16 abril,2025 8:37 am

Padecen derechohabientes del ISSSTE malos servicios del hospital de la Ruiz Cortines

La Comisión Intersindical pugna porque se mantenga el nosocomio en funciones cuando se inaugure el de especialidades en el Centro de Convenciones, para evitar que se sature

Ramón Gracida Gómez

Los derechohabientes del ISSSTE en Guerrero se encuentran en la ambivalencia entre padecer los malos servicios del hospital de la avenida Ruiz Cortines y esperar a que sea inaugurado el nuevo hospital de Alta Especialidad, del cual se dijo que estaría terminando en septiembre pasado, luego en marzo y la última promesa es que esté concluido en el segundo semestre del año en curso.
Integrantes de la Comisión Intersindical, asociaciones civiles y derechohabientes del ISSSTE, señalaron que en el viejo nosocomio las citas de especialidades tardan hasta tres meses en ser agendadas, no llegan los doctores y no surten todos los medicamentos, pero pidieron que no sea cerrado cuando inicie actividades el hospital de tercer nivel porque éste se saturará.
Durante un recorrido hecho ayer a mediodía en las instalaciones construidas hace casi 50 años en la avenida Ruiz Cortines algunas áreas se encuentran fuera de servicio, las puertas están cerradas.
Se sintió el bochorno de un aire acondicionado insuficiente para los cuatro pisos de altura que tiene el edificio, varios pacientes y familiares que los acompañaban estaban sentados en las bancas metálicas, en una de las áreas del hospital se pudo ver una camilla con un paciente recostado en medio del resto de los derechohabientes.

“El servicio es muy deficiente”, señala Adame Bello

El integrante de la Comisión Intersindical, Asociaciones Civiles y Derechohabientes del ISSSTE, Marco Antonio Adame Bello, dijo que “el servicio es muy deficiente, dicen que a un 30 por ciento”.
En las encuestas que han hecho integrantes de la Comisión Intersindical han comprobado que una consulta de especialidad tarda hasta tres meses en ser agendada “y se mantiene el problema de que, nomás de repente dicen que no vino el doctor y la gente se va aunque venga de lejos”.
Adame Bello agregó que también hay problemas con la entrega de medicamentos, las autoridades dicen que esto ya ha sido reportado a las oficinas centrales en la Ciudad de México, pero “se avanza muy lentamente”.
Expuso los problemas tan básicos en la colindante clínica del ISSSTE, cuya entrada es por la avenida Solidaridad y donde los usuarios no pueden tramitar ni siquiera un nuevo carnet porque no hay.
Pese a su deterioro, la demanda de la Comisión Intersindical es que el hospital de la avenida Ruiz Cortines se mantenga en funciones cuando se inaugure el hospital de especialidades porque éste se va a saturar.
Adame Bello, antiguo usuario del hospital del ISSSTE que ha padecido también la falta de médicos y de operaciones pospuestas por falta de condiciones mínimas de agua y luz, señaló que el deterioro comenzó a principios del año 2000, “cuando se profundizó el modelo neoliberal, ahí se privatizó completamente, ahí todo está concesionado, todo está subrogado, es un negocio redondo para los que han dirigido el ISSSTE”.

El inacabado hospital en el Centro de Convenciones

El nuevo hospital del Centro de Convenciones, de tercer nivel con 250 camas y 35 especialidades, aún no ha sido concluido pese a que se prometió que el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador lo inauguraría en septiembre de 2024, su último mes de gobierno.
Un recorrido hecho ayer por este periódico registró los trabajos de algunas decenas de obreros en distintos puntos de lo que fuera el salón Teotihuacán, que sirve de base para el nuevo nosocomio.
El proyecto de hospital de alta especialidad del ISSSTE no contempló mantener las amplias áreas verdes que existieron, parte de lo que fuera el Jardín Sur del Centro de Convenciones es un gran estacionamiento con unas cuantas jardineras, y otra parte es tierra removida por una retroexcavadora.
El enorme terreno del Centro de Convenciones de 135 mil 720 metros cuadrados muestra varios contrastes, uno de ellos es el nosocomio inacabado con 7 ambulancias nuevas estacionadas desde hace meses del lado de la calle Comandante Baresfor; luego los domos instalados tras el huracán Otis que tienen escombros alrededor y son resguardados por policías federales; también el cuartel de la Guardia Nacional con movimiento de patrullas; y por último, el abandono del lado de la avenida María Bonita que se dejó para el Centro de Convenciones.
El 4 de febrero pasado, el director del ISSSTE, Martí Batres, afirmó que en el segundo semestre de 2025 será inaugurado el nuevo hospital; días antes se dijo que sería en marzo.

Desde 2018 se comenzó a gestionar, recuerda Sandoval Melo

Benjamín Sandoval Melo, también integrante de la Comisión Intersindical, relató la travesía desde 2018 para gestionar un nuevo hospital del ISSSTE por el deterioro del antiguo, cuando se reunieron con el entonces director Luis Antonio Ramírez Pineda, quien les dijo que primero se requería el terreno porque la paraestatal no adquiere, se le dona.
El gobierno estatal encabezado en aquel entonces por el priista Héctor Astudillo Flores propuso un terreno en el ex ejido de La Zanja, en la zona Diamante, pero su tamaño era menor a las 5.5 hectáreas que requería un hospital de 250 camas.
La pandemia de Covid-19 en 2020 pausó la gestión y en el siguiente año se retomó con un terreno en El Pedregoso, en la zona poniente del municipio, pero la gestión paró; cuando se retomó se planteó un hospital de 120 camas en la comunidad sanmarqueña El Tejoruco, el entronque entre las carreteras de la Costa Chica y de Barra Vieja, pero los impulsores lo rechazaron porque se necesitaban más camas para el estado.
La siguiente propuesta fue en Tres Palos, pero fue descartada porque la zona es inundable y se tendrían que rellenar las 8 hectáreas; después fue en Tunzingo, pero el terreno costaba 95 millones de pesos y el gobierno federal no lo aceptó.
Finalmente, en agosto de 2023 se anunció que el nuevo hospital sería construido en el Centro de Convenciones, Sandoval Melo indicó que el paso del huracán John y el cambio de gobierno federal contribuyeron al desplazamiento de la inauguración, pero confió en que sí abrirá puertas en el segundo semestre de 2025.