
Chilpancingo, Guerrero, 4 de septiembre de 2024. La Casa de Atención a la Mujer Indígena (CAMI) Zihuachikahuac, que se traduce “mujer sana, fuerte y valiente”, y la Secretaría de la Mujer (Semujer) promueven en la región Montaña el reconocimiento a la partería tradicional.
Isabel Dircio, representante de la CAMI-Zihuachikahuac, encabezó la semana pasada un taller sobre derechos de las parteras tradicionales, en comunidades del municipio de José Joaquín de Herrera (Hueycantenango).
La actividad fue apoyada por el gobierno estatal y el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI).
Consultada, la activista Isabel Dircio expresó que es un proyecto de organizaciones e instituciones, planteado de 2022 a 2024.
Dijo que las parteras tradicionales se enfrentan a mucha discriminación y racismo. Agregó que el rechazo se acentúa cuando las parteras tradicionales son mujeres indígenas.
“Es por la ausencia de una política pública de salud, con enfoque intercultural y con perspectiva de género”.
Este mes, la CAMI de Chilapa y la Semujer presentarán en un evento los avances y retos de la partería tradicional en las regiones Centro y Montaña.
Entre los tratados que reconocen la partería tradicional está el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre Pueblos Indígenas y Tribales (1989); así como la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas (2007) y la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW) (1979).
También la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer o Convención de Belém do Pará (1994).
Sobre todo, la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en su artículo segundo, acerca de los pueblos y comunidades indígenas.
Texto: Luis Daniel Nava / Foto: El Sur


