
Acapulco, Guerrero, a 1 de agosto de 2025.- En playa Bonfil los restauranteros resienten aún el alto oleaje, la falta de ayuda gubernamental y la poca afluencia de visitantes ante la poca franja de playa que hay, indicó el presidente de los restauranteros, Armando Jiménez Anaya.
En una visita al poblado turístico, se observó que en algunos tramos hay hasta diez metros de playa, pero conforme va subiendo la marea, las olas golpean los cimientos de los restaurantes.
Uno de los vendedores de playa comentó que hasta el martes, la franja de arena era de unos 30 metros; sin embargo, luego del terremoto en Rusia y la alerta de Tsunami, el mar subió de nivel, y con el nuevo fenómeno de mar de fondo que comenzó este jueves y que mantendrá sus efectos hasta el domingo subirá más.
En declaraciones, el presidente de los restaurantero informó que hasta este jueves ninguna autoridad, ni del municipio, ni del estado ni la federación han apoyado a los 40 establecimientos, inco de ellos con afectaciones severas y el derrumbe de los cimientos y parte de las estructuras de los restaurantes.
Comentó que ante la situación, los propios restauranteros, han conseguido créditos para poder reparar los inmuebles y ofrecer el servicio de comida a los comensales y las familias que llegan a vacacionar en esta temporada en ese poblado de la zona Diamante del municipio.
El empresario señaló que los propios restauranteros buscan alternativas para seguir atrayendo a más visitantes, y en los próximos días colocarán lámparas y focos para tener la avenida aledaña a la franja de playa, iluminada y poder ofrecer cenas.
Además de abrir nuevos establecimientos, como cafeterías, y heladerías para que la gente acuda durante las tardes a caminar, a hacer ejercicio o ir a ver la puesta del sol.
Jiménez Anaya indicó que en promedio de diez mesas que hay en cada uno de los restaurantes durante el sábado, y el domingo llegan a tener seis mesas llenas, lo que representa un 60 por ciento de la capacidad de los establecimientos, señalando que la temporada vacacional no ha sido una de las mejores.
Texto y foto: Jacob Morales Antonio


