27 octubre,2020 4:42 am

Pide estudiante se reabra la investigación contra un profesor de Filosofía por violencia de género

Presenta queja en la Codehum por violencia institucional y omisiones del Centro de Justicia para la Mujer

Chilpancingo, Guerrero, 27 de octubre de 2020. La estudiante universitaria Aneliz Visca Faustino presentó una queja en la Comisión Estatal de Derechos Humanos (Codehum) por violencia institucional y omisiones del Centro de Justicia para la Mujer, en un  proceso penal contra un profesor de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Guerrero en 2018.

En la demanda requirió que se gestione una copia del expediente de su denuncia, que se retome la investigación contra el entonces profesor de la Facultad, Enrique Corrales Miranda, por violencia de género, y se emitan medidas cautelares.

La estudiante de la licenciatura en Educación y activista contra el hostigamiento y acoso sexual en la UAG, fue recibida a las 2 de la tarde por el segundo visitador general especializado, Fernando Esteban Ramírez, y la coordinadora general de Vinculación con Instituciones Públicas y Sociedad Civil, Violeta Carolina Parra Reynada.

Les entregó un escrito detallando las  irregularidades e inconsistencias del Ministerio Público.

Explicó primero que mientras le impartía clases, Corrales Miranda le pidió tener una relación sentimental donde violentó sus derechos, abusando de su vulnerabilidad y desinformación de los riesgos.

Tiempos después de enfrentar sola un embarazo producto de esa relación, que terminó con un aborto espontáneo, decidió denunciar Corrales por el daño emocional en la Defensoría de Derechos Humanos y Universitarios, y después en el Centro de Justicia de las Mujeres, en Chilpancingo.

Recordó que la Defensoría sólo suspendió su carga laboral, y en el MP del Centro de Justicia fueron omisos e indiferentes.

“Ahí mismo y conforme al protocolo de atención a víctimas, me pasaron con la médico legista, la cual me dijo “¿Por qué estás denunciando? ¿Dónde estás golpeada? A eso yo le respondí (un poco harta y molesta) ‘los golpes que yo traigo no son físicos’, entonces ella me hizo insinuaciones para hacerme ver qué mi situación no es grave y por lo tanto no sé puede tomar así, con un delito”.

Recurrió después a la Agencia de Delitos Sexuales donde recibió trato más grosero, y la agente se negaba a iniciar la carpeta de investigación, “casi la tuvimos que convencer para que atendiera mi caso, me pasaron con el médico legista, y me di cuenta que se trataba de la misma doctora que me atendió en el Centro de Justicia y me volvió a hacer comentarios fuera de lugar.

Decidió ir directamente a la Fiscalía de Delitos Sexuales y Familiares, donde el titular abrió un expediente, y un perito en psicología determinó que no tenía daño emocional a pesar de lo vivido.

De la abogada que le asignaron, Janet Romero Romero, denunció que nunca recibió asesoría adecuada. Tampoco tuvo medidas cautelares, ni le notificaron al agresor de su denuncia, “las  instituciones nunca mostraron interés por atender mi caso, siempre fueron omisas.

Subrayó que su agresor, vulneró su integridad y salud mental, mediante su manipulación.

Faustino pidió a la Codehum que emita una recomendación para que las autoridades le entreguen una copia de la carpeta de investigación, que le informen en qué estado se encuentra la misma, se reabra el caso, y se le vuelva a aplicar el examen psicológico pero ahora en la Comisión.

Texto: Lourdes Chávez / Foto: Jessica Torres Barrera