20 diciembre,2023 10:35 am

Pese a Otis, vienen a Acapulco por sus cálidas aguas, dicen turistas del Edomex

 

Acapulco, Guerrero, 20 de diciembre de 2023. Unos 300 metros de playa Icacos fueron exclusivas para los diez integrantes de la familia del señor Rubén Silva Ibañez que llegaron el sábado procedentes del municipio de Ecatepec, Estado de México.

Antes de decidirse a venir al Acapulco, habían analizado ir a vacacionar por primera vez, en diciembre, al estado de Veracruz, pero el clima en esa zona del país en esta temporada es fría y no se puede bañar uno en la playa.

Luego de ver en las noticias que después del desastre que dejó el huracán Otis abrían ya negocios, restaurantes, hoteles y casas de renta, decidieron venir a disfrutar del sol, la arena y las cálidas aguas del mar del Pacífico en Acapulco.

La familia llegó poco antes del mediodía a la playa Icacos, por el acceso que está entrando por el Parque Acuático Cici. La playa estaba completamente sola, fueron los primeros en llegar, y rentaron dos sombrillas y mesas, cada una por 150 pesos.

Los 300 metros de playa al mediodía eran solo para la familia, no había ni vendedores ambulantes ni meseros pasando a ofrecer comida o productos, pero la familia venía preparada con las cervezas en una hielera y frituras de botana.

El señor Rubén dijo que optaron por venir a Acapulco porque vieron que ya había condiciones, y para apoyar en la economía de las familias que viven del turismo, pero también se quejó del abuso del que fueron objetos en Puerto Marqués donde una sombrilla y sillas, les fue rentando por 450 pesos.

“Mucha gente se está excediendo en precios de comida, y mesas, como en Puerto Marqués. Además, te atienden mal”.

La familia llegó a una casa que rentó justo en Puerto Marqués, y en total los 10 integrantes van a gastar unos 35 mil pesos en los 10 días que estarán de vacaciones.

Respecto a los daños que provocó el huracán Otis, el hombre dijo “se siente uno mal, y triste porque uno conoce el puerto, y ver como quedó en ruinas la verdad es muy triste”. La familia tiene cinco años consecutivos visitando Acapulco en diciembre.

El hombre expresó que al ver la playa sola, y que no estaba como en otras ocasiones, lleno de bañistas y de vendedores le parecía triste, pero ahora la familia tenía una mayor seguridad de disfrutar la playa con los más pequeños.

En los accesos donde están los locales de los prestadores de servicios turísticos se observó a gente cuidando, pero no dando el servicio, otros más estaban reconstruyendo las palapas, y en los edificios de los alrededores se observaron a trabajadores colocando ventanales y subiéndolos con la ayuda de cuerdas uno a uno.

 

Texto: Jacob Morales Antonio / Foto: Jesús Trigo