
La protagonista, Alex Orozco, señala que es importante abordar la identidad, la transición, los vínculos afectivos, así como las dificultades amorosas de las personas nacidas biológicamente hombres en la cultura zapoteca del Istmo de Tehuantepec, Oaxaca
Acapulco, Guerrero, 17 de marzo de 2026. Con tres funciones, el pasado fin de semana en el Centro Cultural Domingo Soler se presentó el trabajo escénico Violeta, encabezado por la actriz muxe Alex Orozco, que da cuenta de las dificultades amorosas que ocurren en las personas nacidas biológicamente hombres en la cultura zapoteca del Istmo de Tehuantepec, Oaxaca.
Decenas de personas –en las funciones de viernes, sábado y domingo- que acudieron a la sala Luis Zapata del centro cultural conocieron la historia de Vicente (Daniel Hurtado), un indígena zapoteca enamorado de una muxe, Joaquín (Alex Orozco), con quien forma una relación de casi veinte años luego de conocerse en el patio de una secundaria.
No obstante, dicha relación no es del todo normal ya que debido al machismo propio de la sociedad, tuvieron que estar escondidos todos esos años.
Muchos ven a los muxes como algo folclórico propio de la cultura zapoteca, explicó la actriz en charla posterior, “pero pocos saben lo que hay detrás luego de que pasa toda esa marea de publicidad, de medios (de comunicación), de visitantes, por lo que al menos para mí es importante compartir y contar estas historias más allá del folclor, del colorido, de la fiesta”, aceptando que después de todo se habla de personas comunes que viven, aman y sufren y que existen porque sí, Violeta en realidad sí existió.
Así, quien fue una de las tres personas a cargo de El secreto en el río, serie dramática mexicana creada en 2024 por Alberto Barrera y que habla sobre la comunidad muxe y que, disponible en Netflix, fue un éxito, señaló que es importante abordar la identidad, la transición y los vínculos afectivos a lo largo del tiempo.
Por ello es que preguntas como ¿qué somos? cobran valor en la obra en medio del tránsito de Joaquín a Violeta, en medio de promesas incumplidas y en medio, también, de la canción Ojos bonitos, cantada en zapoteco que sirven tan sólo para maquillar el dolor.
“Lo malo no es tropezar dos veces con la misma piedra, lo malo es cuando una te enamoras de la pinche piedra”, dice Violeta para justificar todos esos años esperando una respuesta que llega hasta el final, cuando ya no importa.
Por su parte, el actor Daniel Hurtado aceptó que fue difícil, siendo él de Veracruz, conocer todo el contexto de una cultura ajena a él –incluso la lengua–, “pero el inmiscuirme y profundizar en este tipo de historias y problemáticas me permitió conocer este universo muxe lleno de colores colectivos y dolores colectivos que sí, es necesario compartir”.
Estas funciones del trabajo escénico Violeta, presentadas por Teatro Alternativo Dixhaza, forman parte de una gira por el país que ha incluido Puebla y el Foro Cultural de La Mancha, de Chilpancingo y más adelante Iguala y luego Oaxaca.
Óscar Ricardo Muñoz Cano


