12 enero,2026 7:38 am

Piden que se nombre Guillermo Sánchez Nava el parque hundido de la alameda en Chilpancingo

La viuda de Armando Chavarría, Martha Obeso, la esposa y los hijos de Guillermo Sánchez Nava, Alicia Carrera, Patricia Sanchez y Javier Sánchez, y el ex guerrillero Nicomedes Fuentes en conferencia de prensa. Foto: Jessica Torres Barrera

 

Chilpancingo, Guerrero, a 12 de enero de 2026.- La familia de Guillermo Sánchez Nava y el Frente Amplio de Colonias de Chilpancingo solicitaron al alcalde Gustavo Alarcón Herrera, que el teatro hundido de la Alameda Francisco Granados Maldonado, lleve el nombre del luchador social que desde hace 15 años se encuentra en estado parapléjico tras una agresión a golpes por parte de priistas en la campaña electoral de 2010.

En conferencia de prensa informaron que presentaron la solicitud con 480 firmas el 18 de diciembre de 2025, como un reconocimiento como referente de lucha en la izquierda, que no tuvo acceso a la justicia.

La noche del 11 de enero de 2011, cuando salía de una sesión del entonces Consejo Estatal Electoral, donde era el representante del PRD, Guillermo Sánchez Nava fue agredido por unos 30 brigadistas del PRI, a quienes encontró destruyendo propaganda política del candidato perredista a la gubernatura Ángel Aguirre Rivero en un puente peatonal.

Faltaban 19 días para las elecciones que se celebraron el domingo 30 de enero, que ganó el candidato perredista.

Patricia Sánchez Carrera, hija del luchador social, indicó que hubo detenidos en prisión algunos meses, nunca se identificó a los autores intelectuales, pero se dictó sentencia y el caso se cerró.

Sin embargo, señaló que si su padre no tuvo acceso a la justicia, entonces  “el reconocimiento también es justicia. No callaron su voz ni su ejemplo de lucha, por eso seguimos de pie”.

Su hermano Javier Sánchez Carrera agregó que su papá también fue perseguido político por el gobernador Rubén Figueroa Figueroa cuando era dirigente estudiantil en la Universidad Autónoma de Guerrero en la época del proyecto Universidad-Pueblo. Por eso se sumó al movimiento de repudio de organizaciones, activistas y promotores culturales contra el homenaje que realizó en su natalicio el gobierno del estado en noviembre del año pasado.

Informó que han pedido una audiencia con la gobernadora Evelyn Salgado Pineda para solicitarle que garantice una pensión vitalicia para los cuidados paliativos que recibe el luchador social, sin obtener respuesta aún.

Explicó que después de un año de la agresión, el PRD dejó de hacerse cargo de la salud de su militante, pese a los cargos destacados que ocupó en esa formación política, y en el gobierno estatal, que apoya con los gastos de atención médica, siempre tienen complicaciones en cada cambio de administración.

Martha Obezo Cázares, viuda del diputado local y presidente de la Comisión de Gobierno del Congreso de Guerrero, Armando Chavarría Barrera, recordó que desde que Sánchez Nava obtuvo el premio nacional Carlos Montemayor en 2023, la familia planteó la posibilidad de que la gobernadora Evelyn Salgado, enviara al Congreso local una iniciativa para que el luchador social y político de izquierda, conocido como Sam por sus amigos, reciba atención digna y suficiente vitalicia.

En su momento, la presidenta del premio nacional, Susana de la Garza Montaño, acompañó la propuesta, recordó.

Patricia Sánchez confirmó que el diagnóstico médico de su papá es cuadripléjico y que el neurocirujano que lo atiende les ha dicho que en esa condición para mantener algo de calidad de vida son necesasrios “tratamientos, terapias, mantenerlo en movimiento para que no se atrofien sus huesos”, pero que “no puede haber recuperación”.

En conferencia de prensa estuvieron además el luchador social Nicomedes Fuentes García, el dirigente del Frente Amplio de Colonias de Chilpancingo, Manuel Vélez Andraca, impulsor de la iniciativa con Martha Obezo Cázares, y la feminista María Luisa Garfias Marín.

Con él, Chavarría aprende oratoria

Vélez Andraca recordó que a fines de los años 70 estudiaba en la Preparatoria 9 de la Universidad Autónoma de Guerrero y vivía en la Auténtica Casa del Estudiante de la calle 16 de Septiembre en Chilpancingo, donde compartió residencia con Armando Chava-rría Barrera y allí conocieron a Sánchez Nava, o Sam, como integrante de la Unión Estudiantil Guerrerense (UEG) que años después participó en la re-fundación de la Asociación Cívica Nacional Revolucionaria (ACNR)

En la casa del estudiante tenían en una sala que daba a la calle un mimeógrafo para hacer volantes. Ahí llegaba Sam con chamarra y sombrero, para no ser reconocido pues ya era perseguido por el gobierno de Figuereoa Figueroa, a dar cursos de oratoria, entre otros a Chavarría.

Asimismo, conversaba ahí con integrantes de la dirigencia de la Federación Estudiantil Universi-taria Guerrerense (FEUG).

“Nosotros decimos: hay que honrar el legado de Sam en vida. Por eso les pedimos a los compañeros, enviar la petición como familia y como Frente, de acuerdo con la Ley General de Víctimas, donde establece la posibilidad de honrar a las personas muertas o vivas”.

Una agresión que no debió ser: Nicomedes Fuentes

Nicomedes Fuentes García recordó que coincidió con Sánchez Nava cuando ambos hacían los trámites para ingresar a la escuela secundaria Antonio I. Delgado (Esfaid), en Chilpancingo. Eran mayores, y solicitaron en el Registro Civil un acta de nacimiento con la edad reglamentaria.

Señaló que ahí Guillerno, o Sam como lo llamaban, se distinguió como declamador en los cursos de oratoria, y siempre los ganaba.

En la Preparatoria se separaron de aula pero no en amistad, y ambos participaron en los movimientos estudiantiles, que los formaron en la solidaridad y buenos valores.

“Lo quería cooptar el PRI, pero la muerte de Genaro (Vázquez), las movilizaciones…  a mí me detienen en Acapulco, y Sam fue de los primeros que acuden a participar en mi defensa, a la cabeza de grupos de compañeros y amigos que se volcaron a las calles por mi libertad.

Así comenzó su lucha en la izquierda de la universidad y años más tarde en la reforma política electoral.

“En toda su carrera de militancia tuvo agresiones y amenazas. Fue un descuido a lo mejor de compañeros que debimos estar con él, que no debió acudir solo al sitio donde lo agredieron personas dispuestas a hacer el mayor daño. Era una lucha abierta, democrática, no debió haber ocurrido esto”.

Coincidió en que el teatro hundido de la Alameda debe llevar su nombre para honrar su lucha por una mejor sociedad, por un mejor país, por un mejor sistema social.

Familia

Patricia Nava Carrera añadió que desde aquel “brutal ataque”, sus amigos que lo siguen visitando han visto que él sigue luchando, “ya no en un micrófono, pero sigue resistiendo, su nobleza de hombre íntegro y convicción revolucionaria sigue siendo ejemplo para luchar por las mejores causas del pueblo de México y la humanidad”.

Añadió que este 11 de enero, recuerda el día que cambió su vida.

“Han sido 15 años de mucho dolor, de mucha angustia, en los que sus amigos, sus camaradas no lo han dejado, estamos de pie con él, su condición es un milagro de Dios”.

Destacó que aún en su condición, Sánchez Nava reacciona cuando reconoce a sus camaradas, “seguimos adelante aún cuando no hubo justicia para él, ojalá y esta petición para que este espacio público lleve su nombre, sea aceptada”.

Martha Obezo Cázares añadió que en las 480 firmas que aparecen en la petición hay organizaciones, activistas, escritores e integrantes de la sociedad civil, a quienes convocó a seguir sumando a otros a la iniciativa.

Lourdes Chávez / Foto: Jessica Torres Barrera