13 diciembre,2019 4:43 am

Piden a AMLO justicia a 8 años del asesinato de dos normalistas en la Autopista del Sol

Más de mil familiares y alumnos de normales rurales marchan en Chilpancingo y participan en el bloqueo a la carretera, en un mitin y una misa en el lugar donde cayeron Alexis Herrera Pino y Gabriel Echeverría de Jesús. Piden castigo a los responsables y señalan al entonces gobernador Ángel Aguirre Rivero. Denuncian que hay impunidad en nueve homicidios de estudiantes de Ayotzinapa entre 2011 y 2016

Chilpancingo, Guerrero, 13 de diciembre de 2019. Durante dos horas normalistas del país y familiares de los dos estudiantes asesinados en el desalojo de la autopista hace ocho años, Alexis Herrera Pino, y Gabriel Echeverría de Jesús, bloquearon la Autopista del Sol en Chilpancingo, y pidieron al presidente Andrés Manuel López Obrador intervenir para terminar con la impunidad en estos casos y en otros siete ocurridos desde 2011 hasta 2016.

Durante el mitin, en nombre de las familias, el hermano de Gabriel, Francisco Javier Echeverría expresó que mientras no haya justicia y castigo de los responsables de los asesinatos no van a dejar en paz al ex gobernador Ángel Aguirre Rivero y que “Ayotzinapa siempre va a ser su cruz”.

Durante la marcha que comenzó a las 11:30 de la mañana en la glorieta de Nicolás Bravo de la avenida Insurgentes, en el centro de Chilpancingo, unos mil manifestantes avanzaron hacia el sur. Los estudiantes realizaron una parada en las oficinas del Comité Ejecutivo Estatal del PRD, donde pintaron frases en la fachada y lanzaron petardos al interior del inmueble que estaba cerrado y sin personal.

Al frente de la movilización los normalistas cargaron dos ofrendas florales, así como dos monigotes con el rostro de Aguirre Rivero, donde se leía “Castigo a los asesinos, Aguirre, López Rosas, Almonte”. Los familiares de los caídos portaban una manta  con los nombres y las fotos de sus hijos, y la frase “pedíamos educación y recibimos balas”.

Atrás le siguieron una representación de los padres de los 43 normalistas desaparecidos, y después representaciones de las 17 normales rurales del país integradas a la Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México (FECSM), que llegaron en 23 autobuses.

“Ayotzi Vive, la lucha sigue”, “el pueblo consciente se une al contingente”, y contaron del uno al 43, fueron consignas repetidas durante la movilización que paralizó el tráfico vehicular.

Alrededor de la 1:10 de la tarde al paso de la movilización un primer grupo de normalistas con el rostro cubierto escribió consignas en la fachada de las oficinas del PRD con las frases “12 de diciembre no se olvida”, “Ayotzi vive”, “No partidos políticos” y “Pseudo perredistas”, que pintaron en paredes de edificios del gobierno, y en las banquetas.

Al concluir el paso de los manifestantes otro grupo de jóvenes lanzó varios petardos al interior de las oficinas perredistas que al momento de explotar ensordecieron a los presentes. A la 1:30 de la tarde la movilización llegó a la glorieta de Banderas donde se realizó un breve mitin.

Emplazan a Antonio Gaspar a colocar un pino en memoria de los normalistas

El vocero de los padres de los 43 normalistas desaparecidos, Felipe de la Cruz, expresó que parecía que el PRD es  “enemigo” de la Normal de Ayotzinapa porque retiró el árbol de Navidad que se colocó en el antimonumento de los 43 normalistas, y emplazó al presidente Antonio Gaspar a ponerlo, porque es en memoria de los normalistas y los dirigentes asesinados como Arnulfo Cerón.

Recordó que  “es una forma de manifestación para exigir justicia por los estudiantes y defensores asesinados para recordarlos”; de no cumplir con la reposición del pino van a cambiar la dinámica de las protestas, advirtió.

La misa y el mitin

Luego, la marcha continuó hacia el sur de la ciudad. El contingente se integró a los carriles centrales de la Autopista del Sol, lo que generó lentitud en el tránsito de los vehículos. A las 3 la tarde la movilización llegó al punto donde fueron asesinados por policías federales y ministeriales del estado a los estudiantes el 12 de diciembre de 2011, frente al hotel Parador del Marqués y a la gasolinería Eva. Por unos 10 minutos el tráfico se paró en ambos sentidos de los dos carriles de la Autopista del Sol, mientras los estudiantes se ubicaron en el sentido Acapulco-México, que fue liberado a las 5 de la tarde.

Luego de una breve misa oficiada por el padre Filiberto Velázquez Valencia, el hermano de Gabriel, Francisco Javier Echeverría dijo que a 8 años de impunidad las familias están cansadas de puro diálogo sin resultados “somos familiares de los olvidados de Ayotzinapa, ya basta de que se estén burlando de nosotros”.

Lamentó que ni el gobierno del estado ni el federal atiendan la única demanda que tienen: justicia y castigo a los responsables, por eso podrían radicalizar sus movilizaciones. El joven egresado de Ayotzinapa, recordó que también hay otros pendientes para la justicia.

Los casos de Freddy Fernando Vázquez, y Eugenio Alberto Tamarit atropellados en la carretera Acapulco-Zihuatanejo el 7 de enero del 2014, así como los tres estudiantes asesinados la noche del 26 de septiembre en Iguala, Julio César Ramírez Nava,  Julio César Mondragón Fontes y Daniel Solís Gallardo, así como los estudiantes Filemón Tacuba Castro, y Jonathan  Morales Hernández, asesinados en un presunto asalto en un Combi de transporte público en el tramo Chilpancingo Tixtla el 4 de octubre del 2016.

El joven hizo un llamado al presidente López Obrador, a que voltee a ver los otros casos porque la familias esperan justicia y los sueños de los estudiantes fueron interrumpidos. “Nosotros ya estamos cansados de ser pacíficos y ahora pues quieren que nos radicalicemos para que seamos escuchados, hacemos responsables de lo que nos pase a Aguirre porque siempre hemos dicho que él es el responsable, que no se dé baño de pureza de que hizo todo en lo legal”. 

Dijo que los familiares de los estudiantes asesinados no quisieran estar protestando, pero el gobierno de Ángel Aguirre los obligó, y dijo que el ex gobernador tiene una deuda con Ayotzinapa, y tiene que responder ante la justicia junto con el ex procurador Alberto López Rosas,  que borraron evidencias y dejaron en libertad a quienes en ese momento estaban siendo procesados, y demandó justicia para los 43 desaparecidos y los nueve asesinados.

Después expresó “Señor, con esta marcha y otras que vamos a realizar le decimos que no lo vamos a dejar en paz, le decimos que Ayotzinapa siempre va a ser su cruz, y la cruz que va a cargar son los compañeros asesinados”, además criticó que el ex gobernador intente regresar a la vida política en el estado con su corriente Izquierda Progresista Guerrerense y pretenda participar en las siguientes elecciones.

También llamó a la nueva titular de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, Rosario Piedra Ibarra, y a la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas a atender a los familiares de los asesinados.

A la Comisión Interamericana de Derechos Humanos le recordó que siguen esperando la repuesta de admisión del caso ante la Corte Interamericana, porque han pasado los tres meses de plazo que les dieron a los papás luego de la visita que realizaron el 24 de septiembre pasado.

La mamá del estudiante desaparecido de  Benjamín Ascencio Bautista, Cristina Bautista manifestó que entiende a las familias de los jóvenes asesinados y el dolor y sufrimiento por no tener justicia a 8 años de los hechos, porque los responsables deben de estar en la cárcel.

Un representante del Comité Central de la FECSM lamentó que los casos no tengan justicia porque no son de apellidos reconocidos ni tienen doble nacionalidad, y la noticia no es de resonancia internacional, y reclamó que “para los normalistas haya balazos y para los delincuentes abrazos”.

Al lugar llegó el obispo Salvador Rangel Mendoza quien se disculpó por no poder oficiar la misa al quedar atrapado en el tráfico por un accidente automovilístico, en su intervención expresó que está a favor de las causas justas. Dijo sobre el desalojo del 12 de diciembre de 2011 hecho por policías federales y estatales, que “mientras no se sepa la verdad tenemos todo el derecho en dudar de cualquier persona y de cualquier institución, así  como estos nueve asesinados es una llaga  que no se cierra en México y en Ayotzinapa y se cerrará cuando se haga justicia”.

Agregó: “el obispo siempre está contra la injusticia contra quienes no aprecian la vida, muchachos, ánimo y que la virgen de Guadalupe los bendiga”.

Al término del mitin fueron prendidos dos monigotes con los rostros del ex gobernador Aguirre, y se entonó el himno Venceremos. Durante toda la protesta no se observó a un solo policía antimotines en los alrededores. 

En la movilización también participaron el director del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, Abel Barrera, y el abogado Vidulfo Rosales Sierra, así como representantes del Sindicato Único de Trabajadores del Colegio de Bachilleres, y de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación en Guerrero. 

Texto: Jacob Morales Antonio / Foto: Jessica Torres Barrera