28 diciembre,2024 9:31 am

Plantean desde la comunidad de creadores la destitución de la secretaria de Cultura

También proponen que la dependencia que encabeza Aída Martínez Rebolledo regrese a su estatus anterior de instituto, ante su inoperancia

Acapulco, Guerrero, 28 de diciembre de 2024. Miembros de la comunidad cultural no ven con malos ojos no sólo la destitución de la titular de la Secretaría de Cultura (Secultura) de Guerrero, Aída Melina Martínez Rebolledo, sino la desaparición de la propia secretaría para devolverle su estatus anterior de Instituto.

Lo anterior, ante el poco trabajo realizado en materia cultural por el gobierno morenista de Evelyn Salgado Pineda en estos tres años expuesto en la entrega anterior; programas enfocados en el folclor y concentración de actividades en unos cuantos municipios sin atenderse, entre otras cosas, la formación de públicos (El Sur, edición del 27 de diciembre, 2024).

El presupuesto aprobado con el que trabajó este año la Secultura de Guerrero fue de 19 millones 927 mil pesos, dejando pendientes las promesas de esta administración acerca del apoyo a la cultura, siendo una de tales promesas en el mes de enero durante la entrega de los recursos correspondientes al Programa de Apoyos a las Culturas Municipales y Comunitarias (PACMYC) 2023 y cuyos resultados de este 2024, dicho sea de paso, se han retrasado para darse a conocer tras el cierre de su convocatoria en mayo, hace siete meses.

“Me comprometo a que mientras yo esté al frente de esta administración año con año se le va a dar mayor presupuesto a la Secretaría de Cultura y a todos los programas que tengan que impulsarse”, declaró entonces la gobernadora Evelyn Salgado Pineda. (El Sur, edición del 17 de enero, 2024).

No obstante, ya desde el inicio del ejercicio fiscal del año, el presupuesto venía ajustado luego del embate del huracán Otis sobre Acapulco y que sirvió a Martínez Rebolledo como justificación. (El Sur, edición del 13 de febrero, 2023).

Ante ello, nada se sabe de proyectos pautados como el Centro Digital de Documentos Históricos La Patria es Primero, un programa de apoyo a las danzas folclóricas tradicionales denominado La Esencia del Folclor, un nuevo programa de estímulos a la trayectoria artística: Guerrero Brilla con tu Talento, un programa formativo de gestión cultural de nombre Amor con Amor se Paga o el proyecto Municipios con Historia, Tradición y Encanto.

Todos, incluidos en el proyecto anual de trabajo de la secretaría, al igual que actividades como las semanas culturales y los festivales regionales que fueron ajustados en duración y calidad, en medio de la ausencia de asistentes, causada en ocasiones por la violencia, como ocurrió con la presentación en Tixtla del cantante Fernando Delgadillo como parte de las actividades de la edición 35 de la Semana Altamiranista, realizada del 9 al 15 de noviembre pasado en Tixtla, y donde si bien acudió la gente el miércoles 13 desde temprano a la plaza cívica para verlo, pasadas las 10 de la noche empezó a retirarse dejando a solas al cantante, quien terminó su actuación alrededor de las 11.

Dicho concierto, confirmó el fotógrafo José Luis de la Cruz, colaborador de El Sur, fue resguardado tan sólo con la presencia de policías municipales, pero sin el apoyo del Ejército o de la Guardia Nacional, lo que contribuyó a que el público decidiera marcharse temprano a sus casas. (El Sur, edición del 15 de noviembre, 2024).

Otro caso fue el de la Semana Cultural General Nicolás Bravo que, inaugurada el pasado 30 de octubre, fue convertida en jornada de tres días solamente, siendo un concierto de la Orquesta Filarmónica de Acapulco en la Plaza Cívica Primer Congreso de Anáhuac el que inició las actividades y al que si bien asistieron unas 400 personas, no se llenó ni media plaza en medio de un fuerte dispositivo de seguridad del Ejército y la Guardia Nacional para mostrar que se había vuelto a la normalidad luego del asesinato del alcalde Alejandro Catalán Arcos (El Sur, edición del 29 de octubre, 2024).

Y antes, en agosto, ocurrió lo mismo con el Tercer Festival Afromexicano en Guerrero Nuestra Raíz el cual se realizó en Cuajinicuilapa del 29 al 31 de agosto y que se desarrolló  en medio de la cancelación de actividades y la poca asistencia de público ante la inusitada violencia que dejó media docena de muertos –dos de ellos calcinados–, una semana antes de iniciar (El Sur, edición del 27 de agosto, 2024).

Su clausura, el sábado 31, Día Internacional de los Afrodescendientes, se llevó a cabo un desangelado concierto musical del grupo Fórmula Habanera, que hizo lo que pudo ante las alrededor de 30 personas que acudieron a verlos. (El Sur, edición del 2 de septiembre, 2024).

A todos ellos se puede sumar lo que fuera en otros años la Semana Académica y Cultural Juan Andrew Almazán, que convertida en una jornada de sólo dos días, se llevó a cabo los días 9 y 10 de diciembre en Olinalá.

Dicha semana culminó con la ausencia sin explicación alguna de La Luz Roja de San Marcos, anunciada en el programa. (El Sur edición del 13 de diciembre, 2024).

Por otro lado, la entrega de resultados del Programa de Apoyos a las Culturas Municipales y Comunitarias (PACMYC) 2024, que aún está pendiente tras el cierre de su convocatoria en mayo, o la protesta de becarios del Programa de Estímulo a la Creación y Desarrollo Artístico (PECDA) de Guerrero por el pago de sus becas a mediados de noviembre pasado (El Sur, edición del 19 de noviembre, 2024) se suman a los problemas ya mencionados.

Un cambio de dirección

Luego de lo anterior, la destitución de Martínez Rebolledo al frente de la Secultura o la desaparición de la propia secretaría para devolverle su estatus anterior de Instituto suena como una opción entre miembros de la comunidad cultural, ya que al menos así no costaría demasiado al estado “construir un Guerrero donde la cultura sea una herramienta para superar las desigualdades históricas y un camino hacia el fortalecimiento de una sociedad más justa, equitativa y consciente de su rica diversidad”, según señaló la gobernadora Salgado Pineda en su mensaje alusivo a su Tercer Informe de Gobierno de hace algunos meses, aún disponible en Internet.

Al respecto, el actor y director teatral Manuel Maciel Campos comentó que ambas situaciones son viables.

“La idea de regresar la secretaría a instituto no es nueva, ya se había planteado antes, considerando el infierno burocrático que implica la tramitación de recursos ante la Secretaría de Fianzas, al parecer era administrativamente más ágil antes, cuando era Instituto Guerrerense de la Cultura, que ahora siendo secretaría, que además no ha estado a la altura y eso ha quedado demostrado a lo largo de estos años”.

Luego de lamentar la falta de definición en las políticas culturales actuales, aceptó que no hay cómo sostener a la Secultura y a su titular “pues no se ve que se hace más allá de los discursos, de la oratoria, de los sofismas”.

Por su parte, el promotor cultural y cineasta Carlos Ortiz aseguró que la funcionaria “no va a renunciar y la gobernadora no la va a quitar”, lamentando que no hay una manera que permita evaluar a nuestras autoridades y darle las gracias cuando no hacen su trabajo.

En el caso de la extinción de la Secultura, dijo no ver con malos ojos el hecho, puesto que, especuló, el presupuesto para cultura tanto estatal como federal continuará siendo menor año con año, empezando por el de este 2025.

Es, afirmó, “una secretaría con una nómina inflada, sin proyectos definidos, sin trabajo que la justifique”.

Mientras tanto, el doctor en Bienestar Social y Políticas y Derechos Culturales por el Boston College, Javier Reyes Martínez, aceptó que en términos administrativos cambiar el estatus de la secretaría sería lo más funcional, aunque dudó sobre si eso afectaría lo poco que se ha logrado en términos de cultura en todos estos años.

Luego de que Alejandra Frausto Guerrero, quien entre 2011 a 2013 dirigió el Instituto Guerrerense de Cultura, periodo en el que fue transformado en Secretaría de Cultura de Guerrero, Reyes Martínez recordó que con una secretaría se pensó que habría más recursos, más transversalidad en el trabajo y más  actividades en sí, pero al paso del tiempo aquello no sucedió como se esperaba, señalando que para empezar a enmendar las cosas un primer paso sería la destitución de la actual titular de la Secultura.

“Para el sector cultural no funciona una secretaria así aunque quizás para el gobierno actual sí es funcional un funcionario que navegue de a muertito”, añadió.

Texto: Óscar Ricardo Muñoz Cano / Segunda de tres partes