
Y Nicolás Maduro expulsa de las Fuerzas Armadas al ex jefe de la Policía venezolana y a otros 54 militares acusados de estar implicados en la fallida intentona golpista y fallido alzamiento militar de la semana pasada.
Caracas, Venezuela, 8 mayo de 2019. El presidente del Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela, Maikel Moreno, ratificó este miércoles su lealtad al gobierno de Nicolás Maduro, en su primer pronunciamiento desde el alzamiento militar del 30 de abril, en el que, según la versión estadunidense, estuvo implicado.
“No somos chantajeables, ni nos subordinaremos jamás, ante un gobierno extranjero que pretenda vulnerar la soberanía”, señaló en un comunicado que leyó desde el alto tribunal, instando a Estados Unidos a “abandonar su política contra el pueblo venezolano”.
Moreno advirtió que el TSJ “seguirá aplicando las medidas, los pronunciamientos y las decisiones a que haya lugar (contra) quienes atenten contra la independencia, la seguridad, la paz y la integridad del país”.
“Ratificamos al pueblo venezolano y al pueblo del mundo nuestro apego a la Constitución, a la ley y al servicio de la correcta administración de justicia”, declaró.

De acuerdo con el relato proporcionado por el asesor de Seguridad Nacional de Estados Unidos, John Bolton, Moreno, junto con el ministro de Defensa, Vladimir Padrino, y el jefe de la Guardia Presidencial, Iván Rafael Hernández, habían pactado con la oposición que dejarían caer a Maduro pero se echaron atrás por la injerencia de Rusia y Cuba.
Padrino compareció el mismo 30 de abril, día de la asonada militar, para reiterar su lealtad al Gobierno de Maduro. Moreno, en cambio, había guardado silencio hasta este miércoles.
Expreso mi rechazo contundente ante los ilegales intentos de un pequeño grupo de militares y civiles que buscan tomar por la fuerza el poder político de la Nación, en contra de la Constitución y leyes vigentes del país, escribió el mismo 30 de abril en su cuenta Twitter Maikel Moreno.
Sin embargo, el TSJ ha seguido actuando. Así en los últimos días ha despejado el camino para procesar a siete diputados opositores y al vicepresidente de la Asamblea Nacional, el también disidente Édgar Zambrano, por rebelión y traición, entre otros delitos, por el 30 de abril.
Este miércoles también, gl gobierno de Maduro expulsó de las Fuerzas Armadas al ex jefe de la Policía venezolana y a otros 54 militares acusados de estar implicados en la fallida intentona golpista y fallido alzamiento militar de la semana pasada.
A través de un decreto presidencial, Maduro ordenó la expulsión y degradación del general de división Manuel Figuera, ex jefe del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN), cinco tenientes coroneles, cuatro mayores, cuatro capitanes, seis primeros tenientes y tenientes y 35 sargentos.
Entre los oficiales expulsados y degradados destaca el teniente coronel Ilich Sánchez, de la Guardia Nacional, quien en los últimos meses tuvo a su cargo la jefatura del comando que da protección a la Asamblea Nacional, controlada por la oposición.
Crisis política

La crisis política en Venezuela se agravó el 10 de enero, cuando Maduro decidió iniciar un segundo mandato de seis años que no reconocen ni la oposición ni buena parte de la comunidad internacional porque consideran que las elecciones presidenciales del 20 de mayo fueron un fraude.
En respuesta, Juan Guaidó se autoproclamó presidente interino el 23 de enero con el objetivo de cesar la “usurpación”, crear un gobierno de transición y celebrar “elecciones libres”. El 30 de abril anunció el inicio de la ‘Operación Libertad’ para derrocar a Maduro asegurando que contaba con el apoyo de “un grupo importante” de militares.
Tras unas horas de confusión, la cúpula militar se alineó con Maduro, que dio por derrotada la “escaramuza golpista” y amenazó con acciones judiciales a todos los implicados en la misma.
Texto: Europa Press / Redacción
Foto portada: Twitter @MaikelMorenoTSJ


