3 mayo,2021 5:36 am

Pertinencia del candidato moral a gobernador

Héctor Manuel Popoca Boone

 

Algo huele a podrido en el estado de Guerrero.

Contienda. Todo indica que los siguientes trofeos estarán muy disputados entre los [email protected] registrados a la gubernatura de Guerrero (a excepción mía, que camino por la ruta de la moralidad): a) El avestruz de platino, que se otorga a quien durante la contienda haya evadido, con mayor frecuencia, el tratar a fondo y verazmente la nueva realidad crudelísima, que se nos vino encima; b) El sputnik nebuloso, para quien siempre anduvo por las nubes y nunca pisó suelo para abordar problemas y soluciones concretas y específicas, viables y posibles; c) La catrina pandémica, al [email protected] que haya incitado más al contagio y a la mortandad por Covid-19, gracias a sus concentraciones masivas electorales donde no se observaron las mínimas medidas sanitarias de rigor; d) El Rico Mac-pato, para quien se haya prodigado en prometer a la ciudadanía “el oro y el moro; junto con las perlas de la virgen”. Por último, e) El mapache aterciopelado, al gobernante, partido político o [email protected] u otros operadores, que se hayan dedicado con mayores argucias y artimañas a la compra o a la coacción del voto electoral. El pinocho de oro ya fue concedido de antemano, al más [email protected]

El primer debate público tenido entre [email protected] a la gubernatura (faltó la hoy candidata de Morena), exhibió a “las más selectas y capaces personalidades”, que la mediocre partidocracia imperante pudo ofrecerle a la ciudanía guerrerense para seguir enfrentando la pandemia, la pobreza y la delincuencia de todo tipo, que lentamente van in crescendo. Analizando a los “debatientes”, podemos afirmar que “la caballada” registrada en el handicap no está flaca; se encuentra totalmente famélica.

La vigencia de la candidatura moral a la gubernatura queda reafirmada ante la imperiosa necesidad de tener un gobierno de recia moralidad; actuante bajo la consigna permanente de convocar a todos a un mayor esfuerzo social para lograr el rescate de Guerrero. Con mucha solidaridad y fraternidad compartida y con un impecable ejemplo de honestidad; dentro de una real austeridad en el ejercicio de gobierno; con un trato regional equitativo y con atención preferente a los más desposeídos. Todo eso, en el marco de una legalidad apegada a la justicia igualitaria de mucha calidad y reconsiderada equidad. No habrá más impunidad, nepotismos, compadrazgos, trafique de puestos; ni consortes [email protected] de facultades gubernamentales indebidas.

Como candidato moral a la gubernatura, convoco al electorado decepcionado, irritado, indeciso o indiferente (40 por ciento), a salir a votar el próximo 6 de junio y tachar con una X toda la boleta electoral (voto nulo que se contabiliza) como señal indeleble de repudio a un sistema electoral mercantilizado, mafioso, corrupto y falsario. Es decir, antidemocrático en su esencia.

Pandemia. La tristeza y los sin sabores continuarán en el tramo sexenal por venir, aún cuando quede bajo control efectivo el maldito virus del Covid-19. De acuerdo con expertos internacionales y nacionales, a México le llevará tres años recuperar los niveles de desarrollo humano perdidos. Guerrero, uno de los estados más pobres del país lo hará en no menos de cinco años. Esa es la cruda realidad a la que nos estamos enfrentando. Habida cuenta que el virus letal en estas tierras sureñas no deja de crecer, aun cuando traten de expresar lo contrario las engañifas institucionales.

Los verdaderos números de muertes y contagios no se podrán ocultar por mucho tiempo; como fue inevitable que saliera a la luz pública el sistema corrupto de salud pública estatal, con su estructura hospitalaria inconclusa, insuficiente y en algunas comunidades, deteriorada. Amén de estar mal equipada y peor abastecida.

Dinero público. Los [email protected] a la gubernatura registrados, rechazan aceptar, públicamente, el hecho de que la próxima administración estatal no va a disponer de suficiente erario público para tratar, en parte, de resolver los graves problemas económicos y sociales que agravándose están. Incluso el gobernante estatal, Héctor Astudillo, evita decirnos la precaria situación en que va a dejar las arcas públicas.

Para muestra un botón: al primer trimestre de este año, la Secretaría Hacienda y Crédito Público del gobierno federal ubicaba a Guerrero como el segundo estado, después de Chihuahua, con la mayor deuda pública de corto plazo, y de adeudos con proveedores y contratistas. Coloca a este estado en estatus de alerta, por la carga grande que representan sus obligaciones a pagar, a más tardar a finales de junio del presente año. El gobierno estatal no podrá saldarla, infringiendo la ley en la materia. Además, por legislación federal hacendaria, los gobernantes no pueden contratar deuda en los últimos tres meses de su gestión. La cifra oficial indica que, a principios del 2021, la deuda a corto plazo de Guerrero ascendía a ¡7 mil 391 millones de pesos!

PD1. Felicito a la Lic. Indalecia Pacheco León, por su toma de protesta ante el pleno del Congreso local como magistrada del Tribunal Superior de Justicia del Estado de Guerrero. Mujer capaz, proba y de gran responsabilidad en su desempeño profesional. Es oxígeno puro para empezar a enderezar el enchuecado sistema de justica estatal imperante. Esta flamante magistrada, bien que puede y debe.

por el [email protected]