

Chilpancingo, Guerrero, 19 de octubre de 2017. Maestras y madres de familia del jardín de niños María Faustina Benítez de Álvarez, de la comunidad de San Nicolás, municipio de Coyuca de Benítez, exigieron al gobernador priista, Héctor Astudillo Flores, la construcción de la escuela que fue demolida y abandonada por dos empresas cuatro años después de que resultó afectada por las lluvias.
Desde las 8 de la mañana, una comisión de ocho madres de familia llegó a Casa Guerrero, donde se disponía a protestar para exigir una audiencia con el gobernador, pero los guardias le indicaron que deberían presentarse en Palacio de Gobierno.
La directora encargada del jardín de niños, Katia Cuevas Rodríguez explicó que la escuela resultó con daños severos provocados por las tormentas Ingrid y Manuel, hace cuatro años.
Señaló que el inmueble que fue demolido y abandonada por dos constructoras del Instituto Nacional para la Infraestructura Física Educativa (INIFED), hace cuatro años, y sin darles ninguna explicación se suspendió el proyecto, que continúa en calidad de suspendido.
Las inconformes se colocaron con pancartas frente al Palacio de Gobierno, sin obstruir la vialidad, pero trabajadores del área de gobernación y de la Secretaría de Educación Guerrero (SEG), las amenazaron para que se retiraran.
La directora comentó que, desde hace cuatro años, tras las tormentas Ingrid y Manuel, el INIFED se comprometió a reconstruir la escuela que había resultado afectada, sin embargo una primera empresa tardó un año en demolerla y dejó abandonada la obra.
Cuevas Rodríguez comentó que la matrícula es de 30 niños, y han observado que ésta ha disminuido ante la falta de un edificio, ya que la casa donde dan clases es reducida.
La maestra recordó que después llegó otra empresa constructora, pero desde hace dos años se retiraron los albañiles que ahí trabajaban, sin dar ninguna explicación.
Mencionó que han buscado una respuesta de INIFED y del gobierno estatal sin resultados, y que los alumnos han tomado clases en un árbol y últimamente en una casa habitación.
Los manifestantes se retiraron más de una hora después, con la promesa de que una comisión sería recibida por autoridades estatales en busca de una respuesta a su demanda.
Las madres y maestras cooperaron para rentar una camioneta que las trajo desde su comunidad hasta Palacio de Gobierno, donde policías estatales les negaron la entrada con el argumento de que eran un grupo grande.
Nota de Anarsis Pacheco Pólito/ Foto de Eric Chavelas Hernández.

