13 mayo,2026 5:10 am

Propone Juan Barnard que la isla la Roqueta sea declarada Área Marina Protegida

 

Acapulco, Guerrero, a 13 de mayo de 2026.- La isla de La Roqueta debe ser declarada un Área Marina Protegida (AMP) con el fin de establecer diversas medidas de restauración “activa” del ecosistema, entre ellas, la siembra de corales y la prohibición de la pesca, planteó el biólogo marino Juan Barnard Ávila.

El ambientalista ofreció ayer una conferencia en un auditorio de la universidad privada Hipócrates, donde expuso su trabajo de tres años de medición de la temperatura del mar en Acapulco, en los que ha registrado la muerte de los corales alrededor de la isla por las altas temperaturas ocasionadas por la combinación del fenómeno de El Niño y el calentamiento global.

No obstante, en 2025, dos años después del devastador huracán Otis, en una de las inspecciones en el fondo marino, el también instructor de buzo encontró una colonia de coral de 20 centímetros detrás de La Roqueta, “donde no había coral antes”.

Hace tres semanas, un compañero buzo de Barnard Ávila encontró también un “recluta” de coral de cuatro centímetros, una escasez de ejemplares que le dio pie a señalar que la recuperación natural y “pasiva” de la isla en condiciones ideales tardaría entre 200 y 300 años.

Una de las conclusiones de la investigación de Barnard Ávila, que también forma parte del doctorado en Ciencias Ambientales de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), es el concepto de “extinción funcional”: “un estado crítico en donde una especie aún existe biológicamente, pero para que este coral, cuando en el tiempo que empiezan a soltar los gametos femeninos y masculinos para que tenga una diversidad genética, se cruce con otro coral; si no hay coral, ¿con qué se va a cruzar?”

Es decir, “la viabilidad poblacional, la capacidad de autorecuperación, el estado sería cero”, subrayó ante los más de 30 estudiantes de distintas carreras impartidas en la universidad Hipócrates.

El fin de la reproducción sexual se conoce como tipping point o punto de inflexión, “lo triste es que La Roqueta ya no produce nuevas larvas de pocillopora, el punto de inflexión reproductivo ha sido alcanzado”, aseguró.

En el mundo se ha establecido que el coral, cuya función de sumidero de carbono es vital para la regulación de la temperatura en el planeta, se encuentra en “el punto de no retorno”.

La propuesta de Barnard Ávila, que trabaja junto con el académico de la UAG, Alfredo Zárate, es que la isla de La Roqueta sea declarada una AMP con el fin de “hacer una restauración activa, que es donde nosotros metemos la mano para ayudarles”.

Como parte del proyecto, se impulsa una “gobernanza adaptativa basada en la resiliencia, la colonia solitaria como tal y el único recluta encontrado después de tres años es un llamado a la acción, tenemos que hacer antes de que esto continúe”.

El biólogo marino alertó de la persistencia de temperaturas superiores a los 32 grados, por lo que se necesitan corales que funcionen en esas condiciones y que puedan ser sembradas.

Otra de las medidas sería la prohibición de la pesca, “está comprobado que cuando un lugar se protege produce más organismos”, sostuvo Barnard Ávila, fotógrafo marino que ha alertado en los últimos años de las altas temperaturas del mar, una de las razones por las que el huracán categoría 5 del 25 de octubre de 2023 tuvo esa gran magnitud de fuerza.

Llamó al involucramiento de instituciones como la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y la Comisión Nacional del Agua (Conagua), entre otras, además de la sociedad civil; asimismo, la promoción del “conocimiento ecológico local”.

Ramón Gracida Gómez / Foto: Carlos Carbajal