13 octubre,2025 7:33 am

Pocos turistas y menos vendedores, el triste panorama en playa Revolcadero

 

Acapulco, Guerrero, a 13 de octubre de 2025.- En Playa Revolcadero la franja de arena lució ayer casi vacía. Los vendedores de artesanías caminan, pero no hay a quien venderle, y quienes llegan no rentan sombrillas, y tampoco consumen comida, por eso muchos restaurantes permanecen cerrados.

Pasado el mediodía, cuando el sol está en su apogeo, la playa se ve con pocas familias, algunas residentes de las colonias como Colosio o del poblado de Llano Largo, que colocan sus toallas y pertenencias en la arena, y se bañan en el mar.

Otros, son trabajadores de los edificios en remodelación de la Costera Las Palmas, que no se fueron a visitar a sus familiares a los estados del centro del país, de donde son originarios, y otros más que llegan desde Nuevo León a dejar material para la construcción.

Fue el caso de Eduardo, quien este domingo fue auxiliado por personal de la Cruz Roja, luego de entrar al mar, en estado de ebriedad, y quedarse dormido, mientras las olas poco a poco lo cubrían.

Por fortuna el hombre chofer de un tráiler, de unos 28 años de edad fue auxiliado por una familia que se encontraba y logró sacarlo, y arrastrarlo a tierra, donde se le dieron los primeros auxilios, hasta que comenzó a expulsar el agua que había tragado. Luego fue estabilizado por los paramédicos.

Mientras eso pasaba. Vendedoras de artesanías, y masajistas, caminaban en la playa buscando a quien ofrecer sus productos o servicios, pero no había casi nadie. Una de las mujeres nahua del poblado de Xalitla, comentó que desde este sábado no había vendido ninguno de los platos y ollas de madera, pintada a manos, con figuras parecidas a las de las cajitas de Olinalá, que ofrecía en mil 200 y mil 500 pesos.

Uno de los prestadores de servicios turísticos que tenían cinco sombrillas y mobiliario de playa frente al condominio en reconstrucción Marena, contó que muchos visitantes llegaban a la playa, pero se retiraron, al ver que el espacio de la arena estaba reducido, debido a que desde el paso de la tormenta tropical Priscilla, el mar volvió a subir, y no ha retrocedido.

Comentó que a veces logra rentar una mesa, y debido a que no hay muchos visitantes ha cambiado la forma de cobrarlos. Mantienen una cuota fija si el visitante se queda casi todo el día de 250 pesos, pero a veces unos van por horas, y se los deja en 100 pesos.

En el primer acceso de la playa Revolcadero, son pocos los visitantes de los camiones de excursiones que llegan… la primera limitación, es que no hay un lugar cerca donde puedan estacionar los autobuses, hay poca playa, además el alto oleaje los ahuyenta.

En un recorrido en los locales de los 14 restaurantes que están en el acceso a la playa, sólo cinco estaban trabajando, y según las responsables, hasta el mediodía habían vendido en promedio cinco platillos de pescados y mariscos.

A un año de los daños ocasionados por el huracán John, en ese acceso no hay trabajos de reconstrucción, y ninguno de los restauranteros y prestadores supo indicar si las autoridades federales y del estado los apoyaran en la reconstrucción.

El predio, contiguo al acceso donde hay una gran alberca, los muros y la pared que colinda con el mar, ha cedido, y las marejadas la han derribado. Mientras en la zona de restaurante el muro de contención sigue aguantando el golpeteo, pero está socavado.

Los pocos visitantes que estaban en la playa, son colocados en las palapas, que los restauranteros han colocado frente al hotel Pierre, sin embargo tienen que estar al pendiente de las marejadas, para retirar las palapas y el mobiliario para que no sea arrastrado por las corrientes.

Jacob Morales Antonio