
En el trabajo se aborda el caso de un chico de Acapulco, que creció entre la pobreza, la violencia familiar y la marginación, lo que le impidió ver más opciones hacia una vida mejor que ser un criminal
Acapulco, Guerrero, 8 de mayo de 2023. La noche del sábado, La Quebrada, Espacio de Arte fue sede de la proyección del documental Ser nadie para nadie, mismo que retrata la violencia que impera en Guerrero, pero desde la vertiente de los niños que ven en la delincuencia una oportunidad para sobresalir.
Al término de la proyección. el foro cultural sirvió para un intercambio de ideas entre los asistentes y la investigadora Javiera Donoso, quien participó en la elaboración del documental.
Ante decenas de personas, el trabajo dirigido por Gabriel Dombek presentó como línea principal el testimonio de un joven recluido en el Albergue Tutelar para Menores Infractores, de Chilpancingo, por delitos relacionados con la delincuencia organizada y que incluyen el homicidio.
La pobreza, la violencia familiar y la marginación en la que vivió su primera infancia, relató, no le permitieron ver otra opción hacia una vida mejor en Acapulco que ser un criminal desde los nueve años empezando por pertenecer a una pandilla pasando por cosas simples como el robo hasta llegar a ser un sicario.
A la par del relato, el documental realizado en 2017 presentó distintos puntos de vista de parte de expertos acerca de la fragilidad en la que se encuentran los niños en medio de una sociedad violenta y un estado ausente.
Del mismo modo, se suman testimonios anónimos de trabajadores de la propia prisión juvenil, ex policías, ex sicarios y algunos ex funcionarios públicos, quienes confirman que son los niños la carne de cañón de las bandas del crimen organizado.
“Yo voy a vivir un mes o dos años pero voy a vivir lleno, sin hambre, con buena ropa, de marca y no vivir una vida de viejo miserable, es la mentalidad”, dice un ex sicario, quien añade que ante la falta de sentido de pertenencia, muchos sirven de halcones aunque no se les pague, puesto que así ya pertenecen a algo.
Es así cómo decenas, si no es que cientos de niños marginados, se van a las bandas criminales, ante la ausencia de un trabajo y acciones efectivas de las autoridades municipales, estatales y federales para evitar que se enganchen a la delincuencia.
Al término de la proyección hubo una charla con la doctora Javiera Donoso Jiménez, quien participó como investigadora y entrevistadora y donde los asistentes compartieron diversos puntos de vista de este trabajo, que si bien toma a Acapulco y a Guerrero como objeto de análisis, la problemática expuesta es parecida en todo el país.
Texto: Óscar Ricardo Muñoz Cano


