19 junio,2026 8:47 am

Presentan el libro La revolución del orgullo, sobre los orígenes del Movimiento de Liberación Homosexual

El despido injustificado de Fernando Vigorito en la tienda Sears de la Cdmx hace 55 años, motivado únicamente por su orientación sexual, se convirtió en un catalizador social, dicen en el evento

Ciudad de México, 19 de junio de 2026. Hace 55 años, un trabajador de la tienda Sears en la Ciudad de México fue despedido porque era homosexual. Se llamaba Fernando Vigorito y las protestas que propició el hecho, así como su defensa, fue uno de los detonadores del Movimiento de Liberación Homosexual (MLH), del que Roberto González Villarreal se ocupa en el libro La revolución del orgullo, presentado la noche del miércoles en la Fundación Elena Poniatowska Amor.

“Nos tardamos 50 años para que se escribiera la historia del movimiento homosexual-lésbico en México”, señaló el periodista Braulio Peralta al comentar el libro publicado por Editorial Terracota.

El volumen lleva como subtítulo Inicios, auge y declive del Movimiento de Liberación Homosexual.

El periodo que abarcó el MLH, de 1971 a 1985, fue la época del Halconazo, muy cercana también al movimiento estudiantil del año 68, y esa efervescencia social se manifestó cuando fue despedido el trabajador de Sears e integrante del Frente de Liberación Homosexual, comandado por Nancy Cárdenas, dramaturga.

“Yo digo que ese es nuestro Stonewall. Es mi forma de ver que allí surgió algo, porque salimos a reclamar a Sears Roebuck que habían corrido a una persona por joto”, destacó Peralta.

Aunque revolucionario, el MLH fue uno de las grandes rebeliones del siglo XX que cayeron en el olvido, apuntó González Villarreal, también autor de los libros Ayotzinapa (2015), El acontecimiento #YoSoy132 (2013) e Historia de la desaparición (2021).

“Es un movimiento, además, que tiene poca escritura, que tiene poca historia, y se empezó a escribir muy tarde”.

Trazar su historia implicó un deslinde al ser relacionado como antecedente del movimiento LGBTTTIQ+, expuso el también investigador de la Universidad Pedagógica Nacional.

“El movimiento LGBT reivindica identidades; el MLH era un movimiento que luchaba contra un sistema opresivo. Por eso me llamaba de liberación. La liberación no es un adjetivo, es un verbo sobre todo: hay que liberarse, hay que liberarnos…

“¿Y ante qué se libera o ante qué nos liberamos? Ante un régimen opresivo múltiple que está en muchos espacios, de muchas formas, y se coordina lateral, jerárquicamente, etcétera, que se encuentra desde la escuela hasta la familia, desde la cárcel hasta las oficinas gubernamentales, las policías, pero también los siquiatras, pero también los médicos, pero también nosotros mismos”.

La multiplicidad de espacios y de formas de opresión es lo primero que planteó el movimiento, enfatizó.

“Y eso no se agota en banalidades como la visibilidad”.

Por su parte, invitado también a la presentación, el periodista Manuel Arellano consideró que la Marcha del Orgullo, cuya edición 2026 tendrá lugar el próximo 27 de junio, no sólo no hereda las luchas del MLH, sino que forma parte del dispositivo opresor de la homosexualidad y, en general, de la sociedad.

“En otras palabras: le lava el rostro”.

A modo de hipótesis sobre quién abrió las puertas a las marchas, Arellano perfiló al mercado.

“Si algo ha permitido el crecimiento y las características de la Marcha del Orgullo, es el proceso silencioso de acoplamiento de la agenda LGBT al modelo económico y financiero de desarrollo que alienta la acumulación de capital y la explotación, de forma abierta o soterrada, de la población, incluidos gays, lesbianas y personas trans.

“Aunque no sea un propósito deliberado, la actual agenda LGBT avala la generación de mercados dirigidos a la diversidad sexual y no se cuestiona por qué las sexualidades disidentes, particularmente la gay, reciben trato de mercancía”, puntualizó Arellano.

La revolución del orgullo incluye la revisión de novelas, ensayos, cuentos, películas, obras de teatro y música que contribuyeron en esos años a la formación de preceptos y afectos relacionados con la diversidad sexual.

Yanireth Israde / Agencia Reforma