
La jornada se presenta como una plataforma de resistencia civil ante el posible retroceso en materia de derechos fundamentales
Ciudad de México, 9 de marzo de 2026. Las movilizaciones del Día de la Mujer ponen a prueba el liderazgo de Sheinbaum en México, el pulso electoral de Lula en Brasil y marcan la primera línea de resistencia con la llegada de la ultraderecha en Chile
Los países de América Latina se tiñeron de púrpura este domingo. En una región que vira hacia la derecha (con gobiernos que incluso niegan derechos a las mujeres, como sucede en Centroamérica) y donde ser mujer es un riesgo mortal, las movilizaciones por el Día Internacional de la Mujer se convirtieron en un pliego de urgencia y una exigencia de cambio.
Aunque el ánimo varió entre la rabia en México, el duelo en Brasil y la alerta política en Chile, un solo mensaje unificó las fronteras: la vida de las mujeres puede depender de los cambios políticos o la inestabilidad regional.
La jornada en la región se vio marcada por las elecciones para el Congreso y las consultas interpartidistas en Colombia, porque lo que en ciudades como Bogotá, Medellín y Cali, las colectivas anunciaron que las movilizaciones se realizarán hasta el 15 de marzo. Algunas llaman presentarse a las urnas con algún símbolo de resistencia, como un pañuelo morado.
El Bloque Feminista, una plataforma de mujeres colombianas dijeron que “El 8 de marzo será una jornada electoral. Y nosotras, como mujeres, tenemos la responsabilidad de ejercer este derecho, por el cual se luchó tanto”.
Mientras tanto, en la vecina Venezuela, las mujeres reclamaron su lugar en la transición en la marcha del 8M. “Este proceso de transición no puede dejar por fuera a las mujeres”, afirmó Evelyn Pinto, coordinadora de la Alianza de Mujeres Políticas y una de las organizadoras de la manifestación en ese país.
“El 90% de los integrantes de los comités de familiares de presos políticos son mujeres; por eso tenemos que ser parte de una transición. Son años de derechos vulnerados. Exigimos salarios dignos y políticas sobre el cuidado, que genera tanto ingreso en el mundo y aún no ha sido cuantificado”, reclamó.
Mientras que en Argentina, organizaciones feministas, políticas, sociales y sindicales se manifestarán este lunes para protestar contra la violencia machista, la brecha salarial, la precarización laboral y en defensa de los derechos vulnerados de las mujeres y las disidencias sexuales. La convocatoria fue organizada por el colectivo Ni Una Menos, los gremios nucleados en las federaciones CGT y CTA, así como la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito, entre otras agrupaciones.
La decisión de trasladar la protesta al lunes aspira a acompañar la movilización con un paro de actividades, que un domingo hubiera pasado inadvertido.
Aunque habrá marchas en diferentes partes del país, la manifestación principal tendrá lugar en Buenos Aires. Por la tarde, alrededor de las 16:30 (hora local), la marcha irá desde el Congreso hasta la histórica Plaza de Mayo, frente a la Casa Rosada.
Allí, el gobierno ultraderechista de Javier Milei será epicentro de los reclamos: desde su asunción en 2023, el presidente ha desarticulado y quitado recursos los programas estatales de atención y prevención para víctimas de la violencia machista y para enfrentar la desigualdad de género. Para Milei, son expresiones de la ideología woke, que él busca desterrar.
“Paren de matarnos”, reclaman desde Brasil. El lema “Parem de nos matar”, escrito en pancartas o coreado por manifestantes este domingo, resume la demanda más básica –y urgente– de las brasileñas a sus compatriotas hombres.
Que las dejen de matar. Miles de mujeres marcharon en Sao Paulo, en Río de Janeiro y decenas de ciudades tras un 2025 con más víctimas de feminicidio contabilizadas que nunca, mil 518 mujeres y niñas. En las marchas también hubo mensajes para las atrapadas en el ciclo de violencia que precede al asesinato: “Não é amor é violência, denuncie! (No hay amor y violencia, denuncia)”. La concienciación popular y política ante la violencia machista ha dado un salto en los últimos meses a causa de varios casos brutales que han puesto el foco en un tipo de violencia que en Brasil mata a cuatro mujeres al día; otras diez diarias sobreviven a intentos de feminicidio.
Las marchas han reclamado el fin “de la epidemia de feminicidios”, la legalización del aborto más allá de las tres causales vigentes, o el fin de la jornada de seis días de trabajo y uno libre.
El presidente Lula mandó un mensaje institucional a la nación recordando que “cada seis horas un hombre mata a una mujer en Brasil”. Y añadió: “Cada feminicidio es el resultado de una suma de violencias diarias, silenciosas normalizadas”. El mandatario instó a sus compatriotas varones que reflexionen sobre cómo tratan a las mujeres.
El retroceso en derechos de Centroamérica
Las mujeres de Guatemala marcharon el domingo ante el retroceso que sufren sus compañeras centroamericanas, en una región donde gobiernos como el de Nayib Bukele o el de Daniel Ortega han generado tal presión y persecución contra las organizaciones feministas, que ido desapareciendo.
La agrupación Por la Despenalización del Aborto, la única ONG de El Salvador dedicada a defender el derecho de las mujeres a decidir durante el embarazo, anunció a finales de febrero su disolución por la “involución” de derechos humanos bajo el régimen de Bukele.
“El gobierno ha adoptado desde hace algún tiempo una posición muy conservadora en la que los derechos de las mujeres están negados. Se nos ha cortado toda comunicación con el Ministerio de Salud, Educación e incluso con la policía, con quienes coordinábamos para denunciar casos de abuso sexual”, denunció a El País la feminista y exguerrillera Morena Herrera, expresidenta de la Agrupación.
El domingo, las guatemaltecas marcharon por el respeto a esos derechos negados. “Estamos aquí para exigir que sean respetados y garantizados los derechos de todas”, dijo en la capital Carmen Rosales, de la organización TierraViva, según declaraciones que recoge EFE. “El 8 de marzo es en memoria de todas las mujeres que han luchado por nuestra libertad, por las oportunidades que ellas no tuvieron”, dijo Carla Muj a la misma agencia de noticias.
Chile
Chilenas de todas las edades –40 mil, según las estimaciones de Carabineros– salieron a las calles de la capital. La convocatoria fue a las 10 de la mañana este domingo, en la Plaza Italia, un centro neurálgico de Santiago de Chile. Diversas agrupaciones de mujeres de diferentes partes del país, clubes deportivos, partidos políticos, pero sobre todo ciudadanas de diferentes generaciones hicieron de este 8M una jornada festiva –cantada, bailada y colorida–, organizada por la Coordinadora Feminista 8M. La cantidad de gente, sin embargo, fue significativamente inferior a la que salió a las calles en 2020, en medio del estallido social, cuando, según Carabineros, salieron 150 mil mujeres a los espacios públicos.
Este 8M llegó a tres días del cambio de mando presidencial. El miércoles terminará el gobierno del izquierdista Gabriel Boric y arrancará el de José Antonio Kast, ultraconservador, que llegó a la presidencia con un silencio estratégico en temas de libertades individuales y derechos reproductivos. Las organizaciones se declaran en “alerta” y el lema de este 8M 2026 fue “ni un paso hacia atrás, cien pasos hacia adelante”. Entre los carteles que portaban las asistentes se leían algunos alusivos críticos a la llegada al poder de Kast y a algunas de sus ministras.
Ecuador
En Quito, miles de mujeres marcharon por la plaza de Santo Domingo para criticar las leyes y políticas del presidente Daniel Noboa, que consideran han “cedido a presiones externas” y provocado precarización y retrocesos en derechos. (Con información de El País, EFE y CNN).
Redacción


