11 septiembre,2025 8:43 am

Prepara la Academia Mexicana de la Lengua la tercera edición del Diccionario Escolar del Español

El esfuerzo es para reforzar la formación del vocabulario y la ampliación del léxico en los alumnos a partir de la educación básica, porque están en una edad crucial para aprender el español, y a partir de ello, generar una “ciudadanía lingüística”

Ciudad de México, 11 de septiembre de 2025. La Academia Mexicana de la Lengua (AML) celebra su 150 aniversario con un proyecto dirigido a niñas, niños y adolescentes: la tercera edición del Diccionario Escolar del Español (DEE), corregida y aumentada, que será publicada el próximo año por Espasa, sello del Grupo Planeta.

“Es muy importante esta etapa (que cubre el DEE) porque corresponde a la formación del vocabulario y la ampliación del léxico”, destacó el escritor Gonzalo Celorio, director de la AML.

La obra, con más de 20 mil entradas y unas 33 mil acepciones –un 25 por ciento más que en la edición previa del diccionario escolar de la AML– busca fortalecer desde la niñez la ciudadanía lingüística, explica Pedro Martín Butragueño, presidente de la Comisión de Lexicografía de la institución.

“Así como tenemos derechos civiles de diferentes tipos, tenemos también derechos lingüísticos, el más básico es la propia lengua y hablar, además, una variante estandarizada de esa lengua.

“Podemos hablar de una manera muy coloquial, lo hacemos todos con los amigos en nuestra colonia, pero también necesitamos herramientas para desenvolvernos en ambientes más específicos”, puntualiza el lingüista.

Subraya que la ciudadanía lingüística implica capacidad de entender lo que se dice y de decir, también, lo que se quiere.

Los 10 años que median entre la edición previa y la nueva suponen cambios significativos, señala el investigador del Centro de Estudios Lingüísticos y Literarios de El Colegio de México.

“La manera de ver nuestro contexto en todos los sentidos, en especial el medio ambiente o las relaciones entre personas han cambiado muchísimo, así que fue necesaria una revisión a fondo del componente cultural del diccionario”, indica Martín Butragueño.

El tema de la sexualidad y de la diversidad ha sido uno de esos casos, menciona.

“Hemos procurado adoptar una política lingüística respetuosa con la propia SEP. En la palabra preservativo, más allá de la descripción, el ejemplo decía que el preservativo es importante al tener relaciones sexuales”, ilustra.

Se ha procurado todo el tiempo, enfatiza, en “establecer definiciones no sólo respetuosas, sino constructivas”.

La también lingüista y directora adjunta de la AML, Concepción Company Company destaca el carácter enciclopédico del DEE.

“Contiene ejemplos paradigmáticos y llenos de información enciclopédica, que posiblemente no le vaya a ser proporcionada a los chamacos en sus nuevos libros de texto o en los libros de texto de la Nueva Escuela Mexicana”, dice la autora de Léxico Histórico del Español de México.

Además, como se expuso en la Comisión de Lexicografía, los nuevos libros de texto han perdido el carácter global.

Pero México, contrasta, “no es sólo país multirracial y multiétnico, sino también enriquecido por las migraciones.

“Nos parecía muy importante que no sólo fuera muy cuidada la definición, sino que pudiéramos contribuir con ejemplos cortos, concisos, en el conocimiento enciclopédico que requiere un niño”, subraya.

Entre los especialistas que colaboraron como consultores en este diccionario figura la astrónoma Julieta Fierro, quien revisó las voces de Física y de Matemáticas. También participaron expertos en Derecho, Medicina y Comunicación, entre otras áreas del saber.

Los diccionarios, herramientas para husmear en el lenguaje, incluidas las “malas palabras”: Concepción Company

Company pone de relieve el alcance que, en general, estas obras tienen en la población.

“Los diccionarios tienen un estatus muy especial. En una casa donde no hay libros, siempre hay un diccionario que tuvieron que comprarle al chamaco”.

Pero un diccionario no sustituye a un libro de texto: lo complementa, aclara.

“Los diccionarios son la mejor herramienta para husmear, qué bueno que el chamaco empiece por las malas palabras, también están las malas palabras, bastantes de ellas en este diccionario escolar”.

Celorio resume: “El DEE es mejor que muchos diccionarios que están en el mercado y que son refritos de los que se han reeditado desde hace mucho tiempo.

“Este es un diccionario mucho más rico, mucho más profesional, mucho más científico en el sentido académico y amplio del término”.

Un proyecto paralelo

En paralelo, la AML desarrolla otro proyecto de largo aliento: el Diccionario del Español Contemporáneo. Su objetivo es registrar el uso actual del idioma desde 1950 hasta nuestros días, con especial énfasis en la contemporaneidad.

Incluirá voces procedentes de la tecnología, la política, la gastronomía, el cine o la medicina, siempre que hayan pasado al habla común. Términos como “huachicol” o expresiones del lenguaje audiovisual, como “flashback y “primer plano” ilustran cómo la lengua absorbe y adapta vocablos.

La base de datos en construcción ya supera los 32 mil artículos y tiene como meta 50 mil antes de iniciar la fase de definición, detalló Martín Butragueño.

Yanireth Israde / Agencia Reforma