11 mayo,2022 9:20 am

Presentan el documental “Te nombré en el silencio”, sobre la búsqueda de desaparecidos en Sinaloa

La película dirigida por José María Espinosa retrata la lucha de Las Rastreadoras de El Fuerte, colectivo que se organizó por la indolencia de las autoridades ante el problema. La cinta se estrena mañana en Cinépolis, Cinemex y la Cineteca Nacional

Ciudad de México, 11 de mayo de 2022. Dos veces por semana, Mirna sale junto con otras mujeres a buscar a sus desaparecidos. Las que todavía no los han encontrado usan una playera blanca que dice “Hasta encontrarte”, y quienes ya los encontraron, una color verde que dice “promesa cumplida”.

Ella usa la playera verde, pues su hijo fue encontrado en julio de 2017, pero ha seguido en la búsqueda, acompañando a otras mujeres que necesitan encontrar a sus desaparecidos.

Su historia, así como la de otras integrantes del grupo Las Rastreadoras de El Fuerte, fue registrada por el director José María Espinosa en el documental Te nombré en el silencio, que se estrena este 12 de mayo en Cinépolis, Cinemex, la Cineteca Nacional y otras salas del país.

En conferencia de prensa en el auditorio del Instituto Francés de América Latina (IFAL), en la Ciudad de México, donde presentaron la película, la fundadora de la agrupación Las Rastreadoras de El Fuerte, Mirna Nereida Medina, relató que “cuando nos ponemos la ropa (para ir a buscar a nuestros desaparecidos), créanme, sentimos que nos va entrando una fuerza, como si los muchachos, los desaparecidos, nos estuvieran viendo, como que ellos por allá están esperándonos, están gritando que vayamos a sacarlos de allá donde están, es una sensación tan hermosa que te hace fuerte”.

Mirna perdió a su hijo Roberto en 2014 y cuando se acercó a las autoridades en busca de ayuda, se la negaron, así que con otras madres y esposas, formaron este colectivo. A ellas ni el desierto ni el crimen organizado las detiene para salir a buscar a sus hijos, armadas con picos y palas, cavando zanjas bajo el sol abrasador de Sinaloa dos veces por semana.

“Cada que encontramos un cuerpo yo siento que mi hijo desde el cielo –porque mi hijo está en el cielo, estoy segurísima– me aplaude y me dice ‘¡síguele, tenemos que encontrar a los otros porque nos faltan todos!’”.

La única condición que la rastreadora le puso al realizador fue que nada se podía repetir, ninguna expresión, ninguna frase, él tendría que registrar todo por única vez. Así, el resultado fue la posibilidad de acompañar a estas mujeres en su búsqueda pero también capturar momentos de risa, de cotidianidad, conocerlas en otros aspectos.

Ella tiene otro hijo y su esposo, pero la misma labor que hace la ha alejado de ellos.

“Mi familia vive lejos, la mantengo lejos, a mi nieta la mantengo lejos por seguridad, pero aquí con las otras buscadoras ya somos una familia, aunque no tengamos la sangre los lazos que nos unen se hacen mucho más grandes”, señaló.

El periodista asesinado Javier Valdez “nos asesoraba sobre qué hacer y qué no hacer, cómo exigir”

Uno de los grandes pilares de las rastreadoras en el pasado fue el periodista Javier Valdez, asesinado el 15 de mayo de 2017 en Culiacán. Él fue su guía e incluso él las bautizó así.

“Javier Valdéz fue el que nos puso Las Rastreadoras de El Fuerte, fue como nuestro Pepe Grillo, nos asesoraba sobre qué hacer y qué no hacer, cómo exigir, porque nosotras no sabíamos nada, y (estábamos) ante un gobierno indolente, la policía 100 por ciento metida en las desapariciones”, y agregó que ella le compartía sus temores, pues a raíz de la búsqueda de su hijo fue amenazada.

“Él estaba seguro que a mí me iban a matar primero que a él, él se fue pensando que a lo mejor yo lo seguía, pero aquí sigo y ojalá me dejen mucho más porque faltan muchísimos, faltan 100 mil desaparecidos que tenemos que seguir buscando”.

Aunque ella cuenta con el mecanismo de protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas por la labor que realiza, siempre se mantiene de perfil bajo, “no puedo quejarme”, dice de dicho mecanismo, pero considera que le falta mucho, pues le ha tocado ver la muerte de muchas compañeras y compañeros, por lo que ella sigue cuidándose.

“Ustedes son los que nos defienden a nosotros (refiriéndose a los medios de comunicación), ustedes son los que hacen fuerte a los grupos de búsqueda”, pero aun así, dijo, han seguido sufriendo amenazas, como la que vivieron en diciembre pasado, cuando les dijeron que si volvían a buscar por tal zona les cortarían la cabeza.

“La última vez que fuimos amenazadas nosotras fue el 19 de diciembre del 2021, teníamos un cuerno de chivo nosotras en la espalda, nos humillaron, nos hicieron que nos regresáramos y besáramos las palas, ¿qué importa?, las palas son nuestras mejores amigas”, relató.

Las buscadoras decidieron ya no buscar allí para no ponerse en riesgo, pero seguirán hasta encontrar a sus seres queridos.

“Hay mil maneras de buscar, no nada más con la pala y machete, como hacer una base de datos de personas desaparecidas”, agregó. También enfatizó que no sólo son esas mujeres que salen con pico y pala, también están buscando leyes y políticas públicas que impidan que estas situaciones se repitan, así como generar más sensibilidad, empatía y apoyo de la sociedad.

Un proyecto que creció

Por su parte, el director Espinosa de los Monteros explicó que “el proyecto nació de un cortometraje más pequeño que trata del desplazamiento forzado y la normalización de la violencia, nosotros estábamos haciendo ese cortometraje, estábamos haciendo investigación, platicando con periodistas, con activistas, con diferentes víctimas y yo también tenía conocimiento de los grupos que estaban buscando a sus desaparecidos en el norte de Sinaloa y en eso contactamos a Mirna, para hacerle una entrevista. Y cuando yo hice la entrevista y al no estar recibiendo la información de terceros sino simplemente estar viendo a Mirna, escuchándola, sintiendo lo que ella sentía, todo su dolor y toda su pérdida, yo pensé que esto no era solamente para un cortometraje, esto es para un largometraje donde podamos mostrar todos los matices del grupo y hacerle justicia a su lucha”.

Estremecedora, conmovedora y al mismo tiempo con gran dosis de humor y corazón, la película llega a ser una celebración alegre de su lucha, un espacio donde hay drama y humor, porque de otra forma sería imposible realizar esa búsqueda titánica de los desaparecidos.

Ganadora del premio José Rovirosa a Mejor Documental Mexicano del 2021, galardón organizado por organizado por la Dirección General de Actividades Cinematográficas (DGAC) y la Escuela Nacional de Artes Cinematográficas (ENAC, de la UNAM), brinda un íntimo retrato sobre los horrores que viven día a día estás madres que indagan sobre qué les pasó a sus seres queridos, pero al mismo tiempo la sororidad que hay entre ellas.

“Durante el rodaje vivimos en carne propia los riesgos que corren Las Rastreadoras cada semana cuando salen a buscar a sus hijos. Pero también se ríen o tienen su vida cotidiana, con amores y todo esto, y esa es la importancia de la dualidad de las cosas, que existe luz y sombra en ellas”, explicó el realizador.

Luego de una prolífica gira por festivales, que incluye al Festival de Cine documental DocsMX, (2021), Ambulante Gira de Documentales (2021), Festival Internacional de Cine Documental Zanate (Colima, 2021) o el Ciclo Internacional sobre Justicia Transicional y Paz (México, España, Colombia), entre otros, Te nombré en el silencio llega a salas nacionales bajo el sello de Artegios.

La cinta fue producida por Paloma Cabrera Yáñez y Juan Pablo Espinosa, en colaboración con las casas productoras EMT Films y Cinema del Norte en coproducción con No Ficción y Estudios Churubusco. Además contó con el apoyo de fundaciones internacionales como Ford Foundation, Just Films, Open Society Foundations y El Día Después.

Texto: Redacción