3 marzo,2025 9:45 am

Premia el Oscar al cine independiente; Anora se lleva cinco y le dan a Emilia Pérez dos

Gana como Mejor Película y Mejor Director, Sean Baker; Mejor Actriz, Mikey Madison que le quita el Oscar a Demi Moore; mejor Guion Original y Mejor Edición. Adrien Brody se lleva el galardón a Mejor Actor por El Brutalista. La Sustancia y Cónclave, las perdedoras en la gala hollywoodense

Ciudad de México, 3 de marzo de 2025. Contra varios pronósticos, Anora fue la cinta más premiada en la gala número 97 del Oscar, la noche de este domingo, al llevarse un total de cinco estatuillas doradas: Mejor Película, Mejor Director, Mejor Actriz, mejor Guion Original y Mejor Edición.

“Gracias por premiar a una película realmente independiente. ¡Larga vida al cine independiente!”, gritó, emocionado, el director Sean Baker al recibir el premio a mejor película.

Momentos antes, Baker se llevó otros tres premios Oscar, el de Dirección, Edición y Guion Original, para un total de cuatro, convirtiéndose en la primera persona en conseguir tal hazaña en el mismo año por la misma película.

Sólo Walt Disney hizo algo similar en una misma ceremonia, ganar cuatro galardones en 1953, aunque fue por cuatro cintas diferentes: The Living Desert, The Alaskan Eskimo, Bear Country y Toot, Whistle, Plunk and Boom.

“Estamos todos aquí esta noche y viendo esta transmisión porque amamos las películas. ¿Dónde nos enamoramos de las películas? En el cine”, dijo Baker cuando ganó como mejor director, premio que le dio Quentin Tarantino.

“Ver una película en el cine con público es una experiencia. Podemos reír juntos, llorar juntos y, en una época en la que el mundo puede sentirse muy dividido, esto es más importante que nunca. Es una experiencia comunitaria que no se obtiene en casa. Y ahora mismo, la experiencia de ir al cine está amenazada”.

Por su parte, Mikey Madison ofreció la mayor sorpresa de la noche, al “robarle” el Oscar a mejor actriz a Demi Moore, quien era la favorita de fans y expertos por igual. Al final, la protagonista de Anora subió al escenario con cara de incredulidad.

“Esto es muy surrealista… Crecí en Los Ángeles, pero Hollywood siempre me pareció muy lejano, así que estar aquí, parada en esta sala hoy, es realmente increíble”, dijo Madison, quien da vida a una bailarina exótica y trabajadora sexual en el filme.

“Solo quiero reconocer y honrar a la comunidad de trabajadoras sexuales. Sí. Seguiré apoyando y siendo una aliada. Todas las personas increíbles, las mujeres que he tenido el privilegio de conocer de esa comunidad, han sido uno de los aspectos más destacados de esta increíble experiencia”.

Quien no sorprendió tanto con su triunfo fue Adrien Brody, al ganar como mejor actor por El Brutalista, con todo y que muchos esperaban ver a Timothée Chalamet llevarse el ansiado premio.

“La actuación es una carrera muy glamurosa, pero lo que he ganado al regresar aquí, es perspectiva. No importa lo que consigas en tu carrera, todo se puede esfumar de un día a otro. Y esta noche, lo especial para mi, es darme cuenta de eso, así como la gratitud de todavía poder hacer el trabajo que hago”, señaló el actor, de 51 años, al subir al escenario por su estatuilla.

Esta fue la segunda nominación y el segundo Oscar en la carrera de Brody, quien en 2003 sorprendió a la industria al alzarse con la estatuilla dorada por su desgarrador papel en la cinta El Pianista, de Roman Polanski.

En la actual temporada de premios, Brody se colocó en casi todas las galas de premios como el líder a vencer en el Oscar, tras triunfar en ceremonias como el Globo de Oro, los Critics’ Choice y el BAFTA, entre muchas otras.

Una ceremonia emocionante

Con un homenaje al cine, que incluyó un explosivo número musical a cargo de Ariana Grande y Cynthia Erivo, el cual levantó a todos de sus asientos para una sonora ovación, fue como arrancó la 97 edición de los premios Oscar.

Grande, ataviada en un brillante vestido rojo, entonó Somewhere Over the Rainbow, de El Mago de Oz, y recibió en el escenario a su coestrella de Wicked, Cynthia Erivo, para interpretar otras piezas, entre ellas el éxito de la cinta Defying Gravity.

“Bienvenidos a los Premios de la Academia”, dijo el anfitrión Conan O’Brien, quien apareció en el escenario tras un video en el que se le ve saliendo de la espalda de Demi Moore, en un guiño a la cinta de terror nominada, La Sustancia.

O’Brien fue ácido en sus bromas durante su monólogo de bienvenida, en especial al abordar la controversia que opacó la cinta Emilia Pérez por los antiguos tuits antisemitas de su protagonista, Karla Sofía Gascón.

“Anora usa la palabra con ‘F’ (joder) 479 veces… Son tres veces más que el récord establecido por el publicista de Karla Sofía Gascón Y Karla, si vas a tuitear sobre los Oscar, recuerda: mi nombre es Jimmy Kimmel”, soltó el comediante, mientras la actriz española hacia una señal de “namasté” hacia las cámaras.

Varios críticos online coincidieron que el monólogo de O’Brien fue un éxito, al incluir menciones a Adam Sandler y su vestuario relajado de shorts y sudadera; la expresión de decepción de John Lithgow, y una broma sobre el fundador de Amazon, Jeff Bezos. En otro momento, igual de celebrado, O’Brien subió al escenario a un grupo de bomberos de Los Ángeles para contar bromas sobre cine.

El primer premio de la noche, presentado por Robert Downey Jr., fue para Kieran Culkin como Mejor Actor de Reparto. Con este triunfo, Culkin arrasó por completo en la temporada de premios, por su actuación junto a Jesse Eisenberg en la cinta dirigida por este último, Un Dolor Real.

“No tengo idea de cómo llegué aquí… Solo he estado actuando toda mi vida”, señaló, antes de recordar la promesa que le hizo su esposa, Jazz Charton, de que podrían tener un cuarto hijo si él ganaba un Oscar; Culkin aprovechó la oportunidad para aceptar la oferta.

Una de las sorpresa más celebradas de la noche fue Flow, un filme de Letonia, totalmente sin diálogos, que ganó el Oscar a la mejor película animada, una victoria inesperada sobre Robot Salvaje, de DreamWorks Animations, que era la favorita de muchos.

La victoria de Flow, una parábola ecológica sobre un gato en un mundo inundado, es el primer Oscar en la historia para una película letona. “Gracias a mis gatos y perros”, expresó el director, Gints Zilbalodis, al aceptar el premio.

Zoe Saldaña se llevó el Oscar a Mejor Actriz de Reparto por interpretar a una abogada que enfrenta el mayor desafío de su carrera en el narco-musical Emilia Pérez, que pese a las críticas, logró agenciarse un par de premios.

La actriz de raíces dominicanas venció en la categoría en esta edición a Ariana Grande (Wicked), Felicity Jones (El Brutalista), Isabella Rossellini (Cónclave) y Mónica Bárbaro (Un Completo Desconocido).

“Mi madre está aquí. Toda mi familia está aquí. Estoy anonadada por este honor”, dijo Saldaña, de 46 años, entre lágrimas mientras aceptaba su premio. “A mi elenco y mi equipo de Emilia Pérez, les comparto este premio”.

“Mi abuela llegó a este país en 1961. Soy una orgullosa hija de padres inmigrantes. Con sueños, dignidad y manos trabajadoras, y soy la primera estadunidense de origen dominicano en aceptar un premio de la Academia, y sé que no seré la última”.

“El Mal”, el electrizante tema cantado por Saldaña en Emilia Pérez, también ganó el Oscar a la Mejor Canción, para los compositores franceses Camille y Clément Ducol, así como para su coautor, el director de la película, Jacques Audiard. Y en un dato de trivia muy triste, la compositora Diane Warren perdió la estatuilla dorada a la canción original, ¡por decimosexta vez!.

Paul Tazewell, de Wicked, hizo historia cuando se llevó a casa el premio al Mejor Diseño de Vestuario, convirtiéndose en el primer hombre negro en ganar en dicha categoría, mientras que Duna: Parte Dos se alzó con dos premios técnicos, Sonido y Efectos Visuales.

A la mitad de la gala, Doja Cat, Lisa y Raye se unieron para rendir homenaje al legado de 007 durante los últimos 60 años, poco después de la noticia de que Amazon MGM adquirió el control creativo de la franquicia de James Bond.

El popurrí comenzó con la actriz Margaret Qualley, de La Sustancia, bailando al ritmo del tema clásico de Bond, mientras Lisa descendía del techo para cantar Live and Let Live, de Wings, el tema de la película de 1973 del mismo nombre.

La tailandesa le pasó la batuta a Doja Cat para que interpretara Diamonds Are Forever, de Shirley Bassey, de la película de Bond de 1971, y después a Raye, con su versión de Skyfall, de Adele.

Más adelante, en otro momento musical, Queen Latifah ofreció un homenaje al legendario compositor y músico fallecido Quincy Jones, segmento que fue presentado por Oprah Winfrey y Whoopi Woldberg. Latifah interpretó Easy on Down the Road, de la película El Mago, musicalizada por Jones.

Uno de los momentos más solemnes de la velada fue el tradicional segmento In Memoriam, que recuerda a los artistas fallecidos en el último año y el cual arrancó con el actor Morgan Freeman recordando a su colega y coprotagonista Gene Hackman.

“Esta semana, nuestra comunidad perdió a un gigante. Y yo perdí a un querido amigo, Gene Hackman”, señaló Freeman. “Tuve el placer de trabajar junto a Gene en dos películas, Los Imperdonables y Bajo Sospecha. Como todos los que alguna vez compartieron escena con él, aprendí que era un actor generoso”.

Además del doble ganador del Oscar, otras personalidades que aparecieron en el segmento, musicalizado por una orquesta sinfónica, fueron David Lynch, Donald Sutherland, James Earl Jones, Shelley Duvall, Gena Rowlands y la cineasta y escritora mexicana Lourdes Portillo. Sin embargo, Silvia Pinal no apareció.

Texto: Rodolfo G. Zubieta / Agencia Reforma