
Acapulco, Guerrero, a 9 de agosto de 2025.- Propietarios de restaurantes, bares, heladerías, taquerías y otros negocios ubicados en el tramo de remodelación de banqueta, guarniciones, y pavimento de la Costera, expresaron su descontento ante la lentitud de las obras a cargo de Fonatur Infraestructura, que afectan sus establecimientos pues producen polvo y ruido que molestan a los clientes.
Los trabajos que comenzaron el 28 de julio deberán concluir el 12 de agosto, según informó el organismo federal; el primer tramo de 500 metros de la Costera va desde la esquina de la calle Manuel Gómez Morín, frente el hotel Kristal, hasta la calle Alemania, frente al restaurante El Zorrito.
Este miércoles los trabajadores con ayuda de retroexcavadoras comenzaron a retirar el cimiento de la banqueta en el sentido de la Costera hacia el centro, pero otro grupo continuaba este jueves rellenado y planeando el área donde se colocará el nuevo concreto en el sentido a la base naval.
En ese tramo en sus dos sentidos hay unos 150 establecimientos, de acuerdo con el dirigente de la Unión de Bares de Acapulco, Alvaro Soriano Rios, y los negocios más afectados son los restaurantes durante el día, y los bares y discotecas durante la noche.
Los trabajos se realizan sin ninguna señalización para el peatón que trata de caminar en la banqueta, pese al rompimiento del cimento por las retroexcavadoras, porque en los carriles de la Costera no se ha delimitado una zona peatonal para la gente que camina en esa área de oficinas, consultorios y negocios.
Los trabajadores de los restaurantes que están sin ventanales, indicaron que hay demasiado polvo, además del intenso ruido, lo que genera que los comensales opten por irse. Mientras los visitantes que tratan de ir a comer a esas áreas no encuentran dónde estacionar sus automóviles y mejor se retiran, lo que está provocando una disminución de ventas.
Por la tarde, en el caso de los bares, ocurre algo parecido, y debido a que la banqueta del sentido hacia la base sigue abierta y sin el concreto, la gente evita transitar por la zona y hay una disminución de clientes.
Soriano Rios recriminó que los trabajos no avanzan en el tiempo que se estimó, además de que no terminan en un lado, cuando ya están rompiendo las banquetas del otro sentido, así como el hecho de que los representantes de Fonatur Infraestructura no les avisaron y tampoco se acercaron a consultarles, las fechas de inicio de las obras.
El empresario indicó que hay una desesperación no sólo de los propietarios de los establecimientos, por las bajas ventas, sino de los meseros, quienes están viendo mermados las ganancias que obtienen de las propinas, además de que la temporada vacacional de verano no ha sido como la que esperaban en ventas.
En el recorrido se observó que las familias de visitantes con adultos mayores, y con menores o bebés en carriolas, son los que tienen mayores dificultades para poder caminar en ese tramo, en sus dos sentidos, por las áreas abiertas en las banquetas y tramos donde se está aun aplanando para colocar el concreto en la calle.
Texto: Jacob Morales Antonio / Foto: Carlos Carbajal


