
Tilda al ministro de Seguridad Pública israelí de “supremacista” y pide “medidas serias y tangibles para una rendición de cuentas”. El Consejo de Seguridad de la ONU se reunirá para tratar la visita del funcionario ultraderechista a la Explanada de las Mezquitas
Madrid / Moscú, 5 de enero de 2023. El gobierno palestino ha alertado del riesgo de “una guerra religiosa” a causa de la reciente visita del ministro de Seguridad Pública de Israel, Itamar Ben Gvir, a la Explanada de las Mezquitas, que ha enmarcado en una “continuada agresión israelí” contra el lugar, conocido por los judíos como Monte del Templo.
El Ministerio de Exteriores palestino ha tildado a Ben Gvir de “supremacista” y “fascista” y ha pedido a la comunidad internacional que “actúe urgentemente para impedir la inminente explosión de la situación en Palestina y las graves amenazas que los crímenes y violaciones israelíes suponen para la paz y la seguridad internacional”.
Así, ha manifestado que el ministro, líder del ultraderechista Otzma Yehudit, “ha llevado a cabo repetidos actos de incitación contra el pueblo palestino y su lugar sagrado” y “ha azuzado en repetidas ocasiones la violencia y el terror con su retórica incendiaria, sus amenazas de odio y sus acciones provocativas”.
El ministerio ha denunciado además que la visita de Ben Gvir contara con la “protección de las fuerzas ocupantes israelíes” en lo que ha descrito como “un nuevo intento beligerante de reafirmar la soberanía israelí sobre los lugares sagrados, lo que supone una grave violación del Derecho Internacional”.
“El Estado de Palestina hace a Israel, potencia ocupante, y a sus políticos y funcionarios, totalmente responsables de las explosivas repercusiones de sus continuadas medidas ilegales y provocativas, que tendrán consecuencias de largo alcance para la paz y la seguridad regional e internacional”, ha explicado.
En esta línea, ha reiterado que la Explanada de las Mezquitas “es un lugar de rezo musulmán, protegido y preservado por el ‘statu quo’ histórico y acordado internacionalmente, bajo la única autoridad de Bienas Habices y la custodia de Jordania”.
“Las continuadas agresiones de Israel contra la Explanada de las Mezquitas buscan claramente su división espacial y temporal para permitir el rezo de los judíos allí e imponer el control de Israel sobre el lugar sagrado. Recordamos que Israel, potencia ocupante, no tiene demandas legítimas o soberanía sobre Jerusalén, incluido Jerusalén Este, su Ciudad Vieja, sus muros y sus lugares sagrados”, ha agregado.
En este sentido, ha publicado un segundo comunicado en el que ha aplaudido el “claro consenso internacional” derivado de la catarata de críticas a Ben Gvir por su visita, que ha llegado de parte de países árabes y musulmanes y de otros estados occidentales, incluidos Estados Unidos, Francia y Alemania.
De hecho, ha hecho hincapié en que “es un mensaje global con características y contenido claro para el gobierno extremista de (el primer ministro israelí, Benjamin) Netanyahu, que incluye una advertencia contra la aplicación de medidas o pasos que perjudiquen la situación en Jerusalén y la totalidad de los Territorios Palestinos Ocupados”.
Ben Gvir ha defendido en las últimas horas su visita a la Explanada de las Mezquitas y ha denunciado el “racismo” existente por el hecho de que el ‘statu quo’ prohíbe rezar en el lugar a los judíos que entran en el Monte del Templo.
El ‘statu quo’ en la Explanada de las Mezquitas impide a los judíos rezar en la Explanada de las Mezquitas y autoriza únicamente que visiten el lugar en horarios predeterminados y que lo recorran a través de una ruta fijada, acompañados por policías que deben vigilar que los fieles no recen o que introduzcan banderas israelíes u objetos religiosos.
Israel se hizo con el control de la Explanada de las Mezquitas y el resto de la Ciudad Vieja de Jerusalén durante la Guerra de los Seis Días (1967). Sin embargo, permitió que Jordania siguiera manteniendo la autoridad religiosa en el lugar y, según el acuerdo de paz, reconoció el “papel especial” de Jordania sobre “los lugares santos musulmanes en Jerusalén”.
Por otro lado, el ex primer ministro de Jordania Abdelsalam Majali, quien firmó el acuerdo de paz con Israel en 1994, ha fallecido a los 97 años, según ha confirmado el gobierno, sin que hayan trascendido las causas de su fallecimiento.
Israel considera Jerusalén como su capital “indivisible”, si bien el estatus de la ciudad está pendiente de un acuerdo de paz con las autoridades palestinas, que reclaman Jerusalén Este como capital de un Estado en las fronteras de 1967 en el marco de una solución de dos estados respaldada por la comunidad internacional, que apela igualmente a que no se realicen cambios al ‘statu quo’.
El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas convocará una sesión extraordinaria con motivo de la visita este martes del nuevo ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben Gvir, a la Explanada de las Mezquitas, acción que ha provocado condenas internacionales.
La reunión del organismo de la ONU no tiene fecha oficial, pero podría llevarse a cabo este jueves, según ha declarado un diplomático al periódico The Times of Israel.
El gobierno de Estados Unidos ha alertado de que el nivel de violencia entre israelíes y palestinos “ha llegado a niveles sin precedentes durante los últimos meses” y ha pedido a las partes “hacer todo lo posible” para rebajar las tensiones.
Por otro lado, el Ejército de Israel demolió viviendas, tanques de aguas y huertos de olivos localizados en dos pueblos donde viven cerca de mil palestinos, ubicados en el área conocida como Masafer Yatta, al sur de Cisjordania, denunciaron defensores de derechos humanos.
Masafer Yatta es una zona donde habitan cerca de 2 mil 500 palestinos repartidos en 12 aldeas, mismas que actualmente viven bajo amenaza de desalojo luego de perder una batalla legal que duró más de 20 años.
Texto: Europa Press / Sputnik


