
Los campesinos reiteraron que no están en contra del proyecto anunciado por la presidenta Claudia Sheinbaum, sino de la imposición sin que se pavimente la carretera y otras obras, y pidieron tener una reunión con representantes de los tres órdenes de gobierno
Acapulco, Guerrero, 2 de agosto de 2025. Contratistas del proyecto de tres nuevos pozos radiales en el río Papagayo pararon ayer en la mañana la obra tras la llegada a su campamento de unos 30 vecinos de la comunidad de Aguacaliente, la mitad mujeres, que piden el cumplimiento de sus demandas antes de dar la anuencia para continuar la construcción.
Los campesinos reiteraron que no están en contra de los nuevos pozos, sino de la imposición de un proyecto sin que se pavimente la carretera y otras obras, y pidieron tener una reunión con los tres órdenes de gobierno, porque el representante del área jurídica de la de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (CAPAMA), Salvador Ramírez, ha sido “prepotente”.
Los vecinos de los Bienes Comunales de Cacahuatepec hicieron ayer en la mañana un recorrido por la carretera maltrecha que atraviesa su comunidad para enseñar a reporteros las condiciones en las que viven, y que quieren cambiar mediante la negociación de los tres pozos radiales con los que la Comisión Nacional del Agua (Conagua) quiere sustituir al Sistema Papagayo II.
Prácticamente desde la entrada de Aguacaliente, nombrada también como Aguas Calientes y a la que se llega por la carretera Acapulco-Pinotepa Nacional pasando por Cruces de Cacahuatepec, Amatillo, Oaxaquillas y El Ranchito, se observa el deterioro del camino que atraviesa la comunidad en comparación con la misma vía, pero en otras partes.
En ciertos puntos específicos del camino simplemente no se puede evitar caer en un bache y en otros se han formado pequeñas albercas que se combinan con la tierra formando lodo y propiciando la contaminación.
El agua proviene de las múltiples fugas de la tubería que atraviesa la comunidad y que fue instalada hace unos 50 años por las autoridades para surtir agua al boyante centro turístico de Acapulco de aquel entonces.
Es un total desperdicio de agua potable en la carretera, particularmente una fuga tira gran cantidad de litros porque no ha sido reparada desde el paso de los fenómenos meteorológicos Ingrid y Manuel de septiembre de 2013.
Una empresa fue contratada por CAPAMA para arreglar la fuga, pero no concluyó el trabajo porque el daño es más profundo que el observable desde la calle, entonces algunas viviendas tienen que ser intervenidas, sin embargo, el organismo público paramunicipal no lo ha hecho desde hace 12 años.
Las viviendas no tienen agua entubada ni drenaje, reciben agua mediante mangueras que los vecinos instalaron por su cuenta, y los habitantes de la parte alta de la comunidad pagan 15 pesos semanales para que les bombeen el líquido.
Otra de las demandas es el techado de la cancha de la Escuela Primaria Revolución Social, el cual no ha sido repuesto desde Ingrid y Manuel, que dejaron inservibles las instalaciones de la escuela y fueron reconstruidas parcialmente.
Los niños no tienen dónde encontrar sombra en sus recreos y cuando no hay luz, lo cual es frecuente por la falta de transformadores suficientes, otra de las demandas, los alumnos tienen que regresar a sus hogares porque los salones son calurosos.
El pasillo para llegar a la escuela también está inundado por una fuga irreparable “desde hace años” de la tubería conectada en los pozos ubicados en la punta de un cerro no tan lejano del centro de la comunidad.
Es en esta colina donde una vecina mayor de edad que participó en el recorrido de ayer, comentó que los representantes de CAPAMA le dijeron que “casi, casi a huevo” van a instalar la tubería debajo de su terreno en el que construye un segundo hogar al cual recurrir en caso de una nueva inundación como en el huracán Otis.
El recorrido de las demandas culminó en el terreno a orilla del río Papagayo con el nombre Palapas Sdeda, donde los contratistas instalaron un campamento para comenzar las obras de los tres pozos radiales, dos tráileres están estacionados y a lado está una máquina retroexcavadora.
Entre palmeras está instalada una lona en la que se lee: Sindicato de los trabajadores del ramo de la construcción, transporte de materiales, maquinaria pesada, trabajadores de hoteles, moteles, restaurantes, establecimientos comerciales, similares y conexos del Estado de Guerrero Acapulco, Gro. CTM. REG. 0001/1995).
Los vecinos se dirigieron a un hombre de nombre Edwin Maxón, a quien le pidieron parar los trabajos hasta que lleguen a un acuerdo con CAPAMA, el contratista primero les respondió que estaban en propiedad privada y los campesinos le espetaron que era un terreno comunal.
Después de unos minutos de diálogo, el contratista accedió a no hacer más mediciones topográficas, el único trabajo que han hecho, aseguró; no obstante, los pobladores constataron después que dos pozos de no más de dos metros de profundidad han sido excavados, a unos 15 minutos del afluente del río Papagayo.
Un terreno contiguo fue cercado con alambre por su propietario para negarle el paso a las máquinas hasta que concluyan las negociaciones, los pobladores saben de reuniones clandestinas de integrantes de CAPAMA con otros propietarios para pagarles el paso de servidumbre y avanzar en la obra.
Del otro lado del río están dos pozos radiales, uno de ellos rodeado de tierra desde Ingrid y Manuel, que desviaron el cauce y lo dejaron inservible, afirmaron los pobladores.
Se llevan el agua y “nunca han dejado nada” a la comunidad, reprochan.
El jueves, el representante del área jurídica de la CAPAMA, Salvador Ramírez, se reunió con los pobladores, que lo señalaron de ser “déspota” por terminar el encuentro sin aceptar las demandas de la comunidad y querer imponer la obra argumentando que hay un “acuerdo presidencial”, denunciaron diversas voces reunidas ayer en la comisaría.
La población no está en contra de los pozos, “lo que sí pedimos es que por lo menos nos dejen obras ya que se han estado llevando nuestra agua desde hace muchos años, 50 años, y nunca han dejado nada”, dijo una vecina.
Un comunero criticó a CAPAMA por no entregar el estudio de impacto ambiental de la obra que han pedido y señaló que desde el paso del huracán John en septiembre pasado, las comunidades Pochotlaxco, Las Parotas, Rancho las Marías, Los Ilamos, Cacahuatepec, Aguacaliente y La Concepción no tienen agua.
Otro vecino lo secundó diciendo que es “injusto” vivir cerca del río y no tener el servicio, y afirmó que ha habido amenazas sicológicas de quitar terrenos.
Un productor de limón afirmó que los pozos de Conagua “van a traer muchas afectaciones para todos los cultivos” extrayendo el agua subterránea y quitando la humedad, por lo que otra demanda es la instalación de un sistema de riego.
“Queremos certidumbre”, agregó otra campesina y uno más recordó el movimiento contra la presa La Parota, en el que Aguacaliente participó activamente.
Los pozos radiales son parte del proyecto anunciado el 16 de enero pasado por la presidenta Claudia Sheimbaum que incluye una inversión federal de 8 mil millones pesos a través de la Comisión Nacional del Agua para un plan de infraestructura hidráulica como parte del Centro Integralmente Planeado.
Ramón Gracida Gómez/ Foto: Jesús Trigo


