
En el texto se describe que a pesar de que es un destino turístico de renombre, la actividad se enfocó en modelos tradicionales de inversión privada, por lo que hay poca participación de la población en los proyectos turísticos
Ciudad de México, 6 de marzo de 2026. El Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) presentó su Programa Institucional 2026-2030, en el que la intervención y desarrollo de Acapulco es uno de los principales objetivos a trabajar.
El programa, publicado este jueves en el Diario Oficial de la Federación tiene como objetivo, en su numeral 2, “posicionar al Centro Integralmente Planeado (CIP) Acapulco-Coyuca como un destino turístico sostenible, resiliente y socialmente inclusivo”.
En el texto se describe que a pesar de que Acapulco es un destino turístico de renombre, la actividad turística se enfocó en modelos tradicionales de inversión privada, por lo que hay poca participación de la población en los proyectos turísticos.
Además, luego de los huracanes Otis en 2023 y John en 2024, con pérdidas económicas de 61 mil millones de pesos y 50 mil millones de pesos, la infraestructura sufrió daños que limitan la prestación de servicios.
Fonatur explica que el Centro Acapulco-Coyuca abarca 3 mil 510.23 hectáreas, de las cuales, 2 mil 580.74 están en Acapulco, 144.79 en Pie de la Cuesta y 784.70 en Coyuca de Benítez.
“El Objetivo 2 del Programa Institucional 2026-2030 del Fonatur se centra en revitalizar uno de los destinos turísticos más emblemáticos de México, a través de la transformación del CIP Acapulco-Coyuca en un destino turístico sostenible, resiliente y socialmente inclusivo, lo que representa un reto diferente para el Fonatur, a diferencia de los demás CIP desarrollados por la entidad, en donde el desarrollo turístico de estos destinos comenzó desde cero”, explicó la dependencia.
Luego de los fenómenos meteorológicos que sufrió en especial Acapulco, Fonatur considera que “este destino presenta una lata vulnerabilidad socioambiental”, ademas de que áreas como el zócalo, colonias populares y la avenida Costera no tienen iluminación eficiente, lo que afecta a la percepción de seguridad.
De igual forma, Puerto Marqués se considera “punto crítico”, pues se considera como altamente vulnerable para inundaciones y que tiene una infraestructura turística deficiente, que reduce el desarrollo y pone en riesgo a la población.
Fonatur añade que Acapulco y Coyuca de Benítez son “zonas altamente vulnerables a desastres naturales”, con 68 declaratorias de emergencia y contingencia climatológica entre 2000 y 2024, que incluyen sismos, fenómenos meteorológicos y desastres.
“Resulta fundamental promover su bienestar y desarrollo mediante la creación de condiciones que impulsen una mayor derrama económica. Para lograrlo, es necesario elevar la calidad y competitividad del sector turístico, promover su ordenamiento y transformación, así como fomentar la inversión pública, privada y social en esta actividad”, considera Fonatur.
El fondo afirma que si no se interviene de manera oportuna, tanto en Acapulco como en Coyuca de Benítez, las consecuencias se agravarían y la afectación sería directa en la infraestructura turística y la llegada de visitantes a ambos destinos.
“De no intervenir oportunamente, las consecuencias serían cada vez más graves. La acumulación descontrolada de residuos continuaría afectando la salud pública y el medio ambiente, mientras que la degradación de la infraestructura turística y de servicios básicos seguirían mermando la competitividad del destino. Esto provocaría una reducción en la llegada de visitantes, afectando directamente a la economía local y generando un círculo vicioso de deterioro, marginación y pérdida de oportunidades”, explica.
En el programa se consideran tres estrategias para el posicionamiento de Acapulco y Coyuca de Benítez como destinos turísticos, en las que están el impulsar la plantación y el ordenamiento turístico en el CIP Acapulco-Coyuca, para garantizar un crecimiento equilibrado y sostenible; fortalecimiento de la infraestructura urbana y turística del CIP para impulsar el desarrollo del turismo y mejorar resiliencia frente a fenómenos, e integrar a comunidades locales en el desarrollo de la actividad turística.
Juan Luis Altamirano/ Foto: Carlos Carbajal


