5 diciembre,2024 4:56 pm

Practican en laboratorio cirugías y emociones

Ciudad de México, 5 de diciembre de 2024.-Eres un joven médico, estás en un hospital y llega la ambulancia con un malherido. Como en las series de la televisión ambientadas en salas de emergencias, hay que actuar con rapidez; observar con certeza las lesiones, y ejecutar con eficiencia una maniobra para salvar esa vida.

Pero calma. El paciente no es de carne y hueso, es un robot programado para presentar una variedad de lesiones y síntomas, mientras que el escenario es un centro de simulación, el que comúnmente utilizan las escuelas de medicina para la práctica de sus estudiantes.

Lo que sí es real aquí son las emociones. Hay, sobre todo, nervios entre los jóvenes que hacen sus pininos en la atención médica.

Saben que son casos hipotéticos y está permitido equivocarse, que su profesor les dirá qué hicieron bien, o qué hicieron mal, pero la mente juega y los lleva al futuro, al momento en el que se enfrentarán a un caso real.

Además de las destrezas o habilidades que puedan aprender en una infraestructura tecnológica de este tipo, en donde se ensayan consultas, cirugías, incluso partos, un centro de simulación ayuda también a detectar emociones, y controlarlas.

“Queremos que aprendan a manejar esas emociones”, dijo Sandra Ana Cárdenas Rolston, coordinadora del Centro de Simulación TecSalud.

“Puede ser que alguno se sienta enojado, triste, justo es lo que sucede en la realidad. Muchos de estos escenarios nos van a tocar: un paciente difícil o molesto. Se requieren competencias de cómo adquirir o manejar esa situación o, incluso, las propias emociones”.

Aquí se aprovechan las ventajas de poder aprender a prueba y error, incluso, para dar malas noticias cuando no hay más que hacer y un paciente fallece.

“Eso también lo practican aquí, por ejemplo, esas malas noticias”, comentó Cárdenas Rolston, profesora de Pre y Posgrado en Pediatría. “Cuando estudié medicina, no había un centro de simulación, entonces, cuando me tocó dar malas noticias, pues me tocó ya en el ámbito clínico.

“Me hubiera encantado poder haber practicado antes en un lugar seguro, donde un profesor me hubiera dicho esos detalles que hay que tener con los familiares, como una caja de pañuelos, que estén sentados, no hacerlo en el pasillo”.

Los centros de simulación son un recursos muy importante para las escuelas de medicina.

TecSalud, tiene uno desde hace 17 años, pero recientemente amplió sus instalaciones en la Escuela de Medicina a un lado del hospital San José. Los usuarios son maestros y estudiantes de médico cirujano, de la escuela de biociencias, nutrición y psicología clínica, además de 17 especialidades.

En este centro hay también espacios para prácticas con realidad virtual, consultorios con cámaras Gessel desde donde los profesores observan y evalúan las prácticas de los estudiantes para la retroalimentación, así como un cuarto para practicar la esterilización previa a una cirugía.

“Los que están ya en especialidades médicas, los quirúrgicos, ginecología y obstetricia, urología, anestesia, son los que más acuden para cuestiones de área quirúrgica”, explicó la profesora Cárdenas Rolston.

Nada iguala, al momento, la interacción con un ser humano, pero los robots tienen la función de ayudar al estudiante a comenzar con lo básico de una atención en problemas de salud.

Hay simuladores de mediana fidelidad diseñados para tomarles mediciones como presión y oxigenación; y otros de alta fidelidad que se pueden programar para revisiones más exhaustivas del corazón o los pulmones.

Con ayuda de ellos y de un escenario hospitalario simulado, los estudiantes ganan no solo habilidades, también confianza en lo que hacen.

Texto: AgenciaReforma