
Los recursos aportados por la empresa automovilística servirían para fortalecer un corredor en Tecpan, donde se calcula que sobreviven de 113 a 120 ejemplares del felino, dicen los jóvenes promotores
Lourdes Chávez
Chilpancingo
El proyecto Guerrero Jaguar, que busca fortalecer un corredor comunitario en Tecpan, es finalista del concurso Por Amor a México, de la empresa automovilística alemana Volkswagen, por lo que sus promotores piden el apoyo de los guerrerenses para obtener las firmas electrónicas suficientes para conseguir los recursos del certamen y así ayudar a salvar de la extinción al felino, símbolo cultural del estado.
La votación se hace en la dirección https://www.vwporamoramexico.mx/finalistas.php. El concurso, dotado de 500 mil pesos, finaliza el 11 de agosto y los resultados se darán a conocer el 20 del mismo mes.
Los integrantes del proyecto –que empezó a hace 10 años–, Rubí Torres y Fernando Ruiz Gutiérrez, dijeron en entrevista que han podido mantener la iniciativa con la gestión de fondos privados y públicos. Explicaron que uno de los objetivos del programa es fomentar el desarrollo social en la zona serrana para la conservación de los bosques en donde habita y transita el jaguar.
Pusieron de ejemplo que la producción de amapola, una de las actividades económicas en la sierra, está a la baja, “y no vamos a conservar los bosques si la gente se está muriendo de hambre”, advirtieron.
Sobre el financiamiento, Fernando Ruiz Gutiérrez explicó que “como el pescador”, están “tirando anzuelos por todos lados”, y con los fondos que reúnen cubren de manera parcial algunos de los rubros del programa para ir desarrollando la estrategia de conservación.
Indicó que han recibido apoyos pequeños del Consejo Nacional del Ambiente, así como de la Universidad Autónoma de Guerrero, aportaciones de las universidades Autónoma de México y de la Metropolitana, asociaciones civiles internacionales y mantienen coordinación con la Alianza Nacional de Protección del Jaguar.
Del proyecto en concurso, explicó que el jaguar es una especie bandera, dado el reconocimiento del felino como emblema del estado, “es un vínculo llamativo para tener mejor interlocución con los ejidos y comunidades, y favorece este proceso de organización para la conservación de recursos en región sierra de Guerrero”.
Recordó que la presencia del jaguar en la zona es clave del funcionamiento del ecosistema. Indica que el animal tiene suficientes presas y en general hábitat para moverse, así como parejas, pues en los monitoreos aparecen hembras preñadas o con cachorros, lo que da idea de que la población se reproduce.
El equipo está trabajando en más de 33 mil hectáreas de los ejidos de Cordón Grande, Los Humedales y Platanillos. Están en pláticas para expandirse al ejido de Fresnos de Puerto Rico y recibieron una invitación del ejido de Cuatro Cruces, en la misma zona.
Aclaró que no es fácil hacer una estimación de la población, pero calculan que existen de 113 a 120 ejemplares en la franja de la Sierra Madre del Sur, por lo tanto, su protección es necesaria y urgente y se utiliza el concepto de corredor porque Guerrero no tiene suficientes áreas naturales protegidas que realmente ayuden a la reproducción de la especie.
“Si se logra este apoyo, se pretende dar continuidad al proceso de sensibilización comunitaria, con aquella apropiación de la gente del jaguar, y empezaríamos a trabajar en concientización, en proyectos productivos pilotos, de generar otras alternativas para la subsistencia, en lugar del ganado, que se está metiendo en la región, a pesar de que los terrenos (de cerros y barrancas) no son de vocación ganadera, sino forestal”.
Añadió que la zona es amapolera, hay poca producción de alimentos, y la siembra de estupefacientes va a la baja, “que va a impactar a toda la región. Los recursos naturales están muy vinculados con el desarrollo social de la población, “no vamos a conservar los bosques si la gente se está muriendo de hambre”.
Sobre la seguridad, dado la guerra entre bandas de la delincuencia en el estado, particularmente en la sierra, por la producción de enervantes, aclaró que los ejido asumen un compromiso para mantenerlos a salvo.
“Sabemos que la inseguridad es bastante fuerte, como hacemos mucha discusión en la zona no somos amenaza para los grupos que tienen control de esa forma, no hay obstáculo, ven que se trata de un proyecto real de conservación y que la idea es apoyar a la población”.
Adelantó que tienen invitaciones para trabajar en la sierra de Atoyac y está pendiente la continuidad de los trabajos que llevaron a cabo en Jaleaca y los conocidos como Pueblos Santos, en Chilpancingo, por falta de tiempo y precisamente de recursos.


