25 septiembre,2025 4:38 am

Provocó John cinco días de lluvias sobre Guerrero; pasó de huracán a tormenta tropical

 

Chilpancingo, Guerrero, a 25 de septiembre de 2025.- John alcanzó la categoría 3, a las 9 de la noche del lunes 23 septiembre del año pasado, minutos antes de tocar tierra en el municipio Marquelia y en su trayectoria sobre Guerrero, se redujo a tormenta tropical hasta las 3 de la madrugada del martes 24.

Sin embargo, el huracán siguió provocando lluvias durante cinco días, por su desplazamiento lento de regreso al océano Pacífico, que generó decesos, cortes de carreteras y de servicios, por deslizamientos, desbordamientos e inundaciones.

La Secretaría de Gestión Integral de Riesgos de la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil, reportó 24 fallecidos en el estado, 22 en Acapulco y dos en Tlacoachistlahuaca, en un derrumbe.

El resumen preliminar de daños, con corte al 22 de octubre de 2024 de Protección Civil señala 76 mil 149 vivienda afectadas por el meteoro, de las cuales, 68 mil 303, el 90 por ciento se inundaron; 549 se derrumbaron, 208 colapsaron y 6 mil 787 se quedaron sin techo.

Pero entre las 68 mil 303 casas inundadas no están incluidas las cifras de Acapulco. También señala 220 cortes en carreteras, daños en 22 unidades de salud y mil 528 caídas de árboles.

Un reporte en línea de la Gerencia Meteorológica, de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), sobre el huracán John, señala que el cambio de la trayectoria del ciclón en Guerrero “fue modulada por un sistema anticiclónico, definido claramente en niveles medios de la atmósfera”, que provocó su desplazamiento hacia el oeste, incluso “direccionando sus remanentes de nubes de nuevo al mar, pese a que durante casi 24 horas mantuvo su dirección hacia el norte”.

Señala que en una segunda etapa de evolución de John, “el centro del anticiclón al norte y noroeste de México generaba viento de componente norte, en dirección a la posición del ciclón, lo que originó la modificación de su trayectoria e incrementó el tiempo estimado de impacto (en tierra)”.

Un análisis del Servicio Mareográfico Nacional de la UNAM, sobre los registros de viento de distintas estaciones meteorológicas, indica que la ciudad de Acapulco fue afectada por John durante poco más de cinco días consecutivos, mientras que las afectaciones en Zihuatanejo comenzaron dos días después, con una duración de tres días.

Distinto a Guerrero y Oaxaca, indicó que el ciclón tropical, fortalecido cuando regresó al Pacífico, se manifestó con una disminución de viento en Manzanillo, Colima, pues el segundo impacto en tierra de John, como tormenta tropical, ocurrió a las 12 del día el 27 de septiembre de 2024, en las inmediaciones de Aquila, Michoacán.

El día del primer impacto en tierra, el registro de la velocidad de los vientos máximos sostenidos de John era de 195 kilómetros por hora, la temperatura de la superficie del mar osciló entre los 30 a 31 grados y la humedad relativa fue de 70 a 80 por ciento, “condiciones óptimas para la organización y fortalecimiento de John como huracán de categoría 3”, indicó la Conagua.

El huracán Otis, de categoría 5, tocó tierra cerca de Acapulco con vientos máximos sostenidos de 265 kilómetros por hora en octubre de 2023.

Primera visita oficial

Durante las precipitaciones de John también se realizaban los preparativos de la toma de protesta de la presidenta Claudia Sheinbaun, el 1 de octubre. La mandataria realizó su primera visita oficial en Acapulco, el 27 del mismo mes, y declaró terminada la emergencia por el huracán en Oaxaca y Guerrero.

En el acto oficial precisó que el huracán no solamente afectó Acapulco, sino a 51 municipios de Guerrero, 29 con mayor impacto.

En uno de los boletines de prensa se indicó que los apoyos se entregaron en Acapulco, del 19 de octubre al 1 de noviembre, y del 4 al 10 de noviembre, al resto de los municipios afectados de Guerrero.

El integrante del Comité de Afectados de San Marcos, Mario Villanueva, recordó que los damnificados de Tecoanapa, Las Vigas, Florencio Villarreal (Cruz Grande), Cuautepec, Marquelia, Igualapa y Ometepec se organizaron porque excluidos del censo de apoyos, pero sólo Copala fue atendido.

Vía telefónica, indicó que hace cuatro meses solicitaron por escrito a la Presidencia saber el uso que le dieron a los documentos que los afectados de San Marcos que entregaron a los “Servidores de la Nación”, quienes no tuvieron respuesta positiva después de cuatro manifestaciones en Ciudad de México, y antes, con el cierre de carreteras de la región.

Recordó que después de las manifestaciones, la presidenta dio un número telefónico de atención para los damnificados por John, en su conferencia matutina desde Palacio Nacional, donde no les contestaban; además dio instrucciones a la secretaria de Bienestar, Ariadna Montiel, para darles seguimiento y ésta a su vez al delegado Iván Hernández, que no los recibió.

“Voló los techos de la mayoría de las viviendas, se perdieron muebles, ropa, sobre todo en el campo la cosecha. Pero como Costa Chica no es Acapulco, no les importó”.

Los daños

El alcalde de Marquelia, Javier Tacuba Salas, recordó que cuando impactó el huracán, faltaba una semana para el cambio formal de autoridades en los municipios, el 30 de septiembre. Aseguró que asumió sus funciones con anticipación, para ayudar a la gente.

“Todos los caminos de Marquelia, sobre todo los de la playa, quedaron muy afectados. Hasta Barra de Tecoanapa, Las Peñitas y La Bocana, en especial, se abrió un camino hacia un pueblo que se llama La Ceniza y hacia Lomas de Romero, también se atendió a las colonias inundadas de la parte baja de la cabecera municipal, como La Noria, Progreso y 16 de Septiembre.

Señaló que en los primeros días del periodo de gobierno ya estaban siendo atendidos con el equipo y apoyo de constructores del municipio, quienes prestaron la maquinaria mientras llegaba la ayuda estatal y federal.

Las cifras oficiales del estado señalan que en Acapulco se rescató a 4 mil 14 personas de riesgos por las lluvias, 113 personas acudieron a refugios temporales, se derrumbó una vivienda, colapsó otra, se voló un techo y se cayó una barda.

También señala que hubo nueve deslaves en carreteras, cuatro caídas de roca, tres puentes dañados, cinco postes caídos, un río desbordado y cuatro embarcaciones menores hundidas.

En los 16 municipios de Costa Chica se reportaron 33 mil 196 vivienda inundadas, 6 mil 508 en San Marcos, 3 mil en Copala, 2 mil 600 en Florencio Villarreal, 2 mil 500 en Tecoanapa y en Azoyú, así como 2 mil en Marquelia.

En Costa Grande hubo 32 mil 633 inundaciones de viviendas en ocho municipios, 63 por ciento de los casos corresponden a Coyuca de Benítez.

Reporta que en el estado hubo 6 mil 787 techos volados, además de 549 derrumbes de vivienda, de los cuales, 400 fueron de José Joaquín de Herrera, 70 en San Luis Acatlán, 25 en Atlixtac, dos en Malinaltepec, una en Acapulco y 150 casas colapsadas en San Nicolás.

Copala y Cruz Grande registraron el mayor número de árboles caídos, 150 en cada uno.

En los municipios indígenas y rurales se documentaron comunidades incomunicadas, 14 en Tlacoachistlahuaca, 50 en José Joaquín Herrera, seis en Leonardo Bravo, cuatro en Las Vigas, una en Tlapa, en Malinaltepec y también en Chilpancingo.

Lourdes Chávez / Foto: Alina Fernández Navarrete