obviamente debemos evitar que esas cuestiones puedan multiplicarse en México”. 

Entonces señaló que los procesos de pacificación son sumamente complejos, “de pronto yo veo opiniones de buena fe, que piensan que hablando con unos y con otros pueden lograr acuerdos pero no es así de fácil, quisiéramos que así lo fuera pero no lo es”.

Hay registros de uno 170 desplazados en Zirándaro

De los desplazados en comunidades de Zirándaro colindantes con Michoacán en la región de Tierra Caliente, donde testimonios recabados por El Sur refieren que unas mil 700 personas han abandonado ocho pueblos por temor a los enfrentamientos de los  cárteles de Jalisco y la Familia michoacana, indicó que en una visita del subsecretario de Asuntos Políticos, Martín Maldonado, junto con el subsecretario de Derechos Humanos, Rogelio Parra, a Guayameo y a Zirándaro, la cabecera municipal, encontraron unas cien personas desplazadas en el primer sitio, y se entrevistaron con 23. En el segundo, ellos informaron que 24 más se encontraban con familiares. 

Ayer mismo recibieron información de que 25 personas más, desplazadas, pasaron por Corral de Piedra hacia Zirándaro. 

Aclaró que si los desplazamiento son masivos habría registros, pero si las familias salen de manera individual es muy difícil detectarlas, “y si además no entran en contacto con estos grupos, no los podemos situar”. 

De la demanda de los pobladores para que se restablezca la tranquilidad en sus comunidades de origen, señaló que en la Mesa de Coordinación Estatal para la Construcción de la Paz se tomaron una serie de decisiones para que haya más filtros y patrullaje en la zona, “esperemos que en un tiempo relativamente corto se restablezca la tranquilidad, por lo pronto lo que hacemos, como parte de nuestras obligaciones, es identificar que estas personas tengan albergues, estén en condiciones de salud, tengan los elementos mínimos para mantenerse en un lapso que esperamos nosotros que no sea prolongado, y que en un momento determinado puedan volver a sus lugares de origen”.  

Texto: Lourdes Chávez / Foto: Jesús Eduardo Guerrero