22 agosto,2025 5:50 am

Pide la UPOEG ayuda a Sheinbaum y a Evelyn por la emboscada en Ayutla (+Video)

Hallan los cuerpos de tres mujeres y un hombre en un auto calcinado en Ayutla.En Chilpancingo ejecutan a un adolescente de 14 años frente al IMSS y anoche atacan a balazos a dos jóvenes en una camioneta en la principal avenida de restaurantes de la capital

 

Ayutla y Chilpancingo, Guerrero, 22 de agosto de 2025. Autoridades y pobladores de El Cortijo, municipio de Ayutla, declararon ayer que el ataque que sufrieron policías de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG), la noche del sábado, “fue una masacre”, y exigieron a la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, y a la gobernadora, Evelyn Salgado Pineda, justicia y que se detenga a los responsables.

En conferencia de prensa ayer, en esta localidad, que se encuentra a 15 minutos de la cabecera municipal, contaron que en 15 minutos cayeron bajo la metralla de rifles de asalto AK-47, AR-15 y FAL, 12 policías de la UPOEG (en los datos preliminares se dijo que fueron 13), y siete heridos de un total de 72 elementos que se desplazaban en seis camionetas, 12 en cada una.

Seis días después de la emboscada, ayer al medio día, las calles se vieron vacías y la mayoría de los comercios se encontraban cerrados, a pesar de que dos patrullas de la Guardia Nacional vigilaban en el centro del poblado surcado a la mitad por la carretera estatal Tierra Colorada-Cruz Grande.

“La gente tiene miedo de salir por el día hasta para ir a la tienda, y por la tarde, después de la 6, todos se encierran en sus casas”, declaró uno de los vecinos que sólo aceptó hablar a los medios de comunicación con el rostro cubierto.

En tanto, las autoridades del pueblo, que tampoco revelaron su identidad, demandaron la intervención “urgente” de la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo y de la gobernadora Evelyn Salgado Pineda para que les brinden seguridad a estos pueblos “que se encuentran bajo la presión y la amenaza” del grupo delictivo que quiere entrar a controlar la zona.

Mientras tanto, peritos de la Fiscalía General del Estado (FGE) llegaron hasta este jueves, seis días después de la masacre, a realizar el peritaje de las camionetas que fueron atacadas.

Aun presas de la zozobra por la magnitud de la masacre, dos ciudadanos aceptaron contar los hechos el mediodía de ayer a condición de que no se revelara su identidad.

A las 20:45 horas del sábado, seis camionetas con 12 policías de la UPOEG cada una, salieron de El Cortijo para realizar un recorrido de rutina en la Ruta 2 que comprende las comunidades de Cuanacazapa, Apantla Tlalapa, El Zanate, Plan del Bajío y El Rincón, que se encuentran al poniente de El Cortijo, y cuando apenas habían salido del pueblo, ya en despoblado fueron emboscados por al menos 40 o 50 hombres armados que se encontraban apostados y escondidos entre la maleza a un lado de la carretera “donde ya los estaban esperando”, contó uno de los ciudadanos.

Encabezaba el convoy de las camionetas de la policía de la UPOEG una de El Cortijo, le seguían la de Cuanacazapa, luego la de Tlalapa, El Zanate, Plan del Bajío y la de El Rincón.

De tal forma que los primeros que recibieron las ráfagas fueron los policías de El Cortijo; de su camioneta cayeron ocho de los 12 elementos. Dos más cayeron en la camioneta de El Rincón, uno en la de Cuanacazapa y otro en la de Tlalpa.

Otros siete elementos resultaron heridos; dos de El Cortijo que se encuentran hospitalizados en Acapulco, dos de Cuanacazapa, dos de El Rincón y uno de El Zanate.

El familiar de uno de los hospitalizados en Acapulco, (omitió decir en qué hospital) denunció que le están negando la atención médica, “le están pidiendo sangre y no se la quieren dar, ya mandamos oficios pidiendo amablemente, con el respeto que se debe, a distintas autoridades a fin de que nos echen la mano y le proporcionen la sangre que requiere en este momento”.

Indicó que le contaron que a causa de las múltiples heridas de bala todavía ayer seguía sangrando y corría el riesgo de perder la vida.

Otro de los vecinos contó: “Fue una tragedia muy lamentable, muy dolorosa, hasta el momento nos sigue dando una tristeza enorme y de repente nos ganan los sentimientos al recordarlos”, contó con la voz quebrada.

Narró que fueron 15 minutos de balacera con armas de alto calibre contra los policías de los pueblos.

Dijo que al día siguiente de la emboscada encontraron cientos de casquillos percutidos de armas calibre AK-47, AR-15, FAL “y de otros tipos de armamento muy poderosos”, mientras que los policías de la UPOEG llevaban puras escopetas “que son las que nosotros como pueblos manejamos”.

“Como ciudadanos pedimos justicia a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, que esto no quede así, que mande a quien tenga  que mandar pero que se agarre a los culpables, porque esto no fue un enfrentamiento, fue una masacre contra mis compañeros que andaban haciendo una labor social, no andaban haciendo cosas malas”, dijo.

Contó que en esta zona se rigen por usos y costumbres y cada pueblo elige a sus policías para que den el resguardo de seguridad a cada poblado, “pero como siempre hay personas que quieren llegar a hacer maldades al pueblo y fueron los que nos mataron a nuestros compañeros en esa emboscada”.

Insistió: “Por eso yo le pido demasiado a la presidenta de la República que se haga cargo de la situación, que se haga responsable, que regrese a ver ahora sí esta tragedia, esta masacre, ya que fue algo muy lamentable lo que nos sucedió como pueblos, como paisanos”.

Reiteró: “Pedimos justicia ante estos delincuentes que vinieron a hacer esta masacre al pueblo de El Cortijo, no tuvieron piedad, no tuvieron respeto por la vida de nuestros ciudadanos”.

Contó que los agresores actuaron con total impunidad porque desde hace dos semanas los sicarios ya habían ido en dos ocasiones a balacear varias casas y a pesar de que denunciaron ninguna autoridad le brindó protección al pueblo.

“No sé si la gobernadora se preste a todo esto, pero realmente ella no ha hecho nada por el bien de nuestro pueblo, no nos ha mandado seguridad, si todas las autoridades del gobierno se coordinaran con los pueblos y nos apoyaran viviríamos en paz, como antes”.

A pesar de que el gobierno estatal informó al día siguiente de la emboscada que se había desplegado en esas comunidades un dispositivo de seguridad para darles protección a los pobladores, la noche del miércoles, integrantes del grupo delictivo llegaron hasta el centro del pueblo y balacearon la comisaría municipal y el kisoco de El Cortijo.

Los vecinos contaron que a las 10 de la noche, hombres armados a bordo de tres camionetas, una negra, gris y roja dispararon durante cinco minutos, debido a que el personal de la Guardia Nacional ya se había retirado del pueblo.

Los pobladores mostraron en las gradas del kisoco los impactos de las balas.

Tras la balacera de la noche del miércoles, los militares y elementos de la Guardia Nacional que se encuentran en una base, a cinco minutos, entre El Cortijo y la cabecera municipal, llegaron hasta a las 11:30, una hora y media después, denunciaron los pobladores.

El mediodía de ayer se vieron dos patrullas de la Guardia Nacional en el centro del pueblo.

Sin embargo, de acuerdo a los vecinos, no salen a realizar recorrido y sólo se mantienen en el centro del pueblo, “a pesar de que les decimos a donde están los malos, pero nomás nos dicen ahorita vamos y nos hacen el engaño pero a pocos minutos están de regreso, nosotros conocemos el tiempo que debe hacerse para llegar”.

Reprochó que el gobierno no hace su trabajo como debe hacerlo. El vecino cuestionó: “entonces si ellos no hacen su trabajo nosotros ¿siempre vamos a vivir con el temor?”.

El miedo de la gente se percibe en las calles vacías y en la mayoría de los negocios cerrados, los vehículos sólo se ven transitar esporádicamente en la carretera Tierra Colorada-Cruz Grande que atraviesa el pueblo.

“Ahorita nos da miedo hasta para ir a comprar a la tienda de la esquina, vivimos día y noche con miedo; miren, tomen fotos, casi no hay ni una gente caminando por las calles, qué tristeza porque este era un pueblo bonito, es grande, viene y pasa mucha gente porque es un punto intermedio de otros que están más adentro”, mostró otro de los vecinos cubierto del rostro para proteger su identidad.

Contó que la gente después de las 6 de la tarde se esconde y ya no sale de sus casas.

Encerrados en una casa, uno de dos pobladores que aceptaron contar lo que pasó, expresó: “todo esto que estamos sufriendo no es fácil, no es fácil contener este dolor que nuestro pueblo está sufriendo, hay señoras que quedaron viudas y a cargo de sus niños y en adelante van a ser el sustento de sus hijos”.

Agregó que a las personas que les quitaron la vida eran personas humildes, trabajadoras, campesinas y que eran el sustento de su familia. Demandó también apoyo para esas familias que se quedaron sin el sustento.

Ninguno de los entrevistados mencionó qué grupo delictivo fue el que atacó a los policías de la UPOEG, sin embargo contaron que al día siguiente del ataque todo el pueblo acudió al lugar de la emboscada.

En el lugar encontraron indicios de que había ahí un campamento y hallaron objetos diversos y ropa, entre ésta una sudadera con el nombre de “Ardillos”.

De acuerdo con los vecinos, habría ahí entre 40 y 50 personas, que habrían disparado desde un cerro a orillas de la carretera y apostados en una línea de aproximadamente 70 metros, escondidos en la maleza.

Contaron que la intención de este grupo es entrar a controlar no sólo al pueblo de El Cortijo, sino a todo el municipio de Ayutla, “quieren que nos vayamos, ¿pero a dónde nos vamos a ir si ésta es nuestra tierra, aquí nacimos, aquí crecimos, aquí corrimos, aquí están nuestras vidas?.

Derivado de la masacre, ayer acudiría el subsecretario de Desarrollo Político y Social del Gobierno del estado, Francisco Rodríguez Cisneros. La reunión sería en la Casa de los Pueblos de la cabecera municipal, sin embargo, sin explicación alguna, a las 10 de la mañana les cancelaron la reunión.

Una de las autoridades de El Cortijo informó que les dijeron que ésta será a las 12 del día del martes próximo.

En tanto, peritos de la FGE llegaron ayer para realizar el peritaje de las camionetas que fueron atacadas. Los peritos llegaron a las 13 horas, en un convoy de cuatro patrullas de la Policía Ministerial y dos unidades de Servicios Periciales.

En El Cortijo, sólo había una de las seis camionetas que fueron rafagueadas; una Chevrolet de redilas azul en la que cayeron los ocho policías.

La carrocería quedó prácticamente como coladera y algunos de los impactos que abrieron orificios del tamaño como de una ciruela, evidencian que las potentes balas la atravesaron de lado a lado.

El convoy del personal de la FGE sólo estuvo media hora en El Cortijo y después se retiraron a otras comunidades donde se encuentra el resto de las camionetas.

Hallan los cuerpos de tres mujeres y un hombre en un auto calcinado en Ayutla

Los cuerpos de tres mujeres y un hombre dentro de un automóvil calcinado fueron hallados en el poblado El Refugio de Apantla, en Ayutla, región de la Costa Chica, mientras que un adolescente de 14 años fue asesinado en Chilpancingo a plena luz del día y anoche dos jóvenes a bordo de una camioneta resultaron lesionados tras un atentado a balazos en la avenida Lázaro Cárdenas, una de las principales vialidades de la capital.

Ayutla, padece un nuevo episodio de violencia criminal desde la matanza de 13 policías de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG) perpetrada por decenas de hombres fuertemente armados en una ruta que va de Tlalapa a la comunidad de El Rincón.

El nuevo hecho de violencia en este municipio indígena fue reportado alrededor de las 4 de la tarde de este jueves.

Policías y militares hallaron en una brecha un automóvil marca Nissan tipo Tsuru completamente calcinado. Trascendió que dentro de la unidad fueron hallados los cuerpos de cuatro personas, tres mujeres y un hombre.

Elementos del Ejército acudieron al lugar del hallazgo para resguardar la escena y el vehículo con los cuerpos, sin embargo, autoridades no confirmaron de manera oficial el hecho ni el número de víctimas.

En el mismo contexto, fuentes de ese municipio informaron a El Sur que el saldo de una balacera reportada el miércoles por la noche en El Cortijo, también en Ayutla, fue de tres hombres muertos que no pertenecían a la comunidad.

Las mismas fuentes indicaron que los jóvenes que no fueron identificados provenían de otra comunidad pero que llegaron disparando contra los lugareños que hacían guardia para cuidar la comunidad.

Los nativos repelieron la agresión y mataron a las tres personas que trataron de ingresar a El Cortijo.

“Como ya están más alertas respondieron a los disparos”, aseguró una fuente.

Debido al silencio de las autoridades se desconoce si los cadáveres hallados ayer domingo en El Refugio se relacionan con los muertos del miércoles por la noche en El Cortijo.

El sábado alrededor de las 8:30 de la noche, seis camionetas con policías comunitarios iniciaban su recorrido de vigilancia por la ruta 2 del municipio de Ayutla cuando fueron emboscados por hombres armados con AR-15 y AK 47.

Los policías que brindan servicio a la comunidad portaban escopetas y rifles calibre 22, informó la UPOEG. En un primer momento se reportó la muerte de ocho policías ciudadanos y cinco heridos, pero el lunes la cifra de fallecidos subió a 13.

En Chilpancingo, un adolescente de 14 años fue perseguido y asesinado a balazos ayer en la tarde en la entrada de un estacionamiento frente la clínica del IMSS en la avenida Alemán.

Las autoridades recibieron el reporte de disparos de arma de fuego a las 3:50 de la tarde y corporaciones policiacas acudieron al lugar y corroboraron que el cuerpo de un hombre yacía sentado, agachado y recargado sobre una pared dentro del estacionamiento, a un metro de la entrada.

Socorristas de la Cruz Roja auscultaron a la víctima, pero ya no contaba con signos vitales.

Más tarde trascendió que el fallecido respondía al nombre de David N, de 14 años y originario de la comunidad Cajelitos, municipio de Chilpancingo.

El adolescente, según las primeras investigaciones de las autoridades presentes, esperaba a dos personas de El Ocotito.

Al lugar llegó personal de la Fiscalía General del Estado (FGE) para realizar las diligencias; en la escena fueron hallados una decena de casquillos percutidos de arma calibre 9 milímetros.

Las autoridades ministeriales ordenaron el traslado del cuerpo al Servicio Médico Forense.

En otro hecho de violencia en la capital, a las 9 de la noche en la concurrida avenida Lázaro Cárdenas hombres fuertemente armados rafagueron una camioneta marca Mitsubishi tipo pick up color rojo en la que viajaban dos tripulantes que resultaron heridos.

La unidad portaba placas de circulación del Estado de México SP-65-828. El ataque se perpetró a la altura del hotel San Carlos, frente a Ciudad Universitaria.

Socorristas de Protección Civil estatal acudieron al lugar para atender a los heridos que se encontraban tendidos sobre el pavimento.

Los hombres de identidad desconocida fueron trasladados a recibir atención médica y su estado de salud fue reportado como reservado.

La avenida fue cerrada parcialmente a la circulación por policías estatales y elementos de Guardia Nacional mientras se realizaron las diligencias.

Zacarías Cervantes y Redacción/ Foto: Jesús Eduardo Guerrero