
En el acto oficial en memoria de los 19 caídos hace 61 años en defensa de la autonomía universitaria, el rector Romero Olea afirmó que los programas y acciones de la Universidad en la actualidad están en “plena concordancia con la orientación popular que demandaban los estudiantes”. Por separado, organizaciones sociales conmemoran la masacre, repudiaron el nombramiento de una militar como titular de la FGE y pidieron a la gobernadora Evelyn Salgado Pineda “que deponga” la provocación que significa nombrar militares en su gabinete
Chilpancingo, Guerrero, 31 de diciembre de 2021. Por separado, la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG) e integrantes del Comité Independiente de Solidaridad con los Familiares de los Caídos de 1960, de organizaciones sociales y estudiantiles, conmemoraron los 61 años de la masacre durante la lucha por la autonomía.
A las 8:30 de la mañana la UAG realizó la ceremonia oficial en el monumento a los caídos del 60, ubicado en la alameda Granados Maldonado en la capital. Ahí se guardó un minuto de silencio por los masacrados del movimiento, se colocó una ofrenda floral y se izó bandera a media asta.
En su intervención, Marisol Cuevas Serrano, familiar de Salvador Serrano Moreno uno de los caídos del 60, denunció que no se han otorgado los tres libros de bolsillo de la historia del Movimiento Estudiantil que los alumnos de nuevo ingreso a la UAG deben tener.
También indicó que los familiares presentarán ante el Congreso local un punto de acuerdo para solicitar que con letras doradas se coloquen los nombres de los mártires del 60.
Enfatizó: “señor rector, sólo pedimos atención y respeto para honrar a nuestros familiares, esos que dieron la vida por la autonomía universitaria; exigimos que ningún personaje ajeno lucre con la muerte de nuestros familiares como lo han seguido haciendo año con año, al recibir recursos por parte de la Rectoría”.
Arturo Miranda, quien participó activamente en el Movimiento Estudiantil del 60, hizo un llamado al rector José Alfredo Romero Olea, para que en favor de los familiares de las víctimas, “se promueva una pensión ante el gobierno estatal, ahora que está gobernada por un gobierno distinto”.
Solicitó a la gobernadora Evelyn Salgado Pineda que el decreto para que los vehículos oficiales del Ejecutivo Estatal fueran devueltos, no se aplique de manera indiscriminada en aquellos casos que fueron asignados para atender las necesidades académicas.
El rector de la UAG recordó que en 1960 perdieron la vida 19 ciudadanos que participaron en el movimiento estudiantil y popular, “que exigían el dotar a la universidad su autonomía”.
Destacó que la autonomía no es “una dádiva” de nadie, es una conquista que costó dolor y sangre de guerrerenses inconformes con los atropellos y la represión como respuesta a sus justas demandas.
Romero Olea indicó que la Universidad ha implementado programas y acciones que están en plena concordancia con la orientación popular que demandaban los estudiantes.
La Universidad ha consolidado su modelo educativo y académico, ha tenido los cambios necesarios en el modelo de gobierno y la estructura organizacional.
Entre las acciones que de los inicios de los años 70 se han venido realizando en la UAG “bajo el Proyecto de la Universidad Pueblo y bajo esa orientación social que demandaban en el Movimiento Estudiantil y Popular” son las siguientes: la creación de casas de estudiantes, de comedores universitarios, campañas de alfabetización entre otras.
Al acto asistieron académicos, el secretario general del Sindicato de Trabajadores Académicos de la Universidad Autónoma de Guerrero, Ofelio Martínez Llanes, y la secretaria general del Sindicato de Trabajadores Técnicos, Administrativos y de Intendencia de la UAGro, Brenda Alicia Alcaraz González.
Organizaciones sociales
Integrantes del Comité Independiente de Solidaridad con los Familiares de los Caídos de 1960, de organizaciones sociales y estudiantiles, realizaron una misa y un mitin para conmemorar los 61 años de la masacre durante la lucha por la autonomía de la UAG, donde recriminaron la designación de la teniente coronel Sandra Luz Valdovinos Salmerón como titular de la Fiscalía General del Estado (FGE).
A la una de la tarde se realizó una misa en la catedral de la Asunción de María. Posteriormente, las organizaciones realizaron un mitin político en la alameda Granados Maldonado.
La activista Roberta Campos Adame, dijo que a 61 años es un gran esfuerzo que han hecho los colectivos y organizaciones sociales para que “se paren” un poco la represión y persecución.
“Estoy en contra de que se nombre de un gobierno de cuarta a un fiscal militar, una de las conquistas del Movimiento Estudiantil del 60 fue la autonomía de la UAG y que ningún militar gobernara Guerrero. Le pedimos desde este espacio a la gobernadora Evelyn Salgado Pineda que deponga esa actitud de provocar a las organizaciones sociales, a los colectivos, poniendo a militares en su gabinete”.
Por su parte, Diana Hernández Hernández, hija del luchador social asesinado, Ranferi Hernández Acevedo, exigió la liberación de los presos políticos incriminados por delitos que no cometieron, “a pesar de que ellos fueron torturados, a pesar de que ellos fueron perseguidos” políticamente.
Acudieron al acto integrantes de Insurgencia Universitaria, el Colectivo Los Olvidados de Ayotzinapa, la Organización Indígena Campesina Vicente Guerrero, la activista y la visitadora de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) Micaela Cabañas Ayala, hija del dirigente guerrillero del Partido de los Pobres, Lucio Cabañas Barrientos.
Texto: María Avilez Rodríguez / Foto: Jessica Torres Barrera


