
Chilpancingo, Guerrero, a 30 de enero de 2026.- Vecinos de Cruz Fandango, municipio de Alcozauca, pidieron a la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo y a la gobernadora Evelyn Salgado Pineda que “vean lo que está pasando” en esa comunidad, ante las constantes agresiones de sus vecinos de Cuyuxtláhuac, de la cual son anexo.
Mediante el Centro de Derechos Humanos de la Montaña, Tlachinollan, los vecinos de esa comunidad na’ savi (mixteca), aclararon que la incursión violenta de pobladores de Cuyuxtláhuac el lunes pasado fue porque no están de acuerdo con las nuevas autoridades comunitarias que se eligieron en Cruz Fandango.
A condición de no revelar sus identidades para evitar represalias de quienes los han venido agrediendo desde el año pasado, una comisión de vecinos de Cruz Fandango acudió el miércoles a Tlachinollan, donde narraron la irrupción del 26 de enero.
Irrumpieron más de 150 hombres, mujeres y jóvenes armados, relatan
Contaron que ese día los pobladores de Cuyuxtláhuac entraron a detener a un vecino de Cruz Fandango, “porque no están de acuerdo con las nuevas autoridades comunitarias”.
A las tres de la tarde más de 150 hombres, mujeres y jóvenes con armas en mano y algunos vestidos con uniforme de policías y con armas de grueso calibre, otros con barretas, picos, mazos y palos, entraron a la localidad y derrumbaron puertas, quebraron ventanas, dispararon al aire y golpearon a una niña de 10 años y retuvieron a seis personas.
Según dijeron, los agresores llegaron en 10 camionetas de 3 toneladas a la delegación de Miraflores, una colonia de Cuyuxtláhuac.
“Después hicieron disparos en la entrada del pueblo y rápidamente se dirigieron a la casa del comisario (de quien omiten su nombre), derribaron la puerta de su casa y destruyeron lo que encontraron a su paso y detuvieron a sus dos hijos”.
Contaron que en una casa vecina una señora diabética de 35 años comía con sus hijas, una vecina y dos maestros, hasta ahí llegaron los agresores quienes rompieron los vidrios y realizaron tres disparos; dos balas impactaron en el adobe y una atravesó la ventana donde se resguardaban los profesores.
Los agresores entraron a la vivienda revolviendo todo y se llevaron 6 mil 500 pesos.
Denunciaron que con violencia esposaron a los maestros y se los llevaron junto a la dueña de la casa, “me llevaron como a un animal”, contó la mujer al personal del organismo de derechos humanos.
Dijo que una mujer de Cuyuxtláhuac le puso unas balas en la bolsa del pantalón de su hija y en seguida gritó, “nos quieren matar, grábenla, grábenla”.
En otro lado de la comunidad una niña y su abuela también fueron víctimas de agresiones, “un hombre se paró frente a la niña amenazándola con un pico, pero la abuela la defendió”, contó uno de los vecinos agredidos.
“La menor corrió desesperada de un lado a otro hasta que llegó a su casa pero detuvieron a su abuela y enseguida la soltaron para abalanzarse contra la niña”.
Explicaron que por más que la mujer les decía que tenía ciudadanía americana y que sólo estaba de visita no la perdonaron, incluso alguien le advirtió: “si te mueves te voy a enterrar el pico”.
Contaron que los agresores se retiraron cuando la vieron en mal estado; “estaba vomitando sangre y los policías de Cruz Fandango tuvieron que llevarla a una comunidad cercana de Oaxaca, para que recibiera atención médica”.
Denunciaron que los tres hijos del comisario municipal, los dos profesores y la señora detenidos durante la incursión fueron trasladados en carros de redilas a la Comisaría municipal de Cuyuxtláhuac.
Informaron que cuando se dieron cuenta de que se habían equivocado de personas fueron liberados.
Según la comisión de Cruz Fandango, la irrupción violenta ocurrió “porque les molestó que el presidente municipal de Alcozauca, Crispín Agustín Mendoza reconoció a los nuevos comisarios de Cruz Fandango, aunque al final de la reunión en la Comisaría municipal de Cuyuxtláhuac los agresores se disculparon.
Indicaron que durante la reunión los vecinos de Cruz Fandango reclamaron a los agresores que a la mujer que padece diabetes se le agravó su situación y exigieron que se hicieran cargo de los gastos médicos, pero no la quisieron atender en el Centro de Salud de Cuyuxtláhuac porque no había equipo.
Fue precisamente la mujer enferma quien pidió la intervención del Centro de Derechos Humanos para que intervengan en este conflicto la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo y la gobernadora Evelyn Salgado Pineda.
“Quiero que la gobernadora Evelyn Salgado Pineda y la presidenta de la República Claudia Sheinbaum vean lo que está pasando en Cruz Fandango, la comunidad está abandonada”, exigió.
Uno de los vecinos del pueblo agredido denunció que agentes de la Policía Estatal, del Ejército y de la Guardia Nacional “sólo fueron espectadores”.
Reprochó: “en lugar de intervenir se reían cuando la mujer casi desmayada salió de la Comisaría”.
Dijo que es frecuente que suban un rato a Cruz Fandango, “pero no protegen ni dan seguridad”.
Concluyó que las autoridades estatales tienen que atender “esta conflictividad intercomunitaria en su integralidad para que reine la tranquilidad, la justicia y la libertad de hombres, mujeres y niñas”.
Zacarías Cervantes


