
La violencia contra las mujeres trans es una de las manifestaciones más extremas de la discriminación que enfrentan; este tipo de actos atenta contra la dignidad humana, señala el organismo
Ciudad de México, 18 de enero de 2025. La asamblea consultiva del Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación (Copred) criticó la falta de acceso a la justicia que enfrentan mujeres trans y trabajadoras sexuales, sobre todo por la revictimización, que significa el nulo avance en carpetas de investigación.
El organismo urgió a visibilizar todos los casos de violencia e hizo un llamado para robustecer la respuesta institucional y garantizar procesos más ágiles, transparentes y respetuosos de los derechos humanos.
“La violencia contra las mujeres trans es una de las manifestaciones más extremas de la discriminación que enfrentan; este tipo de actos atenta contra la dignidad humana y los derechos fundamentales de quienes contribuyen activamente a la construcción de una sociedad más justa e incluyente”, indicó el Copred, en el marco del tercer aniversario de la tentativa de transfeminicidio contra Natalia Lane.
“En la Ciudad de México hemos avanzado en la promoción de derechos y el fortalecimiento de un marco normativo que respalda a los grupos de atención prioritaria, ejemplo de ello son las reformas legales para el reconocimiento de la identidad de género, la tipificación del delito de transfeminicidio (…) sin embargo, el proceso legal en estos casos no ha logrado garantizar los derechos de las víctimas”.
El Copred pidió que se fortalezcan los esfuerzos para erradicar las barreras que enfrentan las mujeres trans y trabajadoras sexuales en su acceso a la justicia y asegurar que las decisiones judiciales consideren plenamente las condiciones de vulnerabilidad y los riesgos que enfrentan.
“Es fundamental que las instituciones de justicia trabajen con enfoque de género y no discriminación, conscientes del impacto que los prejuicios y estigmas sociales tienen en la atención de los casos de violencia contra todas las mujeres”, subrayó el Consejo.
“Además, las narrativas que colocan a las trabajadoras sexuales como responsables de las violencias que enfrentan, especialmente en el contexto del trabajo sexual, deben ser erradicadas”.
Texto: Bernardo Uribe/ Agencia Reforma


