
Sería la mayor contracción en términos porcentuales de un estado del país junto con Tamaulipas, advierte el banco BBVA en un documento de investigación
Acapulco, Guerrero, 5 de junio de 2025. Las remesas enviadas a Guerrero podrían caer 3.2 por ciento en 2026 con el impuesto de 3.5 por ciento propuesto por el gobierno de Estados Unidos, la mayor contracción en términos porcentuales de un estado del país junto con Tamaulipas, advirtió el banco BBVA en un documento de investigación.
BBVA recuerda que el 12 de mayo, el presidente estadunidense Donald Trump presentó una propuesta para crear un impuesto especial en Estados Unidos sobre el envío de remesas al extranjero, originalmente era de 5 por ciento, pero bajó a 3.5 por ciento en la Cámara de Representantes.
Esta semana, el Banco de México (Banxico) dio a conocer que en abril pasado el país recibió un monto de remesas que ascendió a 4 mil 761.2 millones de dólares, una disminución de 12.1 por ciento respecto a las remesas enviadas en abril de 2024.
Una de las caídas “más pronunciadas registradas desde finales de 2012”, afirma el banco privado que, no obstante, aún no refleja los efectos derivados de las expectativas en torno al impuesto.
“Se tienen dos hipótesis detrás de la caída de abril, la primera tiene que ver con la incertidumbre causada por la política comercial en Estados Unidos que se traduce en caídas de indicadores suaves como la confianza del consumidor y la segunda la depreciación que ha presentado el dólar”, indica el documento publicado el lunes.
Con relación a los efectos del posible impuesto a las remesas, BBVA indica que aún “se desconoce si el costo lo asumirían las personas migrantes no documentadas, sus familias receptoras o si, en su lugar, optarían por otros mecanismos para enviar dinero, como transferencias bancarias o el uso de intermediarios familiares”.
Sin embargo, el banco privado da a conocer una estimación de los posibles impactos en cada estado del país, partiendo “del supuesto de que los remitentes mantendrán sus hábitos de envío sin adoptar mecanismos alternativos, por lo que representa un escenario de afectación máxima o impacto potencial más alto”.
En este escenario, Guerrero recibiría 106.6 millones de dólares menos, lo que posiciona al estado como el segundo con una mayor disminución del país, sólo después de Michoacán con 107.3 millones de dólares.
Las mayores contracciones relativas, en proporción al total de remesas recibidas, serían en Tamaulipas y Guerrero con 3.2 por ciento, otros estados afectados serían Puebla con 2.6 por ciento y Oaxaca con 2.6 por ciento.
“Si bien se trata de montos que afectarían el bienestar de un número significativo de familias, no serían reducciones capaces de generar desequilibrios en la balanza de pagos de México”, acota el banco privado.
BBVA recuerda que el proyecto de ley de reconciliación presupuestaria se encuentra aún bajo revisión en el Senado de Estados Unidos, una vez que la ley sea aprobada, lo cual podría tardar semanas, “se sabrá con certeza si los envíos de remesas serán gravados, en qué condiciones, con qué tasa impositiva y a partir de qué fecha entrará en vigor, que preliminarmente sería el 1.º de enero de 2026”.
El año pasado, Guerrero recibió 3 mil 286.2 millones de dólares de remesas, un nuevo récord histórico en el envío de dólares de los paisanos que viven en Estados Unidos, y en el trimestre de enero a marzo del año curso fueron 798.8 millones de dólares, 95.5 millones más que los 703.3 millones de dólares del mismo periodo de 2024.
El mismo BBVA indicó en otro estudio en mayo pasado que las remesas enviadas a Guerrero en 2024 equivalen al 13.8 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), sólo Chiapas está por encima con un 15.9 por ciento de equivalencia, por lo que ambos estados son las entidades que más dependen de los recursos enviados por los inmigrantes.
Texto: Ramón Gracida Gómez/ Foto: Archivo


